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El origen del poblamiento humano
en Sevilla se establece en torno a los siglos IX u VIII a.C. Los
restos arquológicos encontrados demuestran que los primeros
pobladores sevillanos conocían las técnicas del
bronce y vivian principalmente de la caza y la pesca sobre un
poblado palafítico, de ahí el nombre primitivo de
la ciudad: "HISPALIS". Gracias al Guadalquivir, Sevilla
se convirtió en un puerto fluvial de primer orden. La properidad
de la pequeña ciudad quedaría truncada cuando en
torno al año 216 a. C. Los ejércitos cartagineses
destruyeron la ciudad. La rivalidad entre romanos y cartagineses
haría que durante la Segunda Guerra Púnica (sobre
el año 206 a. C.), la bética (apróximadamente
lo que corresponde hoy con la actual Andalucía) cayera en poder
romano tras la batalla de Llipa. La ciudad será reconstruida
dando prioridad al primer asentamiento romano de la península:
Itálica, ciudad que dará dos emperadores a Roma:
Trajano y Adriano. Al final del periodo romano llega el cristianismo.
De ésta época destacan las dos martires sevillanas
Santa Justa y Rufina, patronas de la ciudad. La llegada de los
visigodos supone un periodo de cierta tranquilidad, en la que
destacará Sevilla con sus Obispos San Leandro y San Isidoro.
A partir del 711, la llegada de los musulmanes supone una nueva
etapa de prosperidad para la ciudad. Su nuevo nombre, Isbiliya,
será el topónimo del que derivará su nombre
actual. Las destrucciones y saqueos periódicos no impiden
que Sevilla se convierta en capital del reino Al-Mutamid, y posteriormente
en capital del Inperio de los almhoades en Al-Andalus (España)
en el año 1163. En 1248 entraban el la ciudad las tropas
del rey de Castilla, Fernando III.
LA GIRALDA
Es el minarete de la antigua mezquita
sobre la que se construyó la Catedral. En su día fue la torre más
alta del mundo. Hoy, después de las tres añadiduras realizadas
tras la reconquista, vemos la definitiva torre de 97,5 metros de altura, coronada por una desmesurada
veleta de bronce, sobre la que se divisa una bella panorámica
de la ciudad.
LA CATEDRAL
Es una de las últimas catedrales góticas
españolas, ya con influencias renacentistas. Por su tamaño es
la tercera del mundo cristiano, después del San Pedro en el Vaticano
y del San Pablo en Londres.
LA TORRE DEL ORO
La Torre del Oro fue construida en el primer
tercio del siglo XIII, tiene doce lados, y desde su basamento
de sillería se echaba una fuerte cadena que cruzaba hasta la otra
orilla del río protegiendo la entrada del puerto. La torre sirvió,
además de prisión en la edad media, y de recinto seguro para guardar,
a veces, los metales preciosos traídos periódicamente por la flota
de Indias.
LOS ARCHIVOS DE INDIAS
El Archivo de Indias construido como Casa de
Lonja por Felipe II es un edificio de estilo grecorromano, edificado
por Juan de Mijares entre 1584 y 1598 sobre los planos de Juan
de Herrera. Carlos III en 1785 ordenó centralizar en este edificio
toda la valiosísima documentación de la conquista y colonización
de América, que se conserva en más de 35.000 legajos de un valor
histórico incalculable.
REALES ALCÁZARES
Los Reales Alcázares son un conjunto
monumental cuyos orígenes se remontan a la Alta Edad Media. Constituyen el más importante edificio civil de
Sevilla. Las murallas que lo rodean y que podemos admirar desde
la Plaza del Triunfo, datan de los primeros años del siglo X.
Son desde luego las construcciones cristianas las que han dado
la configuración actual al conjunto.
Este palacio tenía sólo una planta baja, contando sólo con dos
estancias en su parte superior. La utilización como residencia
real ha dado lugar a diversas restauraciones y ampliaciones en
la planta alta. El salón de Embajadores es la pieza principal
del Palacio. Destacan en el mismo las puertas, obra original de
1.366, la cúpula, obra posterior de 1.427 y la riquísima decoración
de yeserías y alicatados de sus muros.
LOS JARDINES DE MARIA LUISA
El
Parque de María Luisa, un jardín de estilo francés con decoración
subtropical, es un lugar ideal para pasear y disfrutar entre sus
álamos, pacanas, madroñeros, palmeras, castaños de Indias, sus
jardines y flores, sus estanques y terrazas.
Entre los diferentes monumentos y plazas del parque destaca la
Plaza de España. De forma semicircular y obra del arquitecto Aníbal
González, está rematada en sus extremos por dos torres, la Norte
y la Sur; destaca también la Plaza de América, donde se encuentran
el Museo Arqueológico en el Pabellón Renacentista, el Museo de
Artes y Costumbres Populares en el Pabellón Mudéjar y el Pabellón
Real, gótico y obra de Aníbal González. Entre los diferentes pabellones
construidos con motivo de la exposición iberoamericana destaca
el de Perú, con balcones de madera.
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