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Viaje a la Alcarria
“La Alcarria es un hermoso país
al que la gente no le da la gana de ir”
Camilo José Cela,
“Nuevo viaje a la Alcarria”
1. LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA
LA ALCARRIA ocupa algo más de una tercera parte de la provincia de Guadalajara, todo su centro y Sur-Oeste. Planicies, empinadas laderas y frondosos valles fluviales conforman la personalidad geográfica de esta comarca, la más caracterizada de la provincia y, sin duda, la más conocida a través de la obra "Viaje a la Alcarria" que sobre ella escribió el Premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela. El río Tajo al comienzo de su curso medio, el Tajuña y el Henares, en la margen izquierda de su curso medio, bañan las tierras de las Alcarrias alta y baja.
LA CAMPIÑA es la menor en extensión situándose al Oeste del territorio y delimitándose entre la margen derecha del curso medio del río Henares.
LA SERRANIA ocupa todo el Noroeste de la provincia de Guadalajara. La zona más occidental de las Serranías de Guadalajara, al sur del Sistema Central, dentro del macizo de Ayllón, es la más escarpada de éstas, superando varias cotas los 2.000 metros de altitud. La zona más oriental de estas serranías suaviza sus perfiles, con llanuras de una altitud media de 1.200 metros. Dentro del conjunto de esta amplia comarca se incluyen distintos y variados subsistemas serranos: Sierra de Ayllón, Sierra de Ocejón, Sierra del Alto Rey, Sierra de Pela y Sierra Ministra. Una amplia red de ríos y arroyos tiene en esta comarca su cabecera, con el Jarama y el Henares como cursos fluviales principales. Al norte de esta comarca se enclava el Parque Natural del Hayedo de Tejera Negra (Cantalojas), uno de los bosques de hayas más meridionales de toda Europa.
EL SEÑORIO DE MOLINA ocupa todo el Este de la provincia de Guadalajara, con una extensión próxima a los 3.000 kilómetros cuadrados, conformándose en una comarca con una personalidad tanto geográfica como histórica muy acusada, singular y relevante. Desde el punto de vista geográfico el Señorío de Molina se presenta como una continua sucesión de páramos altos -con una altitud media de 1.200 metros- y valles que, al Sur de su territorio, se encajonan entre impresionantes farallones rocosos, labrados en el curso de los tiempos po r la bravura de los ríos Tajo y Gallo, especialmente; la espectacularidad de estos paisajes y el riquísimo valor ecológico de esta zona del Señorío conllevarán, en breve, la declaración de Parque Natural para el Alto Tajo. Todo el Señorío de Molina está enclavado en las estribaciones meridionales del Sistema Ibérico, conformándose dentro de esta comarca pequeños subsistemas serranos como las Sierras de Molina, Caldereros, Selas, Menera y del Tremedal. Aunque su orígen es histórico, desde el punto de vista también geográfico el Señorío de Molina se subdivide en cuatro sexmas: El Campo (NE de la comarca), El Pedregal (SE), El Sabinar (O) y la Sierra (S)
El espacio geográfico de la provincia de Guadalajara presenta una gran variedad de paisajes vegetales, fruto de la combinación de factores ecológicos y antrópicos.
El territorio provincial comprende 1.219.040 hectáreas, siendo un 24,7 por ciento de esta superficie masa arbolada, con 145.585 hectáreas de coníferas y 155.775 hectáreas de frondosas.
2. CLIMA
La provincia de Guadalajara, dada su amplia y variada realidad geográfica, reúne en su territorio diversas condiciones climáticas, si bien todo él puede encuadrarse dentro del denominado clima continental, típico de la meseta castellana, que se acusa especialmente en las comarcas de mayor altitud (Serranías, Señorío de Molina y Alcarria Alta) y que se suaviza en las más bajas (Campiña y Alcarria Baja).
Veranos largos, secos y calurosos, e Inviernos igualmente largos y rigurosos, dan paso a primaveras y otoños cortos y templados en sus condiciones meteorológicas.
La diversidad climática que presenta la provincia de Guadalajara, ubicada en una zona de transición entre la España atlántica y mediterránea, propicia el desarrollo de comunidades vegetales muy dispares (encinares, sabinares, pinares, robledale, hayedos, etc.) que se conforman en ricos y variados ecosistemas.
3. HISTORIA
Los pueblos que, a lo largo de la historia, se han asentado en la península Ibérica han dejado huellas de su civilización y cultura, más o menos significativas, en el territorio que actualmente ocupa la provincia de Guadalajara. Este territorio ha sido históricamente una tierra de paso dada su estratégica ubicación geográfica entre las cuencas del tajo y el Ebro, epicéntro geográfico de la Península Ibérica.
Cueva de los Casares en Riba de Saelices
De la presencia de hombres prehistóricos en la provincia queda constancia notable en La Cueva de los Casares (Riba de Saelices) y de La Hoz (Santa María del Espino), especialmente en la primera ya que en sus paredes se reúnen casi dos centenares de grabados rupestres paleolíticos con una antigüedad mínima de 15.000 años y máxima de 25.000, anteriores incluso a las famosas pinturas de Altamira. Arévacos y Lusones se asentaron al Norte de la provincia, los primeros al NO y los segundos al NE, donde también se asentaron los Celtíberos propiamente dichos. Carpetanos y Oretanos, pueblos iberos de progresiva influencia celta, se localizaron en el resto del territorio provincial, especialmente junto a las riberas de los ríos Jarama, Henares y Tajuña. Especialmente de la Edad del Hierro aparecen por amplias zonas del territorio de Guadalajara yacimientos arqueológicos de orígen celtíbero, tales como necrópolis, castros, campamentos, etc.
El paso de los romanos
La civilización y cultura romanas dejaron también huella de su paso, más de tránsito que de grandes asentamientos, por estas tierras, por las que discurría, a través del valle del Henares, la Vía Domiciana que enlazaba Emérita Augusta (Mérida) con Caesare Augusta (Zaragoza). Restos de esta calzada, así como de la que desde el Tajo, a la altura de Trillo, enlazaba con el Henares en Sigüenza (la Segontia romana), puentes, restos de "villaes", mosaicos, etc. componen la evidencia material que queda de la romanización en estas tierras.
Iglesia de Santa Maria (Guadalajara)
Huellas árabes
La cultura y el pueblo árabe dejaron en estas tierras su impronta, especialmente en la toponimia. La Concatedral fue levantada sobre la antigua mezquita de Wad-al-Hayara" que viene a significar "Río de Piedras".
El actual territorio de Guadalajara, adquirió especial importancia durante la dominación árabe cuando se convirtió en la "capital" de la Marca Media de Al Andalus. La entrada es del siglo XVI y la torre similar a los campanarios mudéjar sevillanos cuya máxima representante es la Giralda.
Reconquista por Alvar Fáñez de Minaya
ALVAR FÁÑEZ (?-1114). Sobrino del Cid, que en el Cantar aparece siempre a su lado. Históricamente su vida transcurre más en la corte de Alfonso VI, de quien fue capitán y a quien sirvió de embajador junto a los reyes taifas.Tras la batalla de Uclés recibe en 1108 el gobierno de Toledo, a la que defiende frente al ataque del almorávide Alí, en 1109.
[L. V. de P. en Diccionario de Historia de España. Edit. Revista de Occidente, Madrid, 1968]
En 1.085, la ciudad de Guadalajara es reconquistada a los musulmanes por Alvarfáñez de Minaya y pasa a depender de la corona de Castilla y, un siglo después, la totalidad del territorio provincial ya pertence al reino castellano.
Es en los siglos XII y XIII cuando mejoran las condiciones de vida de los pobladores de estas tierras y la cultura y el arte son impulsados, naciendo en estas tierras o inspirándose en ellas "El Cantar de Mío Cid", alguna estrofa de Gonzalo de Berceo, alguna "Cantiga de Santa María", de Alfonso X El Sabio, y "El Libro de Buen Amor", del Arcipreste de Hita.
Castillo de Molina de Aragón
Aprovechando viejas atalayas y alcazabas árabes entre los siglos XII y XIII la tierra de Guadalajara se puebla de castillos y torreones, entre los que caben destacar los de Sigüenza (hoy Parador Nacional de Turismo), Molina de Aragón, Atienza, Torija, Zorita de los Canes, Cifuentes, Corduente, Embid, Establés, Riba de Santiuste, Guijosa y Pelegrina, entre muchos otros, y los de Jadraque y Pioz, más tardíos.
Palacio del Infantado.
El renacimiento
El máximo esplendor demográfico y socio-cultural de lo que hoy es Guadalajara se alcanza en los siglos XV y XVI, bajo el poder y la influencia de la gran familia Mendoza- nobles de origen navarro- , entre cuyos más notables miembros se encuentran el Marqués de Santillana -autor de las "Serranillas"- y el Cardenal Mendoza.
Iñigo López de Mendoza manda, en 1483, construir a Juán Guas el Palacio del Infantado, el más representativo ejemplo de gótico isabelino civil de toda España. Lo más representativo es el tachonado de cabezas de clavos de su fachada y la puerta situada en el extremo izquierdo de la misma. Sobre ella el escudo de la familia flanqueado por dos salvajes. Igualmente, de la mano protectora de esta familia llega a nuestro país procedente de Italia el Renacimiento, cuyos mejores ejemplos arquitectónicos se dan en el Palacio de los Duques de Medinaceli (Cogolludo) y el Palacio de Don Antonio de Mendoza (Guadalajara).
A partir del siglo XVII, Guadalajara decae social y económicamente, a la par que el resto del territorio español, y es solar de continuas guerras que se prolongan incluso hasta el siglo XX, que, a la par que diezman su población, destruyen buena parte de su patrimonio artístico. El Palacio sufrió un incendio debido a un bombardeo durante la Guerra Civil.
4. ANÉCDOTAS
Escritores notables
Escritores notables han nacido en estas tierras, han vivido en ellas o aquí se han inspirado, como Leandro Fernández de Moratín -residente temporal en Pastrana-, Gaspar Melchor de Jovellanos -residente temporal en Jadraque-, José Zorrilla -autor de la obra "El Molino de Guadalajara"-, Leopoldo Alas "Clarín" -vivió parte de su infancia y mocedad en Guadalajara-, Benito Pérez Galdós y Pío Baroja -numerosas referencias toponímicas, geográficas e históricas de la provincia aparecen en algunas de sus obras-.
Ya en tiempos más recientes el nobel Camilo José Cela -que residió en Guadalajara durante varios años y autor de "Viaje a la Alcarria" y "Nuevo viaje a la Alcarria"- Este libro está encuadrado en el género de los libros de viajes. Cela es el viajero que va contando pequeñas anécdotas y describiendo los paisajes y las gentes de los pueblos de la Alcarria por donde pasa. Cuando el viaje termina el escritor deja atrás la Alcarria con sus notas a cuestas y un poco de pena.
La princesa de Éboli (Ana de Mendoza y de la Cerda)
En el centro de la provincia de Guadalajara se encuentra la pequeña localidad de Cifuentes, la antigua Centum Fontem ("cien fuentes") de los romanos. En ella nació y fue bautizada la princesa de Éboli, el 29 de junio de 1540.
Se desconoce exactamente el lugar en donde nació la Princesa. Se asegura que nació en el palacio de los condes de Cifuentes, perteneciente a la familia Silva.El palacio estaba en la plaza mayor del pueblo, debajo del ábside de la iglesia parroquial. Por desgracia no queda nada del palacio, ni descripción alguna que nos haga tener una leve idea de su aspecto.
Fragmento de "Viaje a la Alcarria".
Uno de los libros de viajes del autor Camilo José Cela. Cela es el viajero que va contando pequeñas anécdotas y describiendo los paisajes y las gentes de los pueblos por donde pasa. El viajero va con su ayudante, con el niño del pelo azafrán al lado.
“El viajero le cuenta al niño que no va a Zaragoza, que va a darse una vueltecita por la Alcarria; le cuenta también de dónde es, cómo se llama, cuántos hermanos tiene. Cuando le habla de un primo suyo, bizco, que vive en Málaga y que se llama Jenaro, el niño va ya muerto de risa. Después le cuenta cosas de la guerra, y el niño escucha atento, emocionado, con los ojos muy abiertos.
-¿Le han dado algún tiro?
El viajero y el niño se han hecho muy amigos y, hablando, llegan al camino de Iriépal. El niño se despide. (...)
El viajero echa a andar y el niño se queda mirando el borde de la carretera. Desde lejos, el viajero se vuelve. El niño le dice adiós con la mano. A pleno sol, el pelo le brilla como si fuera de fuego. El niño tiene el pelo hermoso, luminoso, lleno de encanto. Él cree lo contrario.”
5. GASTRONOMÍA
Triunfan en esta zona los corderos y cabritos típicos alcarreños, en diferentes modalidades, así como la sopa del Pastor, las migas, los productos de caza y las setas de cardo.
Los sabrosos productos de la matanza del cerdo, cuyo ritual se repite año tras año en numerosas familias y en actos públicos abiertos a todo el mundo, como día de fiesta mayor, durante los meses de enero y febrero, también están presentes en La Alcarria.
En cuanto a los dulces, no podemos olvidar la miel de la Alcarria y los bizcochos borrachos. En la repostería destacan las tortas de chicharrones, galletitas, rosquillas, tortas de la Virgen, harinosas, mantecados...
Mondéjar lleva aroma de Alcarria con sus vinos, denominación de origen . La denominación de origen Mondéjar, conseguida el 4 de octubre de 1.966, abarca una zona de 14 pueblos, con una superficie de 1.600 hectáreas de viñedo, que corresponden en un 80% a tierras del término mondejano.
6. RUTA POR LA ALCARRIA
Comenzamos la ruta por Torija, localidad a la que se accede a través del kilómetro 75 de la N-II. Desde aquí nos desplazamos a Brihuega, por carretera local, para retomar después de nuevo la N-II, hasta Cifuentes. Visitamos Trillo y recorremos las localidades de Durón, Pareja y Sacedón. Tomamos la CM-2009 para visitar Aguix, Sayatón Almonacid y Albalate de Zorita. Después a Mondéjar y Pastrana. Seguimos esta vía hasta enlazar con la N-320 en el cruce de Alóndiga y tomar dirección Guadalajara, enconrándonos con Horche, 14 kilómetros antes de volver a la capital.
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