Excursión a Guadalajara
Guadalajara, ciudad y municipio de la Comunidad autónoma de Castilla - La Mancha.
Ésta es una ciudad pequeña y tranquila en la que se puede disfrutar paseando, por esta razón, cuando vamos que nuestros estudiantes es muy interesante pasear por la ciudad observando la ciudad y el ambiente.
Lo primero, cuando llegamos a la estación de tren de Guadalajara es paramos un autobús que nos dejará muy cerca del Palacio del Infantado. Este edificio sorprende por lo espectacular de su fachada y recuerda a la Casa de las Conchas en Salamanca, algunos estudiantes que han visitado también salamanca han hecho esta observación. Inmediatamente después, entramos a ver el patio que se encuentra en el interior del monumento, lugar que también causa sorpresa y expectación en los estudiantes. Aprovecho para contar aquí explico un poco la historia del monumento y una anécdota referente al monumento, que expongo a continuación:
'Cuenta la leyenda que en los tiempos de Lutero y Erasmo, tiempos de controversia y hoguera, apareció un movimiento (en principio con afán renovador) en el seno de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana que recibió el nombre de 'Los alumbrados'. Esta secta, que llegó a serlo, estaba emparentada con el protestantismo y con otra corriente que era la de los iluminados (que se convertiría, con el paso de los años, en distintas familias de herejes y masones: iluministas, rosacruces, rotarios, etc.).
El centro de operaciones de la corriente de 'Los alumbrados' estuvo en el palacio del Infantado, ya que el propio secretario personal del duque, cuyo nombre no diremos porque está maldito, fue acusado de ser el gran jerarca de esta secta. Al parecer, un importante grupo de alumbrados se reunía en el castillo de Tendilla, propiedad de los duques aunque cedido temporalmente al secretario para su uso personal, y allí, en aquel castillo, practicaba sus rituales. En las actas del proceso inquisitorial que se realizó con posterioridad se pueden encontrar, minuciosamente descritos, los ritos seguidos para conseguir ver 'la divina y verdadera luz que alumbra'
Pertenecieron a esta corriente grandes hombres y mujeres del momento, incluso familias nobles y hasta algún miembro de la realeza se vieron involucrados.
Lo cierto es que los alumbrados fueron perseguidos con saña por el Santo Oficio, y sólo la envidia y la delación lograron desentrañar la secreta maraña de su organización. No entraré en detalles pero deducirá el lector que las grandes familias lograron expiar las penas de los suyos, y los alumbrados pertenecientes a familias menos notables conocieron la tortura y el fuego, aunque no todos.
No todos. Hubo un grupo encabezado por el secretario personal del duque del Infantado que se hizo fuerte en el castillo de Tendilla. Los benditos soldados de la Inquisición asediaron el lugar y, después de varios días de combates, por fin tomaron la plaza. Cuando entraron, los soldados del Santo Oficio no encontraron a nadie: los alumbrados que habían estado defendiendo el castillo habían desaparecido.
Se habló de pacto con el Diablo, se habló de lucha contra espíritus, se habló de demonios alados que se llevaron a los alumbrados por los aires… las leyendas se multiplican.
Lo cierto es que meses después, mediando el otoño, los alumbrados aparecieron. Sucedió al agotarse el pozo de nieve que tenían los duques del Infantado en Tendilla, justo en el fondo, entre piedras y restos de nieve, aparecieron los cuerpos congelados y destrozados de los misteriosos fugitivos. De nuevo se habló de venganza divina y de justo castigo.
Hoy sabemos la verdad gracias a los eruditos estudios del sabio alcarreño don Tadeo Espinel y Galván. Él ha descubierto que el castillo de Tendilla, hoy en ruina, contaba con un pasadizo secreto que daba a una gran cámara en la que los alumbrados tenían sus imágenes, sus archivos y sus libros sagrados. La cámara estaba situada justo debajo del pozo de nieve. La toma del castillo por el Santo Ejército está fechada a principios de noviembre. Aquel año debió de nevar en abundancia (en los libros se recogen datos acerca de la gran cantidad de nieve acumulada aquel año en los pozos) para desgracia de los alumbrados escondidos en la cámara secreta, ya que ésta debió ceder ante el peso de la nieve, aplastándolos. Sólo cuando meses después se vació el pozo fueron encontrados los cuerpos'.
Una vez terminada la visita a este edificio, les explico que podemos dar un paseo por la ciudad visitando otros monumentos importantes. A continuación, pasamos por la Plaza Mayor y desde allí vamos al Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo. Antes paseamos por el parque que hay cerca del Panteón, el Parque de San Roque, este parque está muy bien, para tomar algo en verano, pasear con sombra y comer. Podemos encontrar bares, bancos para descansar, comer, etc.
Antes de entrar al Panteón de la Condesa siempre cuento a los estudiantes una nueva anécdota, pues les encantan, es la siguiente.
'La tradición de Guadalajara dice que la duquesa mandó varias veces derribar lo que ya iba hecho del panteón para que así no les faltara nunca trabajo a los obreros encargados de construir este gran mausoleo. En una época de crisis como los finales años del siglo XIX, era un detalle a agradecer. Se terminó el panteón en 1916, año en que murió doña María Diega, y a su entierro acudió la ciudad entera, manifestando su agradecimiento hacia la generosidad desbordante de la señora todos los estamentos de Guadalajara'.
Al finalizar la visita al Panteón, vamos paseando hasta la catedral, es pequeña pero muy bonita para visitar. Generalmente no hay nadie y se puede ver con mucha tranquilidad y relajación.
Cabe añadir que aunque se destacan estos monumentos, mientras paseamos por la ciudad nos encontramos con otros que son muy interesantes. Es de destacar la presencia de arte románico en la ciudad.
Después de un día de agradable turismo regresamos a Alcalá. En el tren comentamos lo que hemos visto y damos las gracias por haber participado en esta actividad.
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