La
lavadora
¿QUIÉN
LA INVENTÓ?
Robinson de Lancanshire, Henry Sidgier, James King, Hamilton Smith,
Alva J. Fisher, …
¿PARA
QUÉ SIRVE?
Este electrodoméstico es una máquina en la que se
pueden lavar todo 'casi' todo tipo de tejidos, ya sea ropa, manteles,
sábanas,...
EL
DESCUBRIMIENTO
Antes
que la electricidad se descubriera, lavar ropa no era nada sencillo.
Generalmente las mujeres se juntaban en un arroyo donde golpeaban
y fregaban la ropa contra las piedras, mientras conversaban y cantaban.
Luego aparecieron los palos o paletas de madera que aceleraron el
proceso de quitar la suciedad de las prendas de vestir. Los orígenes
del aliado casero por excelencia están en la mente de Robinson
de Lancanshire en el año 1780, pero tendrían que transcurrir
dos años más para que Henry Sidgier levantara un primer
prototipo semejante a un tonel y realizado en madera. El segundo
paso lo dio en 1851 James King, cuya 'criatura' fundó el
sistema de lavadora de tambor y siete años después,
Hamilton Smith incluyó la rotación en ambos sentidos
al sistema inaugurado por King.
Antes del perfeccionamiento de este mecanismo, en Crimea tuvo lugar
la creación de un aparato que lavaba y secaba ropa dentro
del hospital. La confianza del usuario se resentía ante el
peligro de padecer lesiones, puesto que los engranajes de estas
primitivas máquinas constituían un daño potencial.
No obstante, los avances continuaban iluminado los ojos de las exhaustas
amas de casa. Ya en 1880 entran en escena las primeras lavadoras
equipadas con un mecanismo que provee de agua caliente a través
de fuentes tales como el carbón o el gas, sin embargo, la
verdadera revolución se materializó gracias a otra
revolución aún más famosa, la industrial.
Al inventor e ingeniero estadounidense Alva J. Fisher, se debe la
invención de la primera lavadora eléctrica en el año
1901 porque aplicó un motor eléctrico a la lavadora
que hacía girar un tambor y, más adelante, se incorpora
la puerta al ojo de buey para evitar salpicaduras de agua y, en
consecuencia, cortocircuitos. A partir de este momento, la lucha
por el mejor posicionamiento en el mercado de las compañías
dedicadas a la fabricación y comercialización de estos
aparatos (General Electric y Bendix Corporation), será la
pauta que marcará los designios de este aparato tan eficaz.
ÉPOCA
HISTÓRICA
El uso de la lavadora se popularizó cuando la electricidad
se convirtió en un servicio de uso común. La aparición
de la lavadora automática permitió a los menos diestros
en su manejo, una utilización sin complicaciones. La elección
del programa de lavado en función del grado de suciedad de
las prendas y de los tejidos con los que están realizadas,
vino a simplificar los quehaceres diarios de muchas familias.
REPERCUSIÓN EN
LA SOCIEDAD
El invento de la lavadora eléctrica
a comienzos del siglo XX hizo la vida mas fácil convirtiendo
el trabajo riguroso de lavar mas fácil. Una máquina
podía hacer el trabajo de lavar en menos tiempo requerido
que la de una persona lavando a mano. Después, su evolución
hacia las actuales lavadoras automáticas ha sido un gran
salto en la reducción del trabajo doméstico y un aumento
de la calidad de vida.
El
principio de funcionamiento de cualquier tipo de lavadora es el
giro que se provoca sobre un recipiente, normalmente cilíndrico,
denominado tambor dentro del cual se mezcla el agua, detergente
y la ropa sucia. Este movimiento provocará a la vez la mezcla
del detergente con la suciedad y el movimiento relativo entre el
agua y la ropa con lo que se desarrolla el proceso de limpieza.
El movimiento es provocado por un motor eléctrico que está
unido mediante un eje al tambor. El conjunto de motor, tambor y
eje se encuentra dentro de una carcasa que es lo que podemos ver
desde el exterior. Esta carcasa dispone de un acceso para la ropa
que puede estar situado frontalmente o en la parte superior.
A la hora de adquirir los electrodomésticos de una vivienda,
la lavadora es uno de los primeros aparatos en los que pensamos.
En el 98% de los hogares españoles existe una de estas fabulosas
máquinas sin las que hoy en día, aún estaríamos
lavando todas nuestras prendas a mano. De la misma forma que surgió
este magnífico invento, el perfeccionamiento del mismo ha
seguido facilitándonos la vida con el paso del tiempo.
¿Qué sería de nosotros sin la lavadora? Tenemos
que agradecer las ventajas que este electrodoméstico ofrece,
no sólo al orden y a la limpieza de nuestra casa, sino también,
por la cantidad de tiempo ahorra. Si, como antaño, tuviéramos
que continuar lavando nuestros enseres a mano, con agua, jabón
y golpeando con palas, hubiera sido imposible compaginar trabajo
y hogar. Afortunadamente, la investigación se pone de parte
de nosotros y nos hace la vida un poco más sencilla. La lavadora
es, probablemente, el primer aparato doméstico en el que
pensamos a la hora de invertir dentro de la casa. No en vano, los
hogares españoles están equipados con esta máquina
en un 98% de los casos, llegándose a contabilizar hasta 3
millones de lavados anuales.
EVOLUCIÓN
Hoy en día las lavadoras
son complejos modelos que poseen sensores computarizados que controlan
la velocidad y temperatura de cada lavado. Esas lavadoras que se
llaman "lavadores inteligentes" están por ejemplo
conectadas directamente con el fabricante. El objetivo de esto es
que cuando la lavadora tiene algún fallo, el servicio técnico
es avisado y viene el técnico a tu casa a repararla.
Una
lavadora de nuestro tiempo es sencillísima de usar. En la
parte frontal izquierda, tiene el depósito para echar el
jabón y el suavizante. Después tiene unos botones
para seleccionar el inicio de lavado, si quiere agua extra, si quiere
bajar de revoluciones y lavar más lento (de 800 a 600) y
si quiere lavado rápido. Y a la derecha del todo tiene la
ruleta donde seleccionamos el programa de lavado que queremos, dependiendo
del tipo de ropa que queramos lavar.
Para lavar, no hay más que hacer que meter la ropa en la
lavadora (hasta aquí es obvio), después le echa los
líquidos pertinentes, selecciona el programa que quiere,
la opción extra que desea y ya está, le da a Inicio
y ... a lavar. Dependiendo del programa tardará más
o menos una hora y media, pero a partir de que le das a Inicio no
tiene que preocuparse de nada más, cuando acaba de lavar
le avisa y ya puede sacar la ropa que está lista para secar..
Como intente abrir la tapa mientras estas lavando no podrá,
es imposible. No hace casi ruido cuando está funcionando,
ya que el motor que tiene lleva un sistema antirruidos y es silencioso,
es una gran ventaja, pues hay algunas lavadoras que arman un escándalo
del quince.
Unas lavadoras llevan un sistema electrónico que controla
por ejemplo si hay más espuma de la deseada, o el peso de
la ropa está mal distribuido, o si el agua es más
de la cuenta, o menos. Todo esto es muy útil, ya que en todo
momento se tiene la información necesaria, y la lavadora
actúa en consecuencia sin casi tener que mover ni un dedo.
Se han realizado tantas pruebas y tantas innovaciones con estos
aparatos que las tipologías que han surgido son de lo más
variado. Básicamente, existen tres mecanismos: el de agitador;
un eje vertical al que rodea un sistema de palas, el de pulsador;
también constituido por un eje acompañado de una turbina
y el de tambor; que lava y centrifuga las prendas moviéndolas
rápidamente dando vueltas alrededor de un eje.
La capacidad
de las lavadoras actuales varía entre 4,5 y 6 kilos de ropa.
También es posible hablar de lavadoras según su carga
sea superior o frontal y según realicen funciones de lavado,
o de lavado y secado. Otro rasgo diferencial es el número
de vueltas del tambor por mínimo que va de las 400 a las
1.600. Las posibilidades de lavado se llaman programas y existen
multitud de ellos, desde especiales para prendas delicadas hasta
lavados a media carga o de mezcla de tejidos. Por otra parte, las
dimensiones del ojo de buey y los grados que pueda alcanzar de apertura
representan aspectos que aumentan o disminuyen según el modelo.
Por último, señalar la existencia o ausencia de filtros
y los datos de consumo, recogidos en la denominada 'etiqueta energética'.
Algunos modelos actuales dejan la ropa lavada y seca poseen programadores
de tiempo y sensores que controlan la velocidad y temperatura el
consumo. Pero hay que decir también que actualmente es más
difícil que una lavadora (y cualquier otro aparato) dure
tanto como los aparatos de antiguamente.
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