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El voluntariado de Kumiko Miyatami
Desde hace algún tiempo estaba buscando una actividad que me permitiera practicar mi español. Gracias a una amiga mía, encontré un ‘Campamento de trabajo’, se trata de un voluntariado, un programa en el que se hacen trabajos voluntarios para mejorar la calidad de vida de los demás y el patrimonio histórico. Esta amiga, me dijo que contactó con ellos a través de un grupo de Japón (nice1.gr.jp) y me aseguró que había tenido una buenísima experiencia en el campamento. Mediante la asociación japonesa, solicité un proyecto que duraba dos semanas en el norte de España. Quería tomarme esas dos semanas como unas vacaciones.
Antes de comenzar el viaje, tenía un poco de miedo ya que no había viajado sola tanto tiempo, pero no hubo problemas de ningún tipo y mi experiencia fue fantástica. En el campamento había cuatro monitores que eran gallegos, y tenían a su cargo a once españoles, cuatro franceses, dos alemanes, una serbia y un estadounidense. Todos eran muy simpáticos. En el campamento pude practicar mucho español, lo que fue muy útil para mejorar y poner en práctica lo que había aprendido en Escuela Internacional. Hice muchos algunos amigos, éstos me enseñaron palabras muy interesantes para aumentar mi vocabulario, ¡¡aprendí mucho vocabulario coloquial!!
En las dos semanas que estuve en el campamento trabajamos 8 días y el resto descansamos y disfrutamos del verano yendo a la piscina a tomar el sol. El trabajo consistía en cortar los matojos y malas hierbas que crecían cerca de un muro antiguo con el motivo de conservarlo. Trabajábamos desde las 10:00 hasta las 13:30 más o menos. Por supuesto, había periodos de descanso a lo largo de la jornada. En el descanso comíamos los típicos bocatas y hablábamos animadamente. Es curioso, antes de llegar al campamento, pensaba que sería muy duro, pero, aunque trabajábamos con la atención puesta en la tarea, cantábamos canciones a menudo y charlábamos sobre temas interesantes. Guardo un recuerdo muy bonito de aquellos momentos y me encantó compartirlos con mis compañeros.
Los monitores prepararon para nosotros talleres en los que aprendimos muchas cosas y una excursión a Santiago Compostela. Todos compartíamos mucha amistad y hacíamos cosas increíbles y muy divertidas que, a veces, me sonrojaban. Los monitores prepararon una bebida típica de Galicia llamada cuya preparación es espectacular. Quedé muy sorprendida y disfruté mucho puesto que no había visto nada igual anteriormente.
Por las noches íbamos a un pueblo que estaba cerca de campamento para ver las fiestas, allí bailábamos y cantábamos mucho en la plaza, era muy agradable. Mis mejores amigas regresaron a casa antes del término del programa, estaba triste pero nos prometimos escribirnos y vernos otra vez, ¡¡faltaría más!!
Llegó mi último día en el campamento, mis amigos me dieron un regalo muy bonito que ellos mismos hicieron con cuero y mucho cariño. ¡Lo guardo como un tesoro ahora!
Este campamento ha sido una de las mejores experiencias que jamás he tenido. Lo mejor fue conocer personas de otros países y poder hacer los amigos que lo serán para siempre.
¡¡Ahora tengo que viajar mucho para visitar a todas mis amigas españolas!! ¡¡Sí, me encanta!! Si me lo propusieran, volvería a apuntarme otra vez sin pensármelo dos veces.
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