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5. LA COMUNICACIÓN ESCRITA
5.1. Diferencias y dificultades del mensaje
escrito frente al oral .
5.2. Funciones y objetivos de la comunicación escrita .
5.3. Ordenación de las ideas, preparando la estrategia del
mensaje escrito .
5.4. El estilo y la forma de la comunicación escrita .
5.5. Recomendaciones para hacer más efectiva la comunicación
escrita .
5.6. Normas básicas para dar forma a la presentación
escrita .
5.7. Temas para ejercicios prácticos .
5.8. Resumen.
5.1. DIFERENCIAS Y DIFICULTADES DEL MENSAJE ESCRITO FRENTE AL ORAL
De forma básica podemos decir que las personas nos comunicamos
de dos maneras, la
oral y la escrita. El nivel de eficacia varía al emplear
la una o la otra.
Las diferencias son notables, la comunicación
oral resulta mucho más efectiva, ya que, a través
del diálogo con los interlocutores podemos utilizar además
del lenguaje verbal, todo tipo de signos, gestos y la retroalimentación,
contribuyendo de esta forma al eficaz entendimiento de nuestros
mensajes.
En la comunicación escrita nos encontramos
con más dificultades, ya que no podemos contar ni con la
expresividad del lenguaje oral y "no verbal", ni con las
distintas entonaciones que podemos dar a nuestras palabras, lo cual
hace que sea menos efectiva, a pesar de que podemos utilizar los
signos ortográficos como los de interrogación (¿?)
y admiración (¡!), para hacer más comprensible
el mensaje escrito.
Otra de las dificultades de la comunicación
escrita frente a la oral es la pérdida de la inmediatez,
la retroalimentación y el control de la situación,
puede pasar algún tiempo hasta que el destinatario lea nuestro
mensaje, no pudiendo observar nosotros qué reacción
puede tener en ese momento ante lo escrito. En cambio durante la
comunicación verbal, nosotros controlamos la situación,
pudiendo variar de inmediato el contenido y la intención
de nuestro mensaje, de acuerdo con las distintas reacciones que
observamos en los receptores.
Es importante resaltar también que
en la comunicación oral podemos estructurar el mensaje de
forma más libre, ya que, a través de las preguntas
y respuestas, se pueden entender mejor los distintos contenidos.
En cambio la comunicación escrita debe estar estructurada
perfectamente, conteniendo gran profusión de frases y palabras
de enlace, para que el destinatario pueda precisar de forma deductiva
y sin equívocos, el objetivo correcto del mensaje. Por tanto
es más ordenada ya que utilizamos más tiempo para
pensar y preparar lo que queremos comunicar.
Actualmente por parte de las personas y profesionales
hay una mayor tendencia a intentar expresar sus ideas de forma oral,
ya que les resulta más fácil que intentar redactarlas
por escrito. Los motivos son obvios, por un lado acabamos de señalar
las dificultades principales de la comunicación escrita y
por otro, las personas al escribir nos enfrentamos a un mayor esfuerzo
intelectual de concreción y a una cierta duda cuando se quiere
dar respuesta a las preguntas:
- ¿Entenderán lo que quiero
decir?
- ¿Podré demostrar con suficientes argumentos lo que
digo?
- ¿Harán el esfuerzo suficiente para comprender porqué
lo digo?
Es comprensible el temor que todos sentimos
ante estas tres preguntas. Por nuestra parte, creemos que es relativamente
fácil la solución ya que pasa por una adecuada preparación
sobre el tema y esa es una de las razones por la cual escribimos
esta obra, intentando que encuentren pequeñas ayudas o respuestas
a sus dudas cuando deban escribir sus mensajes.
Hace un tiempo realizamos una pequeña
encuesta sobre las razones que frenaban a las personas a comunicar
sus mensajes por escrito. Las conclusiones que sacamos de la investigación
fueron que había principalmente cuatro motivos , añadiendo
por nuestra parte sugerencias básicas para intentar solucionar
dichos frenos.
5.2. FUNCIONES Y OBJETIVOS DE LA COMUNICACIÓN ESCRITA
Cuando elaboramos un mensaje escrito pretendemos que el receptor,
una vez lo haya leído, asimile los conceptos u objetivos
que pretendíamos transmitir a la hora de prepararlo. Ahora
bien, al escribir nuestro mensaje, éste deberá cumplir
alguna de las funciones que debe reunir toda comunicación.
He aquí las principales:
a) La primera es la función de informar
también llamada referencial, donde básicamente el
objetivo del texto es comunicar de forma objetiva y neutral cualquier
tipo de información, hechos o circunstancias de forma descriptiva.
Un ejemplo podría ser el informe anual de gestión
que presenta el directivo de un departamento empresarial; "El
crecimiento que hemos experimentado de las ventas con relación
al año anterior, ha sido de un 17% como podemos observar
en el gráfico nº 4 que acompaño junto al desglose
de las distintas zonas..."
b) La segunda función que puede tomar
la comunicación es la expresiva, donde el autor trata de
influir de forma emotiva en el receptor, manifestando sus sentimientos
por las causas que dan origen a dicho escrito. En este caso la atención
está básicamente centrada en el emisor. Un ejemplo
típico lo encontramos en los informes de justificación
o de denuncia de algunos directivos, cuando manifiestan sus quejas
ante causas negativas producidas por algún departamento ajeno
al suyo; "Como ya informé en fecha pasada, advertí
que de seguir con los retrasos del departamento de diseño
podríamos perder a nuestro mejor cliente y desgraciadamente
¡así ha sido! ¿Me quiere explicar alguien ¡qué
hacemos ahora!?..." Otro ejemplo distinto de comunicación
expresiva son las cartas que escribimos a las personas queridas
y, en especial, si hace tiempo que no están con nosotros.
c) También los mensajes escritos pueden
realizar una función apelativa donde el objetivo principal
del comunicado es inducir al receptor mediante ruegos u ordenes
a que tome conciencia o pase a la acción una vez ha prestado
atención al contenido del mensaje. Esta función se
utiliza cuando el emisor trata de advertir de las consecuencias
que pueden originarse de no cambiar las causas o la actitud por
parte del destinatario.
Dos ejemplos: uno, cuando el cliente escribe
a su proveedor indicándole alguna queja "le ruego que
mejore el servicio ya que si continua entregándome tarde
las piezas, me veré obligado a pedirlas a su competidor"
(en este caso la función es de ruego y posible amenaza de
no comprarle más); el otro, cuando a través de un
mensaje publicitario nos informan que debemos llamar al servicio
oficial para que revise nuestra instalación o de lo contrario
dejarían de suministrarnos la energía (en este caso
la función es de mandato).
Es el autor del mensaje escrito, el que determinará,
sobre la base de los objetivos que persigue, qué tipo de
función de comunicación es más recomendable
utilizar de las tres arriba descritas. Por tanto, la preparación
de dichos objetivos es clave fundamental para el éxito de
la comunicación escrita.
Ahora bien, es posible que algún lector
presuma que una de las partes más complicadas en la preparación
de los escritos sea la de organizar los objetivos de forma adecuada
dentro de su comunicación escrita. Esto, en parte, puede
ser cierto, pero la experiencia nos dice que hay una fórmula
que facilita tal labor. La identificamos como la regla nemotécnica
"PIC", veámosla:
* Piense antes de escribir: Es esencial para
poner en orden las ideas, expertos autores y profesionales confirman
que todo el tiempo que dedicaron a meditar sobre lo que querían
decir y cómo lo querían decir, luego lo ganaron con
creces a la hora de plasmarlo por escrito. Es en esta fase cuando
debe ir anotando de forma libre las ideas (recuerde la técnica
del mapa mental) y los objetivos. No se preocupe si le parecen inconexos,
en las sucesivas fases ya los organizará.
* Investigue el objetivo principal de su
mensaje: Es el momento de determinar cuál es exactamente
el objetivo o los objetivos de su comunicado y lo que pretende con
él, algunas preguntas pueden ayudarle:
- ¿Va a realizar un ruego sobre algo
en concreto?
- ¿Desea transmitir una información sobre...?
- ¿Quiere señalar las razones de su disgusto?
- ¿Recomienda que no es adecuada la campaña de...?
- ¿Quiere negociar un traslado?
- ¿Va a vender un producto, un servicio o una idea?
- ¿Desea poner de relieve un problema?
- ¿Confirma la aceptación de un candidato?
- ¿Debe informar de una mala noticia?
- ¿Quiere conseguir la fecha para una entrevista?
- ¿Desea felicitar, motivar o formar a su colaborador?
* Construya su argumento: Es la fase de recopilar
toda la información y datos que pueda aportar para sustentar
los objetivos del tema en cuestión, dichos argumentos validarán
las razones por las cuales usted ha preparado su escrito y lo que
espera de él. Esta etapa de identificación y selección
del material es importante, ya que es donde va a decidir el contenido
y la orientación de su comunicado. Recuerde, además,
que deberá hacerlo de forma que se adapte a su destinatario.
Una vez que haya determinado sus objetivos
y establecido su plan de acción, es bueno que haga un alto
en el camino y reflexione preguntándose: ¿Son posibles
estos objetivos? ¿He hecho todo el esfuerzo necesario para
investigarlos y seleccionarlos adecuadamente? Y si cuenta con alguna
persona de confianza, no estaría de más que los verificaran
conjuntamente.
Las ventajas que se derivan de preparar adecuadamente
los objetivos en los mensajes escritos son varias:
* Adquiere un mayor sentimiento de confianza
en sí mismo y en su labor.
* Le obliga a ejercitarse en la reflexión y planificación
de antemano.
* Aprende a organizar los temas rápidamente y a jerarquizarlos.
* Se acostumbra a ceñirse en la investigación evitándole
la disgregación.
* Le permite fijar pautas y criterios en el proceso de selección.
* Incorpora procesos que le garantizan en buena medida su éxito.
5.3. ORDEN DE LAS IDEAS, PREPARANDO LA ESTRATEGIA DEL MENSAJE ESCRITO
Ocurre a veces que al preparar el comunicado escrito, se han determinado
perfectamente los objetivos principales que se quieren conseguir,
pero puede surgir entonces otra nueva dificultad y es que ¡tenemos
las ideas pero no sabemos cómo ordenarlas para que nuestro
comunicado sea eficaz!
Una vez más la solución pasa
por ordenar dichas ideas mediante el diseño de un plan estratégico,
donde en las distintas y sucesivas fases nos iremos preguntando
y dando respuestas alternativas, veámoslas:
1) ¿Qué quiero comunicar? Básicamente en esta
primera fase debemos establecer el contenido del mensaje, es decir
los objetivos. Es preciso determinar y aclarar qué objetivos
pretendemos comunicar, es decir, qué queremos conseguir del
receptor (la forma de hacerlo ya la vimos en el apartado anterior).
Por tanto, hay que determinar básicamente dos cosas:
* Los objetivos seleccionados deben ser mensurables
y concretos.
* Preséntelos en términos positivos y de forma objetiva
o bien subjetivamente.
2) ¿Por qué lo quiero comunicar? Son los motivos que
nos impulsan a informar y cuáles las consecuencias que se
pueden originar de hacerlo. Las siguientes preguntas pueden darnos
pistas para aclarar dichos motivos:
* ¿Cuál es la dimensión
del problema?
* ¿Qué sucedería de no mediar solución
a lo propuesto?
* ¿Por qué se produjo el problema?
* ¿Qué alternativas pueden relacionarse con el caso?
* ¿De qué forma afecta el problema o su solución
a los resultados globales del departamento?
* ¿Cuándo se detectó el problema, por qué
nadie intentó resolverlo?
* ¿A quiénes está afectando el problema?
3) ¿A quién lo voy a comunicar? Es importante determinar
exactamente el receptor de nuestro mensaje, ya que ello obligará
a enfocar el contenido de nuestro escrito (argumento), en la forma
y fondo que más pueda impactarle. Cuando hablamos de negociación
decimos que un buen argumento debe suscitar atención, interés
y acción. Lo mismo debe conseguir el mensaje escrito. Al
menos debemos conocer de nuestro receptor:
* Qué tipo de características
personales y psicológicas tiene.
* Qué grado de conocimiento y competencia tiene sobre el
tema que le vamos a exponer.
Con el fin de ajustar el mensaje al receptor:
* Eligiendo las palabras adecuadas.
* Determinando la función de comunicación, bien utilizando
la razón mediante conceptos, hechos o cifras, o el componente
afectivo de los sentimientos y las emociones.
* Adaptando el grado de expresión de los conceptos del tema
al nivel que suponemos posee el receptor.
4) ¿Cómo lo comunico? Es el canal a utilizar. La forma
y el estilo del mensaje estará condicionada por el punto
anterior, unas veces le interesará presentar un informe de
tipo "oficial", otras de forma más coloquial y
otras con un enfoque más personal. En función de lo
anterior, tendrá que cuidar la presentación externa
del texto, sus características tipográficas y composición.
Es adecuado preguntarse en esta fase:
* ¿Qué impacto ocasionaré
en el receptor por el contenido y la forma del comunicado escrito?
* ¿Es adecuado el estilo que estoy empleando?
* Si el escrito es de denuncia o queja, ¿soy considerado
y respeto los "valores" de mi receptor?
* ¿Es el momento y el sitio apropiado para presentarlo?
* ¿Puede ser más efectivo utilizar otro medio de comunicación
para los objetivos que persigo?
Si se percata, el plan que seguimos en el
proceso de la comunicación escrita es el mismo que se utiliza
generalmente con cualquier otro canal de comunicación, tanto
sea verbal, publicitario o impersonal, únicamente varían
las posibles estrategias a utilizar y éstas, estarán
en función de los distintos tipos de comunicados escritos
(que describiremos en el capítulo siguiente) y de sus correspondientes
receptores.
A modo de un pequeño ejemplo y siguiendo
las fases explicadas, voy a relatar el resultado que obtuve cuando
realicé hace un tiempo y a través de un comunicado
escrito (señalo las partes en cursiva), la petición
de un equipo informático:
¿Qué quise comunicar? La necesidad
de un equipo informático para el departamento que en ese
momento dirigía: "Después de estudiar los nuevos
objetivos del departamento creo imprescindible la compra de un equipo
informático para..."
¿Por qué lo quise comunicar?
Debía informar de la necesidad de conseguir los nuevos objetivos
mejorando la productividad de las personas del departamento: "...de
esta forma mejoraríamos el proceso del seguimiento de fabricación
y control administrativo. El coste del equipo sería amortizado
por la reducción de las horas que en este momento dedicamos
a tal menester. Calculo el tiempo de amortización en diez
meses, adjunto el cuadro nº 1 desglosando tales partidas..."
¿A quién se lo comuniqué?
El receptor era el gerente de la empresa, persona racional y práctica,
a quien gustaba tomar las decisiones basándose en datos y
que cuando le planteaban posibles peticiones, quería que
le ofrecieran alternativas: "... como posible alternativa podría
contratarse a una persona, pero los costes de retribución,
formación y adaptación no compensarían de momento
tal decisión, podrá comprobarlo en el cuadro nº
2 donde le he detallado los costes comparativos..."
¿Cómo lo comuniqué? Por
escrito, por dos razones, la primera para protegerme dejando que
quedara constancia, ya que en el supuesto de que no se concediera
tal petición y no se consiguieran los resultados esperados
ya lo advertí en su momento; la segunda, utilicé el
canal escrito, que era el preferido de dicho gerente. Además
presenté el escrito al comienzo del ejercicio, que era cuando
se establecían los presupuestos extraordinarios de los distintos
departamentos.
¿Qué ocurrió con tal
petición? Tardaron un mes en contestar, pero al fin se compró
aquel ordenador y como en la industria informática ya empezaba
la carrera de continuas mejoras, el equipo que instalaron fue superior
en prestaciones al que en principio solicité.
5.4. EL ESTILO Y LA FORMA DE LA COMUNICACIÓN ESCRITA
Confucio, a través de los múltiples
escritos que nos dejó, decía "si las palabras
están pensadas de antemano no se interrumpe uno al hablar"
y "si el trabajo está pensado de antemano, no se crean
confusiones". Si lo anterior lo aplicamos a nuestros escritos
es muy probable que quienes nos lean, entiendan claramente lo que
queremos decir. De ahí que el estilo y la forma de la comunicación
escrita tengan su importancia.
Normalmente cuando nos presentan por primera
vez a una persona, la enjuiciamos por la impresión que nos
causa su apariencia, forma de vestir, manera de mirar y sus primeras
palabras, todo ello nos hace determinar un cierto estilo personal.
Desde ese momento la catalogamos y ¡cuántas veces nos
equivocamos! Ya que, en posteriores relaciones con ella, vamos configurando
su verdadera personalidad.
De igual modo, nuestros comunicados escritos
van a transmitir una imagen de nosotros y un estilo propio. Esto
significa que, de no cuidarlos, pueden creer que somos diferentes
o pretendemos cosas distintas a lo que en realidad proyectamos.
Esa es la razón por la cual debemos cuidar adecuadamente
el soporte de la escritura, la calidad de la impresión, el
formato del informe y la selección de las palabras para que
den claridad al mensaje, produciendo de esta forma el impacto pretendido.
Tengamos en cuenta que en la comunicación
escrita, va a utilizar el receptor y en primera instancia el sentido
de la vista, por tanto cuanto más agradable le resulte el
soporte elegido y la estructura de lo escrito, más posibilidades
de éxito tendremos. Además en la comunicación
oral, las palabras con el paso de un cierto tiempo se volatilizan,
mientras que en la comunicación escrita quedan reflejadas
de forma permanente.
Hay una frase que dice: "Si intentas
aparentar lo que no eres, se descubrirá y no ganarás
ningún respeto". El estilo que emplee en los mensajes
escritos debe reflejar la forma de ser propia, por tanto, usted
debe sentirse cómodo a la hora de expresarlos. Si tiene que
adaptar sus escritos al receptor, hágalo pero de forma que
la expresión de su lenguaje le permita seguir siendo usted
mismo.
Los contenidos de sus escritos deben ser claros,
concisos y estructurados en párrafos adecuados que faciliten
la lectura y precisen la intención de sus objetivos.
Milo Ogden en su famosa obra "Convenza
en menos de 30 segundos" dice que al preparar un mensaje hay
que utilizar: La imaginación, pensando en escenas concretas
y utilizando palabras descriptivas que su interlocutor pueda recordar
con facilidad; la claridad, utilizando un lenguaje claro y sencillo
que el destinatario pueda comprender; la personalización,
para ilustrar su afirmación utilizando historias con las
que se pueda identificar el receptor. Utilizando esta técnica
conseguirá que sus lectores sean más receptivos.
Una primera recomendación muy simple
para cuando deba preparar un comunicado escrito (nosotros la utilizamos
continuamente): primero piense lo que quiera decir, luego haga un
primer borrador y no se preocupe por la forma; segundo, corrija,
estructure y aplique el estilo que desee. Piense que es muy difícil
crear las ideas y a la vez darles la forma definitiva.
Normalmente las personas al comunicarse de
forma oral y al sentirse más cómodas, suelen expresar
sus objetivos más claramente y de forma coloquial. Apliquemos
una segunda recomendación consistente en el siguiente truco:
una vez confeccionado definitivamente el texto escrito, léalo
intentando expresarse como lo haría de forma oral, simulando
que estuviera delante su interlocutor y si es posible grábelo
en una cinta. Compare lo escrito con el sonido de su cinta. Cuanto
más se parezcan ambos mensajes, más posibilidad de
éxito tendrá su comunicación escrita.
5.5. RECOMENDACIONES PARA HACER MÁS EFECTIVA LA COMUNICACIÓN
ESCRITA
Uno de los objetivos principales de todo escritor, es conseguir
que sus escritos estén expresados y reflejados de forma que
resulten atractivos, dinámicos y por supuesto, que sean portadores
de la máxima eficacia. Las siguientes recomendaciones pueden
contribuir a mejorar con cierta garantía la técnica
del mensaje escrito:
* Adapte su escrito al destinatario, personalícelo
empleando palabras por él conocidas y si debe usar términos
técnicos, aclárelos de forma coloquial entre paréntesis
para que él pueda comprenderlos. Por ejemplo: "... nuestra
depuradora de agua le garantiza la total ausencia de partículas
en suspensión, así lo demuestran los estudios de nuestros
hidrógrafos (técnicos que tratan el agua en general)..."
* Utilice palabras escritas de las que domine perfectamente su significado
y si tiene dudas, cámbielas o consulte el diccionario. Emplee
los sinónimos, aplicando aquellos que sean de uso más
apropiado. Por ejemplo: "... a través de nuestro viaje
visitará lugares ignotos (es preferible utilizar el sinónimo
inexplorados)..."
* Trate de emplear palabras de uso corriente, le dará frescura
al mensaje. Por tanto construya frases con palabras conocidas en
lugar de las rebuscadas o formalistas, a pesar de que piense que,
utilizando estas últimas, su estilo pueda parecer más
serio o intelectual. Las palabras claras, concretas y sencillas,
aligeran la densidad del mensaje, contribuyendo a seguir leyéndolo
y a mantener despierto el interés del destinatario. Veamos
unos ejemplos:
- No escriba: "La solución aportada
originará un impacto sin precedentes en las secciones primera
y segunda de la planta..."
Escriba: "La solución aportada afectará a las
secciones primera y segunda de la planta..."
- No escriba: "Señalando de esta forma las instrucciones
facilitarán las sucesivas consideraciones a mejorar el resultado
del uso..."
Escriba: "De esta forma las sucesivas ideas de las instrucciones,
ayudarán a mejorar el resultado del uso..."
- No escriba: "En el momento presente no es aconsejable que
lancemos el producto a este precio ..."
Escriba: "Ahora no es aconsejable que lancemos el producto
a este precio ..."
- No escriba: "Le rogamos por favor, no dude en ponerse en
contacto con nuestra central de repuestos industriales ..."
Escriba: "Por favor, póngase en contacto con nuestra
central de repuestos industriales ..."
* Combine sus escritos con frases largas y cortas. Las frases largas
se suelen utilizar en escritos especializados y son más difíciles
de entender si el receptor no está versado en dicha materia.
Trate que las frases estén compuestas entre quince y treinta
palabras. Las frases cortas son más sencillas de leer y comprender,
pero no las haga muy cortas pues perdería atractivo su mensaje.
Veamos un ejemplo:
- No escriba: "Durante los exámenes
efectuados por nuestros técnicos en sus instalaciones portuarias,
el treinta por ciento de las maquinas limpiadoras que se encontraban
bajo el recinto de los múltiples contenedores, estaban mal
aparcadas, originando que el movimiento de carga se retrasará
en un aproximado cuarenta por ciento del tiempo, originando una
pérdida de beneficios notable, cercana al diecinueve por
ciento".
- - Escriba: "Durante el examen efectuado por los técnicos
en sus instalaciones, el 30% de las máquinas limpiadoras,
estaban mal aparcadas. Este hecho origina un retraso de movimiento
de carga del 40% del tiempo, implicando una pérdida aproximada
del 19% de los beneficios"
* Evite las expresiones dubitativas que pueden conducir a una falta
de seguridad en el mensaje que usted como escritor está manifestando.
Estas expresiones perjudican el significado de la comunicación
e introducen dudas sobre el mensaje escrito.
Ejemplo:
- No escriba: "Espero, de todas formas,
que comprenda mi nuevo planteamiento ..."
Escriba: "No dudo, que ha comprendido mi nuevo planteamiento..."
- No escriba: "Quizá si usted fuera tan amable podría
demostrarle la capacidad de esta máquina ..."
Escriba: "En mi opinión, es necesario que le demuestre
la capacidad de esta máquina..."
* Evite las redundancias en los mensajes escritos. No es necesario
repetir lo mismo con dos palabras distintas. Veamos ejemplos:
- No escriba: "Aportaremos mediante
el manual los contenidos mínimos y básicos, necesarios
para la utilización del soporte..."
Escriba: "Aportaremos mediante el manual los contenidos básicos,
para la utilización del soporte..."
- No escriba: "Los primeros inicios de esta empresa, fueron
duros y penosos, lo que produjo no pocas dimisiones..."
Escriba: "Los inicios de esta empresa, fueron duros, lo que
produjo bastantes dimisiones..."
* Utilice las palabras con sus adjetivos adecuados, ellos son los
que dan la claridad al mensaje. Dichas palabras hay que relacionarlas
con precisión dentro del contexto, para evitar confusión
y ambigüedad.
Ejemplo:
- No escriba: "Dado que la pensión
que espero es pequeña, es por lo que solicito... (queda confuso
¿se refiere a que va a heredar una casa para huéspedes
de poca capacidad?)"
Escriba: "Dado que por incapacidad, la pensión que espero
es pequeña, es por lo que solicito... (aclara adecuadamente
el concepto)"
- No escriba: "Luego que estropeó por tercera vez la
impresora, el jefe del departamento amenazó con el despido
a su ayudante y... (¿quién estropeó la máquina,
el jefe o el ayudante?)"
Escriba: "Luego que estropeó por tercera vez la impresora
el ayudante, el jefe del departamento lo amenazó con el despido
y...(se aclara la situación)"
* Emplee los verbos en voz activa ya que aportan a las frases más
sencillez y realismo. Por el contrario, si utilizamos los verbos
en voz pasiva las frases son más rebuscadas. Veamos unos
ejemplos:
- No escriba: "El incremento de sus
ventas estará afectado por la campaña de promoción..."
Escriba: "La campaña de promoción afecta directamente
al incremento de sus ventas..."
- No escriba: "La notificación le fue enviada a usted
mediante correo certificado en espera de ..."
Escriba: "Le enviamos la notificación por correo certificado
en espera..."
* Igualmente utilice la voz activa, ya que con ella implica directamente
a la acción y al receptor. Si puede no utilice la voz en
pasiva, ya que da a entender que quiere disimular la responsabilidad
del receptor. Veamos ejemplos:
- No escriba: "Una vez leídas
las siguientes normas, deberán ser (pasiva) tenidas en cuenta
por los responsables de los distintos..."
Escriba: "Una vez leídas las siguientes normas, tienen
que (activa) ser tomadas en cuenta por los responsables de los distintos..."
- No escriba: "Después de los sucesivos presupuestos
y contactos, el contrato fue firmado (pasivo) por el cliente, con
la incorporación de la cláusula..."
Escriba: "Después de los sucesivos presupuestos y contactos,
el cliente firmó (activo) el contrato, con la incorporación
de la cláusula..."
- No escriba: "Dadas las especiales características
del mercado, se recomienda por parte de la empresa (pasiva) extremen
el control del crédito..."
Escriba: "Dadas las especiales características del mercado,
recomiendo (activa) extremen el control del crédito..."
Además de todo lo anteriormente expuesto,
debe tenerse exquisito cuidado en la confección de los escritos,
para que éstos se hayan redactado de acuerdo a las reglas
gramaticales, ya que si contienen alguna incorrección y en
especial ortográfica, el efecto puede ser devastador, puesto
que se produce inmediatamente una pérdida de imagen y profesionalidad
del responsable de la comunicación escrita, el efecto puede
ser devastador, puesto que se produce inmediatamente una pérdida
de imagen y profesionalidad del responsable de la comunicación
escrita.
5.6. NORMAS BÁSICAS PARA DAR FORMA A LA PRESENTACIÓN
ESCRITA
Una vez que hemos visto las funciones, los objetivos, el estilo
y las sugerencias de la comunicación escrita, nos queda por
finalizar, señalar unas normas básicas para dar forma
adecuada a la presentación física de nuestros escritos:
* Los párrafos: La organización
de la información se realiza mediante la estructura de los
distintos párrafos. Los párrafos enlazan mediante
las distintas frases que los componen y que están relacionadas
entre sí, el desarrollo de una idea. Con ellos vamos dando
forma a la composición de la página escrita.
Hay que tener presente que si un texto no
se divide en distintos párrafos, la lectura resulta densa
y fatigosa de leer. Es interesante cuidar la extensión de
cada uno de los párrafos, por regla general más allá
de 100 palabras no son recomendables. De esta forma haremos que
las páginas escritas den una sensación agradable a
la vista.
Cada párrafo debe ayudar al lector
a comprender el hilo argumental del mensaje, de forma que a través
de lo que dicen cada uno de los párrafos, conduzcan gradualmente
al lector, a la comprensión del objetivo previsto en el mensaje.
* Los signos de puntuación: Son elementos
auxiliares que facilitan la interpretación correcta de la
comunicación escrita. Éstos nos ayudan a delimitar
el significado de las ideas en cada uno de los temas y a la vez
estructuran el contenido global del texto. Contribuyen también
a crear pausas y ritmo en la lectura.
Veamos la utilización de algunos de
los más habituales.
El punto y seguido se utiliza normalmente
para separar frases completas que se relacionan dentro de un mismo
párrafo. Se emplea para cambiar de concepto dentro de un
mismo tema.
Ejemplo: "No se preocupe por la valoración que haya
sacado. Es conveniente que refuerce aquellas respuestas que difieren
de la contestación correcta."
El punto y aparte se utiliza para dar comienzo
y terminación a cada uno de los párrafos del texto.
También se utiliza para expresar la finalización de
un tema o idea y comenzar con otra nueva.
Ejemplo: "La publicidad ayuda a persuadir
para modificar comportamientos en los individuos, convenciendo o
dando razones para la compra".
Crea interés y curiosidad en los usuarios
incitándolos de esta forma a la adquisición de los
productos o servicios.
Trata de modificar actitudes y eliminar los
frenos, haciendo cambiar las actitudes hacia determinados productos."
Los dos puntos se emplean normalmente para
marcar una pausa y llamar la atención sobre lo que escribimos
a continuación. Se utilizan constantemente después
de los encabezamientos o para señalar un conjunto enumerado.
Veamos ejemplos:
"Estimado proveedor: el motivo del presente es para indicarle..."
"La biblioteca permanecerá abierta: los lunes, martes
y viernes de 17 a 22 horas"
"No subestimen al interlocutor: Cuidado con los expertos negociadores
que a veces muestran debilidad..."
La coma equivale a las pausas breves que
hacemos para hablar. Se utilizan para indicar una pequeña
pausa en el escrito y para separar palabras de una serie o frases
sucesivas. Ejemplos: "Una vez hubo terminado el orador, parte
del público aplaudía, algunos permanecían silenciosos,
otros gritaban" "Los paneles, pósters, señales
de dirección, uniformes y rotulación, refuerzan la
imagen corporativa de la empresa"
El paréntesis () se emplea cuando
interrumpimos una frase, para aclarar un concepto o agregar información
complementaria. Como por ejemplo: "Una de las barreras de la
comunicación, es la falta de empatía (dificultad de
ponerse en el lugar del otro) por parte del emisor..." "A
veces la falta de retroalimentación (feedback) en la comunicación
produce diferencias en el sentido del mensaje".
Las comillas "" se utilizan para
llamar la atención sobre alguna frase o palabra que se desea
señalar sobre el contenido del texto.
Ejemplo: El director comercial, informó enojado del "pobre
resultado de las ventas"...
Tanto la interrogación (¿?)
como la admiración (¡!) se utilizan para dar énfasis
y sentido mediante la entonación interrogativa o exclamativa,
al contenido escrito. Ejemplos: "Llevamos reunidos dos horas
y no encontramos la solución, ¿qué les parece
si lo dejamos aquí? y continuamos mañana" "Era
interesante conseguir este cliente, pero, ¡A qué precio
lo hemos conseguido!"
* Las páginas utilizadas y que prácticamente
se han generalizado en el entorno profesional, son las del formato
DIN (Deustche Industriie Normen) A4 que tienen unas medidas de 210
x 297 milímetros. En cuanto a la calidad y grosor del papel
dependerá del tipo de comunicación escrita y su importancia.
Básicamente se debe utilizar el color blanco y con un peso
mínimo de 80 gramos. Actualmente también se utiliza
el papel reciclado.
* La ordenación del texto sobre las
páginas tiene especial relevancia, ya que siendo importante
el contenido del mensaje escrito, lo que determinará (como
ya comentábamos anteriormente) la imagen y estilo del escritor,
serán las primeras impresiones que produzcan la composición
y presentación del texto a lo largo de las distintas páginas
del comunicado escrito.
Veamos alguno de los componentes:
Los tipos de párrafos pueden ser de
cuatro formas (que son las que ofrecen los modernos procesadores
de texto), alineados a la izquierda, los centrados, los alineados
a la derecha y los justificados a ambos lados. Normalmente se utilizan
en los escritos profesionales dos tipos de párrafos: El ordinario
que comienza con una sangría por la izquierda en la primera
línea y el moderno que no tiene sangría en la primera
línea. Veamos un cuadro de ejemplo de los diferentes tipos
de párrafos.
En cuanto a los márgenes que hay que
dejar con relación al texto y a los bordes de las páginas,
oscilan entre 2,5 a 3 centímetros para los márgenes
superior, inferior y derecho, teniendo la precaución de aplicar
un centímetro más en el lado izquierdo, por si hay
que encuadernar.
* El resto de características como tipo de letras, tamaño,
atributos, numeración de páginas, interlineado, etc.,
pueden prepararse a gusto del escritor, de forma fácil si
utiliza los modernos sistemas informáticos de tratamiento
de textos.
* Los títulos y su numeración,
determinan al lector de forma ordenada los distintos contenidos
del texto, en especial si son profesionales. Además permiten,
en informes extensos, seleccionar mediante el índice, la
búsqueda rápida de aquellos contenidos que son de
más interés. Cada escritor, puede componer a su preferencia,
la forma de numeración y jerarquización de las ideas.
Veamos un ejemplo:
1. LA ESCUCHA EFICAZ Y ACTIVA
1.1 ¿Qué es la escucha activa?
1.2 ¿Qué capacidad de escucha tenemos?
1.3 ¿Por qué nos cuesta concentrarnos?
1.3.1 Los obstáculos en la escucha
1.3.2 Las ventajas de la escucha
1.4 Reglas básicas para mejorar la escucha activa
1.5 Resumen
2. LA COMUNICACIÓN INTERPERSONAL
2.1 Las partes que intervienen en la comunicación
2.2 El proceso de comunicación
2.2.1. La comunicación verbal
2.2.1.1. Reglas básicas
2.2.2. La comunicación no verbal
2.2.2.1. Reglas básicas
2.3. Las barreras en la comunicación
2.4. Sugerencias para una comunicación efectiva
2.5. Etc.
Al finalizar, cuando dé por concluido
todo el trabajo del texto escrito, póngase cómodo,
léalo con tranquilidad y repáselo exhaustivamente,
tanto la composición, como las reglas de ortografía,
el tamaño de las letras, los títulos, la encuadernación,
etc., para comprobar que todo está en orden y como usted
había previsto. De esta forma, cuando lo entregue contribuirá
al éxito que espera, como pago al esfuerzo que ha realizado.
5.7. TEMAS PARA EJERCICIOS PRÁCTICOS
1) Haga una pequeña encuesta entre las personas allegadas
a usted, pregúnteles en qué forma prefieren comunicarse
con los demás, si la oral o la escrita. Refleje los resultados
en un pequeño informe escrito, entréguelo para que
lo lean y que posteriormente le comenten si están de acuerdo
con sus conclusiones. Saque también sus propias conclusiones
y compruebe si le hubiera sido más fácil a usted,
realizar todo este proceso de forma oral.
2) Provéase de algunos de los comunicados
escritos que haya leído últimamente, vuélvalos
a repasar y observe el mensaje principal. ¿Podría
determinar los objetivos que persiguen dichos comunicados y bajo
qué orientación lo hacen, si es bajo la función
referencial, la expresiva o la apelativa?
3) Prepare un comunicado escrito, sobre un
tema de actualidad empleando la regla nemotécnica PIC y luego
desarróllela con arreglo al plan estratégico: ¿Qué
quiero comunicar? ¿Por qué lo quiero comunicar? ¿A
quién lo voy a comunicar? ¿Cómo lo comunico?
4) Revise alguno de los últimos escritos
que haya confeccionado y compruebe si puede mejorar su estilo mediante
las sugerencias que señalamos en los apartados 5.5 y 5.6
del presente capítulo.
5.8. RESUMEN
En la comunicación escrita nos encontramos con algunas dificultades,
ya que no podemos contar ni con la expresividad del lenguaje oral
y "no verbal", ni con las distintas entonaciones que podemos
dar a nuestras palabras, lo cual hace que sea menos efectiva, a
pesar de que podemos utilizar los signos ortográficos como
los de interrogación (¿?) y admiración (¡!),
Para hacer más comprensible el mensaje escrito.
Otra de las dificultades de la comunicación
escrita frente a la oral es la pérdida de la inmediatez,
la retroalimentación y el control de la situación.
Puede pasar algún tiempo hasta que el destinatario lea nuestro
mensaje, no pudiendo observar nosotros qué reacción
tiene en ese momento ante lo escrito.
La comunicación escrita debe estar
estructurada perfectamente, conteniendo gran profusión de
frases y palabras de enlace, para que el destinatario pueda precisar
de forma deductiva y sin equívocos el objetivo del mensaje.
Por tanto, es más ordenada ya que utilizamos más tiempo
para pensar y preparar lo que queremos comunicar.
Las personas al escribir nos enfrentamos a
un mayor esfuerzo intelectual de concreción y a una cierta
duda, cuando se quiere dar respuesta a las preguntas:
* ¿Entenderán lo que quiero
decir?
* ¿Podré demostrar con suficientes argumentos lo que
digo?
* ¿Harán el esfuerzo suficiente para comprender porqué
lo digo?
Ahora bien, al escribir nuestro mensaje, éste
deberá cumplir alguna de las funciones que debe reunir toda
comunicación, he aquí las principales:
a) La primera es la función de informar
también llamada referencial, donde básicamente el
objetivo del texto es comunicar con objetividad y neutralidad cualquier
tipo de información, hechos o circunstancias de forma descriptiva.
b) La segunda función que puede desempeñar la comunicación
es la expresiva, donde el autor trata de influir de forma emotiva
en el receptor, manifestando sus sentimientos por las causas que
dan origen a dicho escrito.
c) La tercera función es la apelativa donde el objetivo principal
del comunicado es inducir al receptor mediante ruegos u ordenes
a que tome conciencia o pase a la acción una vez ha prestado
atención al contenido.
Ahora bien, es posible que algún lector
presuma que una de las partes más complicadas en la preparación
de los escritos sea la de organizar los objetivos de forma adecuada.
Hay una fórmula que facilita tal labor. La identificamos
como la regla nemotécnica "PIC", veámosla:
* Piense antes de escribir.
* Investigue el objetivo principal de su mensaje.
* Construya el argumento basado en su objetivo.
Ocurre a veces que al preparar el comunicado escrito, se han determinado
perfectamente los objetivos principales, de modo que ¡tenemos
las ideas, pero no sabemos cómo ordenarlas para que nuestro
comunicado sea eficaz! Una vez más la solución pasa
por ordenar dichas ideas, mediante el diseño de un plan estratégico,
veámoslo:
* ¿Qué quiero comunicar? Básicamente
en esta primera fase debemos establecer el contenido del mensaje,
es decir los objetivos.
* ¿Por qué lo quiero comunicar?
Son los motivos que nos impulsan a informar y cuáles las
consecuencias que se pueden originar de hacerlo.
* ¿A quién lo voy a comunicar?
Es importante determinar exactamente el receptor de nuestro mensaje,
ya que ello obligará a enfocar el contenido de nuestro escrito
(argumento), en la forma que más pueda impactarle.
* ¿Cómo lo comunico? Es el
canal a utilizar. La forma y el estilo del mensaje estará
condicionada por el punto anterior, unas veces le interesará
presentar un informe de tipo "oficial", otras de forma
más coloquial.
Nuestros comunicados escritos van a transmitir
una imagen de nosotros y un estilo propio. Esto significa que de
no cuidarlos pueden creer que somos diferentes o pretendemos cosas
distintas a lo que en realidad proyectamos.
Además, en la comunicación oral,
las palabras con el paso de un cierto tiempo se volatilizan, mientras
que en la comunicación escrita quedan reflejadas de forma
permanente.
Los contenidos de sus escritos deben ser claros,
concisos y estructurados en párrafos adecuados que faciliten
la lectura y precisen la intención de sus objetivos. Recuerde
algunas recomendaciones para hacer más efectiva la comunicación
escrita.
- Adapte su escrito al destinatario, personalícelo
empleando palabras por él conocidas.
- Utilice palabras escritas de las que domine perfectamente su significado
y, si tiene dudas, cámbielas o consulte el diccionario.
- Trate de emplear palabras de uso corriente, le dará frescura
al mensaje. Por tanto, construya frases con palabras conocidas en
lugar de las rebuscadas.
- Combine sus escritos con frases largas y con cortas. Las frases
largas se suelen utilizar en escritos especializados.
- Evite las expresiones dubitativas que pueden conducir a una falta
de seguridad en el mensaje que usted como escritor está manifestando.
- Evite las redundancias en los mensajes escritos. No es necesario
repetir lo mismo con dos palabras distintas.
- Utilice las palabras con sus adjetivos adecuados, ellos son los
que dan la claridad al mensaje.
- Emplee los verbos en voz activa ya que aportan a las frases más
sencillez y realismo, además, implicará al receptor
para que pase a la acción.
Nos queda, para finalizar, señalar
unas normas básicas para dar la forma adecuada a la presentación
física de nuestros escritos:
* Los párrafos: La información
se realiza mediante la estructura de los distintos párrafos.
Los párrafos enlazan mediante las distintas frases que los
componen y que están relacionadas entre sí en el desarrollo
de una idea.
* Los signos de puntuación: Son elementos
auxiliares que facilitan la interpretación correcta de la
comunicación escrita.
- El punto y seguido se utiliza normalmente
para separar frases completas que se relacionan dentro de un mismo
párrafo.
- El punto y aparte se utiliza para dar comienzo y terminación
a cada uno de los párrafos del texto. También se utiliza
para expresar la finalización de un tema o idea.
- Los dos puntos se emplean normalmente para marcar una pausa y
llamar la atención sobre lo que escribimos a continuación.
- La coma equivale a las pausas breves que hacemos para hablar.
- El paréntesis () se emplea cuando interrumpimos una frase,
para aclarar un concepto o agregar información complementaria.
* Las páginas utilizadas y que prácticamente
se han generalizado en el entorno profesional, son las del formato
DIN A4. En cuanto a la calidad y grosor del papel dependerá
del tipo de comunicación escrita y su importancia. Básicamente
se utiliza el color blanco y con un peso mínimo de 80 gramos.
También se utiliza el papel reciclado.
* La ordenación del texto sobre las
páginas tiene especial relevancia, ya que siendo importante
el contenido del mensaje escrito, lo que determinará la imagen
y estilo del escritor será la impresión que produzca
la composición y presentación de las páginas
del texto.
Veamos alguno de los componentes:
- Los tipos de párrafos pueden ser
de cuatro formas, alineados a la izquierda, centrados, los alineados
a la derecha y justificados a ambos lados. En los escritos profesionales
se encuentran dos tipos de párrafos; el ordinario que comienza
con una sangría por la izquierda en la primera línea
y el moderno que no tiene sangría en la primera línea.
- Los márgenes que hay que dejar con relación al texto
y a los bordes de las páginas, oscilan entre 2,5 a 3 centímetros
para los márgenes superior, inferior y derecho, teniendo
la precaución de aplicar un centímetro más
en el lado izquierdo, por si hay que encuadernar.
- Los títulos y su numeración determinan para el lector
de forma ordenada los distintos contenidos del texto y permiten,
en informes extensos, seleccionar, mediante el índice, la
búsqueda rápida de contenidos. Cada escritor puede
componerlos a su preferencia.
Al finalizar, cuando ya dé por concluido
todo el trabajo del texto escrito, póngase cómodo,
léalo con tranquilidad y repáselo exhaustivamente,
tanto la composición, como las reglas de ortografía,
el tamaño de las letras, los títulos, la encuadernación,
etc., para comprobar que todo está en orden.
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