Página Principal | Contactar | Enlaces | FAQ  


La programación didáctica de la clase de ELE

 

1. El currículum

El currículum es el conjunto de todos los aspectos del desarrollo de los alumnos que debe promover la educación y la enseñanza, así como el planteamiento de aquellas orientaciones pedagógicas y didácticas que se antojan imprescindibles para apoyar y dirigir la práctica docente de los profesores. El currículum no es sólo el conjunto de ideas y herramientas para transmitir conocimientos, es la formalización de la teoría y la práctica escolar, de la escuela y de nuestra aula en particular. Es por lo tanto una herramienta necesaria para nuestra labor docente diaria.

La LOGSE (1990) establece en su artículo 4.1. que el currículum es “el conjunto de objetivos, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación de cada uno de los niveles, ciclos, grados y modalidades del sistema educativo que regulan la práctica docente”, por lo que la definición es aplicable a todos los aspectos de la función docente, ya se trate de enseñanza oficial o no: transmisión de una serie de contenidos, para alcanzar unos objetivos, usando una metodología apropiada, y llevando a cabo una evaluación para comprobar la consecución y afianzamiento de esos contenidos.

 

2. Componentes del currículum

2.1. ¿Qué enseñar?
A la hora de plantear nuestra materia, debemos tener muy en cuenta el tipo, número, clase y dificultad de los contenidos que vamos a transmitir, en función de los objetivos que queramos alcanzar. La selección de contenidos se efectuará de acuerdo con los objetivos, y la selección de éstos en función de su validez, significación y adecuación.

2.2. ¿Cuándo enseñar?
El cuándo se refiere a cuestiones más pequeñas como en qué momento de la semana o mes vamos a realizar tal actividad, y a una perspectiva más amplia que se referirá al momento dentro del curso o nivel en el que incluiremos determinados contenidos y objetivos. Por lo tanto el cuándo se refiere a cuestiones tales como objetivos, contenidos y actividades que queremos enseñar. Adaptar la duración, dificultad y naturaleza de las tareas educativas a los momentos más adecuados es responsabilidad propia de cada profesor, que debe encontrar el momento y la duración oportuna para enseñar y transmitir los contenidos de la forma más adecuada posible.

2.3. ¿Cómo enseñar?
Se trata del acto didáctico, de determinar el proceso pedagógico con el que esperamos lograr y conseguir los contenidos y objetivos educativos planteados.

No sólo deben seleccionarse o planificarse las estrategias en función de los recursos del aula o del centro, sino que debemos plantearnos ir más allá, por ejemplo sacando a los alumnos fuera del aula, visitando exposiciones culturales, actividades variadas con el barrio u otras asociaciones y por supuesto implicando a los alumnos de tal forma que ellos mismos puedan hacer sus planteamientos.

El método de enseñanza, el acto didáctico será diferente dependiendo de las circunstancias antes mencionadas. Sin embargo, siguiendo a Marina Lovelace, podemos establecer una serie de orientaciones para el profesorado resumidas en las siguientes ideas:

  • Necesidad de partir del nivel de desarrollo del alumno.
  • Necesidad de asegurar la construcción de aprendizajes significativos, es decir, que el alumno sea capaz de asimilar los contenidos, huyendo del aprendizaje mecánico, sobre todo en la enseñanza de idiomas.
  • Debemos conseguir que los alumnos realicen aprendizajes significativos por sí mismos, es decir que aprendan a aprender.
  • El profesor debe proponer actividades para ampliar los conocimientos poseídos por los estudiantes y diseñar actividades que permitan establecer relaciones y formular conexiones. Es lo que se denomina modificar los esquemas de conocimiento.
  • Por último debemos implicar a los alumnos en el proceso de enseñanza-aprendizaje, es decir el aprendizaje significativo implica una intensa actividad por parte del alumno, entendiendo que las actividades deben concebirse como un proceso interno y no como una manipulación.

Por último, indicar que el proceso educativo no es algo aislado que se da en nuestras aulas, sino que se trata de una estrecha relación entre todos los miembros del grupo.

2.4. ¿Qué, cómo y cuándo evaluar?
La evaluación no debe plantearse como un hecho aislado sino, desde una concepción constructivista del aprendizaje, la evaluación en una parte más del proceso educativo.

La evaluación debe ser continua, integradora. Se debe evaluar el grado de consecución de los contenidos de los alumnos, de modo que podamos recoger información sobre los contenidos y objetivos alcanzados por los alumnos, detectar sus fallos, para que el profesor pueda reorientar la metodología y el tiempo (el cómo y el cuándo), modificar los contenidos (si no son adecuados, el qué enseñar), mejorar los recursos, plantear procedimientos alternativos, etc.

Desde una perspectiva pedagógica abierta y flexible, el cómo evaluar deber responder a una evaluación continua, empleando una diversidad de técnicas escritas, orales, participativas, pero cambiando la concepción de evaluación, es decir más que para descubrir lo que el alumno sabe, para registrar los datos del progreso real que los alumnos nos demuestran día a día.

3. Pautas a tener en cuenta en la programación de E/LE
Antes de programar cualquier clase y sobre todo al principio del curso debemos tener en cuenta una serie de factores que van a condicionar nuestro trabajo:

  • El nivel que poseen los alumnos. Si queremos evitar frustraciones es necesario que analicemos con cuidado este aspecto para adecuar todas nuestras actividades al nivel que posee el grupo.
  • Nacionalidades. Nuestros grupos son muy heterogéneos, las diferencias culturales afectan no sólo a la convivencia de los alumnos dentro del grupo, sino también a la forma de aprendizaje.
  • Edades. La edad de los alumnos es otro factor decisivo, ya que dentro de nuestros grupos podemos encontrar diferencias enormes. Las personas más mayores son más lentas y por norma general tienen diferentes intereses. Debemos buscar actividades de interés general.
  • Tiempo que lleva el alumno en la Escuela y tiempo que va a permanecer en ella. Debemos integrar a los alumnos que lleguen nuevos cuando el curso ya haya comenzado y tener en cuenta que otros alumnos se marcharán antes de que hayamos completado nuestro programa.

4. Características de la programación
La programación debe ser:

  • Dinámica: la programación nunca está acabada sino en constante revisión en función de los resultados obtenidos y de los nuevos materiales que llegan a la Escuela.
  • Creativa: posibilita la proyección original del profesor.
  • Prospectiva: anticipa los resultados que se desea obtener.
  • Sistematizadora: da coherencia a la rutina.

5. Además de las características anteriores hay otros aspectos básicos en toda programación de E/LE

  • Flexibilidad: a menudo surgen situaciones imprevistas. El profesor debe adaptarse a la situación cambiando el plan previsto. Es importante tener preparadas actividades de reserva.
  • Individualización: Hay que tratar a los alumnos como individuos y no como colectivos. existen alumnos con problemas específicos de aprendizaje que requieren una atención preferente. Esto es posible ya que las clases cuentan con grupos reducidos de estudiantes.
  • Comunicación: es necesaria una comunicación entre profesores. Para los alumnos el curso es un todo globalizado, independientemente de que sean uno o varios profesores. Cuando hay varios profesores para un mismo curso el diálogo entre ellos es imprescindible.
  • Adecuación: es necesario tener en cuenta el nivel de los alumnos.