1.
Localización
Municipio de la provincia de Guadalajara,
situado a 130km. de Madrid.
2. Clima
Su clima es mediterráneo con tendencia a
continental atenuado, con lluvias escasas, provocando el que sus
temperaturas sean algo frías en invierno y cálidas en verano.
Hoy Sigüenza se muestra al mundo orgullosa de ser una ciudad
hermosa y acogedora, enriquecida por el paso de un tiempo que
parece haberse detenido en sus calles medievales, La ciudad, que
conserva su estructura de traza medieval, invita al paseo y a la
contemplación de sus calles y monumentos
3. Monumentos
El recorrido
por esta singular ciudad puede iniciarse en la Plaza
Mayor, un majestuoso ejemplo de
arquitectura renacentista, aunque los edificios que la rodean
aportan detalles de diferentes estilos.
Imprescindible visitar la Catedral, de estilo cisterciense
, en la que destacan sus magníficos rosetones góticos de los
siglos XII-XVI y el edificio de la contaduría del cabildo, este
último de estilo plateresco. En su interior encierra magníficos
retablos, relieves, altares... En el brazo derecho del crucero se
halla la Capilla del Doncel,
edificada para guardar los restos de Martín Vázquez de Arce, más
conocido como "El Doncel" de Sigüenza, joven noble y
guerreo que perdió la vida guerreando contra los moros en la vega
de Granada en 1486. Su estatua yacente, en alabastro, está
considerada como una de las mejores de Europa en su estilo.
Asombra su realismo y la postura, recostado con un libro abierto
entre las manos, impropia de un mausoleo.
El Museo de la catedral está Instalado en tres salas del Claustro:
la librería del Cabildo, la Sala Capitular de verano y la antigua
fragua. Aposentos que ya de por sí constituyen piezas de gran
valor histórico y artístico.
Frente
a la catedral, se encuentra el Museo Diocesano, que alberga
muestras de la historia seguntina, así como importantes obras de
arte. Podemos pasear por sus empinadas calles, y contemplaremos
los restos de las murallas medievales, con su Puerta de Hierro y
el Arco del Portal Mayor. Al final de la calle Mayor y en la parte
más alta de la ciudad, se encuentra el
castillo. Tanto el recinto exterior como el impresionante
patio pueden recorrerse libremente. La fortaleza conserva intacto
su antiguo trazado y sus dependencias: salón del trono, salón de
doña Blanca, patio de armas y la preciosa capilla de estilo románico.
4. Anécdotas
El
Doncel de Sigüenza: Don Martín Vázquez
de Arce nació en algún lugar de Castilla y se puso desde muy niño
al servicio de los Mendoza de Guadalajara, ciudad en la que su
padre ejercía de secretario particular de esta familia,
residiendo en la ciudad del Henares. Formado en las artes, las
letras y las armas, ejerció como paje del primer duque del
Infantado, acompañando a las tropas castellanas en diversas campañas
guerreras en la Vega de Granada. En el mes de julio de 1486,
contando con 26 de edad, cayó en una emboscada tendida por los árabes
en las fangosas tierras de la vega granadina, donde fue alcanzado
por las espadas islámicas, muerto allí, recogido su cuerpo por
su padre, y llevado a Sigüenza años más tarde, donde la familia
había adquirido, en la Catedral, una capilla de la cabecera, a la
que dio título de San Juan y Santa Catalina, y allí se puso, el
primero de todos, el cuerpo de don Martín Vázquez de Arce. Su
hermano Fernando, obispo de Canarias, encargó la estatua yacente
para su sepulcro. ¿A quién? Nunca se ha encontrado el documento
que lo acredite, pero parece muy verosímil que fuera tallada esta
famosa estatua en los talleres de escultura de Sebastián de
Almonacid, en la ciudad de Guadalajara, hacia 1492.
El Doncel de Sigüenza estuvo casado con
una misteriosa dama, y tuvo de ella una hija, Ana, que le sucedió en
apellidos y heredó algunos bienes, pocos. La familia de los Arce
mantuvo siempre la capilla catedralicia en la que se enterraron años
después los padres del Doncel, sus hermanos, sobrinos, tíos,
etc. Hoy es una de las más altas sensaciones estéticas que
pueden gozarse: entrar en la catedral medieval de Sigüenza,
avanzar por la nave de la Epístola, cruzar el crucero y llegar
ante la soberbia reja de Juan Francés, para penetrar en esta
capilla, en la que la luz mortecina y marfileña de la altura
estrecha baña de poesía, irrealidad e intemporalidad el recinto.
El Doncel yace, en alabastro tallado,
tumbado con las piernas cruzadas. Es un caballero que ha muerto
peleando "en Cruzada" contra los infieles. Tiene un
libro en las manos, y medita con la mirada perdida sobre el suelo,
después de haber leído. En el pecho luce la colorada cruz de la
Orden de Santiago de la que es caballero. A los pies, sobre su
celada metálica, un pajecillo le mira, y llora. El Doncel de Sigüenza
es la representaicón máxima de la cultura medieval, el uso de
las armas para defender la fe, la lectura para alcanzar la sabiduría.
La mirada siempre perdida en el más allá, segura residencia del
alma.