1. Localización
La
comunidad de Castilla y León, formada por las provincias de
Avila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria,
Valladolid y Zamora, se encuentra enclavada en la submeseta
septentrional de la península ibérica y circundada por el
sistema Cantábrico, Ibérico, Central y la frontera con Portugal.
La provincia de Segovia está situada hacia el centro del
territorio español, limita con las provincias de Valladolid,
Burgos, Soria, Guadalajara, Madrid y ávila. Tiene una extensión
de 6.942 km, con más de 50.000 habitantes y es una tranquila
capital provincial.
2. Clima
Con un clima frío
en invierno y templado en verano, Segovia está emplazada en la
confluencia del río Eresma y del río Clamores, sobre una escarpa
vigilante de una gran roca que estos ríos rodean.
3. Monumentos

El acueducto:
Se trata de una magnífica obra romana, siglo I, que llevaba el
agua a un campamento ubicado en la población. En la ciudad
aparece el tramo de 700 metros, con 163 arcos, en piedra de
granito, con 29 metros de altura en algún punto.
Es una obra magnífica, pero que sufrió daños en el último
medio siglo, especialmente debido a la creciente contaminación y
al paso de vehículos bajo las arcadas, tráfico que ahora, por
suerte, se ha prohibido.
El Alcázar:
de aire casi naif, surgió en torno al siglo XII, como fortín
defensivo, engrandecido poco a poco por su cualidad de residencia
real habitual. Recibió su impronta casi definitiva con Felipe II.

Su interior, visitable, muestra distintas dependencias de interés,
entre ellas la sala de la Chimenea, despacho de Felipe II, y el
Salón del Trono, con artesonado y friso mudéjar. También es
interesante la sala de Los Reyes, de magnífico artesonado.
Subiendo por la torre de Juan II, se alcanza una magnífica vista
del entorno.
Las Murallas:
prácticamente toda la ciudad está rodeada por un irregular
cinturón
defensivo,
desigualmente conservado. El conjunto, que va desde el Alcázar al
entorno del Acueducto, conserva airosos torreones y alguno de sus
históricos accesos, como la Puerta de San Andrés.
Siempre es aconsejable un bello paseo que sirve para gozar
especialmente de la ciudad. Éste debe discurrir por el paseo de
Santo Domingo de Guzmán, desde el Acueducto al santuario de la
Fuencisla. Se trata de un bucólico recorrido, en medio de verdor,
que nos permite ver a nuestra izquierda el recinto amurallado y a
la derecha monumentos como los monasterios de Santa Cruz la Real,
San Vicente y El Parral.Luego, cruzando el puente que hay ante la
explanada de La Fuencisla, avanzar por el Paseo de los Hoyos,
circunvalando el perímetro urbano. El Paseo de los Hoyos es magnífico
para tener otra perspectiva de la ciudad, especialmente del Alcázar
y la Catedral.
La
Catedral: es un edificio gótico, del siglo XVI, trazado
originalmente por Juan Gil de Hontañón, en sustitución de una
catedral románica anterior, destruida en gran parte por un
incendio.
Es éste uno de los grandes templos del gótico final, y en él
destaca su vigorosa torre, de 90 metros de altitud. En el
interior, de tres naves y crucero, figuran numerosas capillas,
donde hay obras valiosas de Juan de Juni(una Piedad) y Gregorio
Fernández(un Cristo yacente). También es interesante el
claustro.En el museo de la Catedral hay piezas de hermosa orfebrería.
4. Anécdotas
San Frutos, patrón de Segovia: Cuenta
la leyenda del santo, que habiendo ido los moros a por los
cristianos que se habían retirado al yermo no sólo para huir de
los moros, sino también para llevar una más santa vida, salió
san Frutos a su encuentro, y después de intentar persuadirles de
lo erróneo de sus creencias musulmanas y de la persecución que
hacían de los cristianos, en vista de que los moros persistían
en su actitud, hizo el santo una raya en el suelo sobre la peña
desnuda, intimando a los moros que no la traspasasen, y que si se
empeñaban en traspasarla, Dios se cuidaría de impedírselo. Y así
ocurrió en efecto que al ir a traspasar los primeros moros la
raya, se abrió la peña en una hendidura profundísima, a la
vista de moros y cristianos, a la que bautizaron en honor del
santo como Cuchillada de san Frutos. Desde entonces tuvieron los
sarracenos un respeto reverencial por el santo segoviano, que murió
de edad muy avanzada mientras se multiplicaba el número de mártires
a manos de los infieles. Su fiesta se celebra, con romería y todo,
el 25 de octubre.
Acueducto: Cuenta
la leyenda que el Acueducto fue obra del diablo. Éste intentaba
conseguir el alma de una muchacha que cansada de bajar a por agua
a las fuentes que había en el valle estaba dispuesta a cualquier
cosa con tal de dejar tan fatigoso trabajo.
Un día el diablo le ofreció construir un gran puente a cambio de
su alma. La muchacha aceptó pero con la condición que debía
estar terminado en una noche. El diablo se puso manos a la obra y
cuando sólo le faltaba una piedra por colocar aparecieron los
primeros rayos del Sol, con lo que perdió el alma de la muchacha.
Hay quien dice que los agujeros que se ven en las piedras del
Acueducto son las huellas de los dedos del demonio.
Leyenda de
la Mujer Muerta Desde Segovia se puede observar la silueta
de una montaña conocida como "la Mujer
Muerta".
Su formación según una antigua leyenda se debió a los
siguientes hechos: Muerto el jefe de
una tribu que vivía en el cerro donde ahora se encuentra el Alcázar,
su mujer crió a dos niños
gemelos que, con el tiempo se enfrentaron para gobernar a la tribu.
La madre desesperada ante
la lucha de los hermanos ofreció su vida a cambio de la de sus
hijos. Cuando éstos iban a enfrentarse,
una gran nevada (en verano) se lo impidió. Pasado el temporal,
comprobaron que una montaña
cubría lo que anteriormente había sido una llanura. Dios había
aceptado el sacrificio de la madre y
cubrió su cuerpo yacente con nieve.