|
LA NEGOCIACIÓN CON
UN ESPAÑOL
|
La negociación es uno de los
aspectos más importantes de relación interpersonal y empresarial. Saber
qué actitud espera nuestro interlocutor español que tengamos nos ayudará
enormemente a conseguir nuestro objetivo. Por ejemplo, en una reunión,
es normal empezar hablando de manera informal sobre la familia o temas
personales durante unos minutos, de hecho, el tiempo no es lo más
importante a la hora de negociar sino las relaciones nazcan de los
primeros encuentros.
Tenga en cuenta esta
frase: “si quieres negociar necesitas amigos”.
En las situaciones cotidianas podrá aplicarla con frecuencia.
En España no se regatea
excepto en lugares muy concretos; por ejemplo, en el popular
mercado dominical de Madrid: El Rastro. Si se acerca a los
numerosos puestos que allí puede encontrar se dará cuenta de que
los vendedores llevan a cabo lo que se conoce como “regateo”.Un
cliente intenta bajar el precio de un producto y, según le caiga
simpático o no, así será de importante el descuento
|
 |
 |
Incluso, nuestra
profesora nos ha llegado a contar en alguna ocasión que muchas
veces cuando ha ido a comprar el pan el
dependiente le ha
regalado algún bollo pequeño o pastel bien sea por simpatía o
por ser cliente habitual.
Pero sea cual sea la razón, esto nos
indica que en España la relación entre cliente y vendedor es tan
importante como la asiduidad con la que se visite el
establecimiento, algo impensable en otros países como Japón o EEUU.
Si quiere negociar
con un español, en el ámbito empresarial, no olvide estos
consejos que vamos a darle a continuación: |
-
A los españoles les gusta mirarse cara
a cara, es decir, no les agrada esconderse detrás de una
pantalla de ordenador o de un teléfono móvil para cerrar un
trato.
-
Tan importante es dominar el idioma
español como conocer sus normas de comportamiento, su
cultura y costumbres.
-
La flexibilidad es muy importante para
llevar a cabo una buena negociación. Si ve que los planes se
tuercen, no muestre una postura inamovible.
-
España es un país muy diverso, con climas
diferentes, comunidades diferentes, lenguas diferentes y gente
diferente, no intente tratar a todos los españoles por igual porque
caería en un grave error. Debe entender desde un principio que la
pluralidad existe en muchos aspectos del país y es bueno tener la
mente abierta para adaptarse a ello. Si aprende algunas palabras
locales de cada lugar, en vasco, gallego, catalán, etc., el
negociador lo agradecerá y estará más receptivo a la negociación al
entender que usted demuestra aprecio por su cultura local.
-
Algo que une a los habitantes de este
maravilloso país es la buena comida y, cómo no, el fútbol. La
mayoría de las reuniones de empresa se suelen celebrar en
restaurantes alrededor de la mesa, así los comensales están más
abiertos a cualquier negociación. No
debe abordar, nada más sentarse a la mesa, los temas que usted desea
negociar; por el contrario, debe hacerse una introducción sobre
temas triviales como el fútbol, la situación del país o algún tema
de la actualidad empresarial. Al tiempo, el negociador debe probar
todo lo que le sirvan porque serían una grave ofensa el despreciar
algún plato. Y si nos centramos en el tema del fútbol sería muy
recomendable aprenderse el nombre de los principales equipos del
país y sobre todo por comunidades autónomas, e incluso memorizar
alguno de los jugadores de los equipos más fuertes.
-
El
contacto físico es muy importante, por eso no se
extrañe si, en la segunda reunión que tenga con un
español, éste le da una palmadita
en la espalda o le toca el hombro mientras habla. Esta
actitud es completamente normal y demuestra que su
interlocutor le tiene aprecio.
-
Y por último el concepto rígido del tiempo
es algo sin gran importancia para los españoles. Si en una
reunión tiene que esperar a alguien unos minutos de más no le dé
importancia, sobre todo si esa persona tiene un puesto más
importante que el tuyo. En España existen diez minutos de
cortesía cuando se espera a un amigo o socio.
Hanneke, Chris, James,
Anna, Natalia. Nivel avanzado.
|