| El
Español del siglo XX
A finales del siglo XIX se van consolidando
las democracias en Europa. La revolución industrial provoca
un éxodo de la población rural hacia las ciudades. Las
clases obreras se concentran alrededor de las fábricas. Las
ciudades tuvieron que afrontar problemas diversos: dificultades para
cubrir las necesidades básicas de la población, problemas
de vivienda, etc.
El siglo XX hereda varios problemas políticos del anterior:
-Se consolida el socialismo que defiende a los obreros frente a la
burguesía conservadora.
-En Europa surgen tensiones nuevas: el triunfo del Comunismo en Rusia
y la Primera Guerra Mundial.
-En España se sufren conflictos militares con Marruecos y con
las colonias de América.
Literatura: El modernismo
Se origina el movimiento calificado como Modernismo.
Los orígenes de este movimiento literario hay que buscarlos
en los poetas hispanoamericanos, al publicar el poeta nicaragüense
Rubén Darío, en 1888, un libro de poesía titulado
Azul. En este libro se observa una notable influencia de la literatura
francesa, sobre todo del Parnasianismo (despierta el gusto de lo puramente
estético y decorativo) y el Simbolismo (pretende descubrir
la realidad escondida de las cosas (los símbolos) y la correspondencia
que existe entre éstos y nuestras sensaciones (color, sonido,
música...).
Podemos definir el Modernismo como un movimiento artístico
que reacciona contra el Realismo, que busca ante todo la belleza por
sí misma, lo exótico, lo exquisito y el Arte como única
finalidad. El espíritu de protesta que caracteriza a los modernistas
se traduce en un afán de buscar nuevas formas estéticas.
Los Modernistas prefieren los temas aristocráticos, todo está
rodeado de esplendor. Expresan sentimientos patrióticos y esperan
que su país resurja con gloria, evocan el pasado histórico
de su país, prefieren la intimidad del poeta, manifestando
los sentimientos más profundos de melancolía, tristeza
y nostalgia, utilizan un lenguaje cargado de palabras cultas (como
olímpico, áureo, ágata...), de metáforas
y diversos recursos estilísticos.
Como máximo representante tenemos al introductor del Modernismo
en España: Rubén Darío (Nicaragua, 1867-1916).
A los 21 años publicó su libro de poemas Azul con el
que obtuvo un gran éxito. Con posterioridad publicó
Cantos de vida y esperanza, un conjunto de poemas cargados de colorido
y musicalidad en los que exalta la Hispanidad. Otra obra importante
fue Prosas profanas, la culminación del Modernismo más
exuberante y rotundo. Hay que destacar en este libro el inicio de
poemas sobre motivos españoles.

También hay que destacar a Juan Ramón Jiménez
(Moguer, Huelva, 1881-1958). Premio Nóbel de Literatura en
1956. En su poesía no le interesa la realidad en sí
misma, sino sólo la impresión que produce; busca la
emoción lírica, y el ansia de belleza. Su preocupación
fundamental es de tipo estético. A esta etapa intimista pertenece
su famosísima obra Platero y yo, libro escrito en prosa poética
en el que nos describe con mucha ternura la amistad del poeta con
un borriquillo. Escribió también varios libros de poemas
como Diario de un poeta recién casado, Piedra y Cielo, Animal
de fondo...
La generación del 98
El siglo XIX termina con una grave crisis: el
final del imperio colonial español. En 1895 se produce el levantamiento
de Cuba y en 1896 el de Filipinas, últimas colonias de España
en América. España sufre una derrota total y en 1898
se ve obligada a firmar el Tratado de París por el que Cuba
consigue la independencia, mientras que Filipinas y Puerto Rico quedan
bajo el control de Estados Unidos. Este acontecimiento provocó
en España una ola de indignación y protesta que se manifestó
en literatura a través de los escritores de la Generación
del 98, , también llamada generación del desastre en
alusión a la pérdida de Cuba por España.
En literatura habrá que esperar hasta 1934, con la conferencia
de Pedro Salinas sobre "El concepto de generación literaria
aplicado a la del 98", para que se fije definitivamente esta
manera de identificar a una generación que tienen en común
haber nacido en fechas cercanas, estar movidos por la decadencia y
el desastre de 1898, la apatía y el desinterés de España,
para denunciar a través de sus obras los males de España
proponiendo soluciones. Se preocupan por encontrar la verdadera esencia
o alma de España y el sentido de la vida. Utilizan tres vías:
la literatura española del pasado, la historia para analizar
los problemas y las posibles soluciones factibles y el paisaje.
Los máximos representantes
de esta generación son:
Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864-1936). Toda
su obra está llena de preocupación y problemática
filosófica. El problema religioso y la búsqueda angustiada
de Dios son un tema constante en su vida y en su obra. Cultivó
todos los géneros (teatro, poesía, ensayos, prosa) presididos
por dos ejes temáticos recurrentes: España y el sentido
de la vida humana. Se le ha considerado como uno de los primeros escritores
existencialistas modernos. Entre sus novelas más famosas encontramos
Vida de Don Quijote y Sancho, Niebla, Abel Sánchez...
Azorín (Alicante, 1873-1967). Sintió
profundamente los problemas de España y centró su atención
en Castilla: sus pueblos, sus hombres, su paisaje y su pasado histórico
y literario. Todas las obras de Baroja pertenecen al género
narrativo: novelas, cuentos y narraciones cortas. Sus personajes suelen
ser rebeldes e intrépidos en contraste con su falta total de
fe en el mundo y en la acción.
Sus novelas son más de sesenta. Hay que destacar las distintas
trilogías:
- Tierra Vasca formada por La casa de Aizgorri (1900), el Mayorazgo
de Labraz (1903) y Zalacaín el aventurero(1909) Esta última
es un ejemplo de la novela de acción de Baroja.
-La lucha por la vida: La busca(1904), Mala hierba (1904) y Aurora
Roja(1905).
-La raza: A ella pertenece El árbol de la ciencia, La dama
errante y La ciudad de la niebla.

Antonio Machado (Sevilla, 1975-1939). Su poesía gira en trono
a tres temas principales: la intimidad del poeta, el paisaje o mundo
exterior a él y su amor por Leonor, muerta al poco de casarse.
Entre sus obras en verso y con características modernistas
escribió Soledades, Soledades, galerías y otros poemas.
Con marcada influencia del 98 elaboró Campos de Castilla. También
escribió en prosa: Juan de Mairena y Abel Martín.
La generación del 27
En España asistimos al reinado de Alfonso
XIII y a la posterior dictadura con Primo de Rivera. En 1931 se instaura
la Segunda República que dura hasta 1936. En 1936 Franco se
rebela contra el gobierno de la República y tras ganar La Guerra
Civil Española (1936-1939) se establece una dictadura bajo
su mandato que dura hasta su muerte en 1975. Muchos autores de esta
generación tuvieron que exiliarse a otros países por
sus ideas políticas, contrarias al régimen franquista.
En literatura los autores de esta generación
sienten la necesidad de encontrar un lenguaje poético que exprese
mejor los temas que tratan y sienten admiración por el lenguaje
poético de Góngora, por nuestros autores clásicos
y por las formas populares del Romancero. El surrealismo ejerce gran
influencia en el grupo del 27 e intentan encontrar la belleza a través
de la imagen. Pretenden alcanzar la poesía pura y sienten especial
interés por los grandes asuntos del Hombre, como el amor, la
muerte, el destino. Se preocupan fundamentalmente de la expresión
lingüística.
Dentro de esta generación se
encuentran:
Pedro Salinas (Madrid, 1892-1951). El tema central
de su obra es el amor. Su obra más importante, La voz a ti
debida, es un extenso poema de amor en el que el poeta busca a la
amada más allá del mundo real, busca el ideal. Escribió
también otros libros de poemas como El contemplado, Razón
de amor, Confianza...

Rafael Alberti (Puerto de Santa María, Cádiz, 1902-1999).
En 1925 publica Marinero en tierra, Premio Nacional de Literatura,
en el que refleja la nostalgia de su tierra natal, que recuerda desde
Madrid. En esta línea escribió también: El alba
del alhelí, La amante.
En 1928 aparece su obra Sobre los ángeles, donde rompe con
el lenguaje poético tradicional y utiliza técnicas surrealistas.
Entre los numerosos libros escritos en el exilio, abiertos a nuevos
temas y formas, destacan: A la pintura (1949). La añoranza
de España desde su situación de desterrado es el tema
central de Retornos de lo vivo lejano (1952).
Federico García Lorca (Fuentevaqueros,
Granada, 1898-1936). Fue un hombre de una personalidad arrolladora
y de una capacidad creativa fuera de lo normal. Predomina en su obra
el tono trágico y la presencia de la muerte ronda su poesía
como un presentimiento. En sus temas aparecen constantemente elementos
del folklore andaluz .
Sus obras líricas más importantes son Canciones, Poemas
del cante jondo y Romancero gitano.
Su producción teatral toca dos temas: lo popular, con obras
como Mariana Pineda, y las pasiones amorosas femeninas, como Bodas
de sangre, La casa de Bernarda Alba y Doña Rosita la soltera.
Literatura de posguerra
En la inmediata posguerra se hace evidente la
ruptura de la natural evolución literaria. Así, la novela
no puede enlazar con la narrativa social de los años 30, prohibida
por el franquismo, ni parece válida la estética deshumanizada
de los años 20. En ese panorama de desconcierto abundan tres
tipos de narraciones, todas de estilo tradicional: ideológica,
realista y humorística. Hasta los años 50 no comienzan
los indicios de renovación. En la década de 1940 sólo
hay casos excepcionales y aislados.
Carmen Laforet (Barcelona, 1921-2004). En 1945
con su primer libro, Nada, obtuvo el Premio Nadal. Revitalizó
la creación narrativa dentro del país. Por primera vez
se reflejan en una novela escrita en España las consecuencias
de la guerra civil. Es un relato autobiográfico en el que la
autora describe la realidad cotidiana con un estilo crudo y un tono
cargado de tristeza. También publicó otras obras: La
isla y los demonios, La mujer nueva, La insolación.
La familia de Pascual Duarte de Camilo José
Cela (La Coruña, 1916-2002), también pertenece a esta
época. Con ella, el autor inaugura la llamada literatura tremendista,
en la que nos describe con un lenguaje crudo y desgarrado la violencia,
el crimen y la lucha por la existencia. Otros libros importantes son:
Viaje a la Alcarria, Judíos, moros y cristianos, Apuntes carpetovetónicos

Miguel Delibes (Valladolid, 1920). En sus novelas trata los aspectos
más sencillos de la vida cotidiana, los niños, la vida
rural, la emoción por el paisaje... Sus obras más importantes
son: La sombra del ciprés es alargada, El camino, cuya temática
es la vida rural; Cinco horas con Mario, monólogo de una mujer
ante el cadáver de su marido; Los santos inocentes; Diario
de un cazador; Las ratas...
Literatura contemporánea
En la década de los 50 con la Guerra
Fría, España empieza a salir del aislamiento y se incorpora
a algunos organismos internacionales. El incipiente desarrollo del
turismo y la industria conllevan cierta recuperación económica
y cambios en los estilos de vida. Al mismo tiempo, aparecen actitudes
críticas respecto al poder y a la división social entre
vencedores y vencidos. Estas posturas se manifiestan sobre todo en
círculos obreros y universitarios.
La novela española de esta década
recoge pronto las nuevas preocupaciones sociales y abandona la visión
existencial de la década anterior. En 1951 Cela publica La
colmena.
A lo largo de la década, el realismo social se intensifica
y en el año 1954 alcanza su momento cumbre, pues se publican
varias obras de este tipo de Ana Mª Matute, Ignacio Aldecoa,
Jesús Fernández. Santos, Juan Goytisolo, Rafael Sánchez
Ferlosio, Carmen Martín Gaite y Juan García Hortelano.
El tema de la novela es la propia sociedad española: la dureza
de la vida en el campo, las dificultades de la transformación
de los campesinos en trabajadores industriales; la explotación
del proletariado y la banalidad de la vida burguesa. El estilo de
la novela realista es sencillo. Los contenidos testimoniales o críticos
son más importantes.
El BOOM de autores hispanoamericanos, entre
1960 y 1970, superará a la novela española, más
tradicional.
A finales de los años setenta, la ausencia de grandes novelistas
hispanoamericanos, el fallecimiento de autores veteranos y la obsesión
por los temas políticos y eróticos dejan a la novela
española en una situación de pobreza que, a partir de
1980, se denuncia: el marketing y lo comercial en la literatura pretenden
invadir las letras españolas. De ahí una renovación
de las letras españolas y una posible generación de
novelistas de los 80: Miguel Sánchez-Ortiz, Rafael Sender,
Javier Marías, Rosa Montero, Julio Llamazares, Muñoz
Molina o Arturo Pérez-Reverte.
Durante los años 90 aparecerá,
sin rupturas, ni grandes teorizaciones, un nuevo grupo de novelistas
en la que a primera vista cabe resaltar la presencia de un buen número
de mujeres narradoras, reflejo del cambio social habido en la España
democrática propiciado por la integración de la mujer
en la sociedad durante los años ochenta: Benjamín Prado,
Paula Izquierdo, Ray Loriga, Lucía Etxeberría, Juan
Manuel de Prada, Miguel Ángel Mañas, Espido Freire...
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