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MODERNISMO Y 98
Poesía modernista. Antonio Machado
1. La
crisis de fin de siglo
A finales del siglo XIX muchos escritores están cansados
de la retórica vacía de la literatura post-romántica y
de los escenarios cotidianos de la novela realista, e
intentarán crear un nuevo lenguaje literario que cuente
con otros medios expresivos y con otro estilo. A su vez,
esta crisis de la literatura irá pareja a una crisis más
general y profunda que tiene su origen en los cambios
profundos que se operaron en la sociedad durante el
siglo XIX. Los valores tradicionales que la habían
sustentado hasta entonces (religión, conocimientos,
ideologías, etc.) se derrumban como consecuencia de los
descubrimientos científicos y de la aparición de ciertas
corrientes filosóficas como el positivismo, el
determinismo, etc. El hombre se sentirá incapaz de
adaptarse a las nuevas formas de vida y entra en
conflicto consigo mismo y con el mundo que le rodea. En
España este problema se agravará debido a la situación
de crisis social, política y económica que atraviesa y
que culminará en 1898 con la pérdida de las últimas
colonias que le quedaban como restos del antiguo imperio
español: Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Ante este lamentable estado de cosas surgirán distintas
reacciones, principalmente entre los intelectuales, que
se agruparán en torno a dos actitudes concretadas en dos
movimientos literarios: el Modernismo y la Generación
del 98. Mientras que los escritores modernistas optan
por la vía de la evasión, la Generación del 98 se
inclinará por una literatura de compromiso ético y
social.
2. El
Modernismo
La literatura modernista será una literatura de evasión
a través del culto a la belleza, un movimiento de
exaltación del amor y de la fe, de la fantasía y del
ensueño, que tiene como escenario paisajes exóticos y
que utiliza un lenguaje sonoro y musical. Es una
tendencia poética surgida en Hispanoamérica y que traerá
a España el nicaragüense Rubén Darío, su máximo
exponente.
Tomando como modelos el “simbolismo” y el
“parnasianismo” (movimientos post-románticos franceses),
y también en parte la poesía de Bécquer, será fruto del
inconformismo social originado por la crisis de la
burguesía a finales del siglo XIX. Su tema central será
el de la búsqueda de la belleza como forma de huir de la
vulgar realidad, que a su vez se hará en dos
direcciones: una orientación “interior”, cuando el poeta
se refugia en su intimidad (similar al Romanticismo;
tendrá la imagen arquetípica de la “torre de marfil”,
refugio del poeta), y una modalidad “exterior”, cuando
el poeta busca la evasión en el espacio (oriente, sobre
todo) y en el tiempo (la Edad Media). Otros motivos del
Modernismo serán el “cosmopolitismo” (la apertura al
mundo), el aristocratismo (muy refinado), el amor
“erótico” (sensual), el símbolo del cisne (imagen de
belleza y esplendor).
El ideal de belleza formal incidirá en el uso del
lenguaje por los modernistas, propiciando un vocabulario
muy rico y variado, abundante en connotaciones
sensoriales (musicales, sobre todo). En cuanto a la
métrica, se concederá gran importancia al ritmo y la
musicalidad del verso.
3.
Poetas modernistas españoles
El Modernismo en España se caracterizará por tener un
carácter más intimista y menos preocupado por la forma,
que a su vez influirá en la evolución del Modernismo
hispanoamericano.
Los principales poetas españoles que cultivarán el
modernismo son:
• Salvador Rueda: Cantos de la vendimia (1891), En
tropel (1892), Fuente de salud (1906)
• Manuel Machado: Alma (1900), Cante hondo (1912)
• Francisco Villaespesa: Flores del almendro (1898), Las
horas que pasan
• Eduardo Marquina: La vendimia (1901), Églogas (1902)
• Juan Ramón Jiménez (en su primera etapa “sensitiva”):
Elegías (1908), La soledad sonora (1911), Platero y yo
(1914, en prosa poética).
• Valle-Inclán (en su primera etapa): Aromas de leyenda
(1907), Sonatas (1902-1905, cuatro novelas modernistas)
• Antonio Machado (en sus inicios): Soledades (1903)
4.
Antonio Machado
Nacido en Sevilla en 1875, se traslada a Madrid con 8
años, donde estudiará en la Institución Libre de
Enseñanza del krausista Giner de los Ríos. Viajará a
París en 1899 y 1902, donde conocerá a Rubén Darío. En
1907 marcha a Soria y conoce a Leonor, su gran amor, que
morirá sin embargo muy joven en 1912 de tuberculosis,
marchando el poeta a Baza (Jaén). Más adelante ejercerá
labor docente en Segovia y Madrid, y surgirá un nuevo
amor imposible con Pilar Valderrama, mujer casada a la
que nombrará en sus poemas como “Guiomar”. Al estallar
la Guerra Civil en 1936 se posicionará a favor del bando
republicano; y una vez derrotado, marchará al exilio en
1939, muriendo muy poco después en Colliure (Francia).
4.1. Obras
Aunque en sus inicios se observa un cierto influjo
modernista, se le considera, como a Valle-Inclán,
perteneciente a la Generación del 98 por su poesía
posterior.
Sus principales obras son:
• Soledades (1903), la obra con más clara influencia del
Modernismo; será reelaborada en 1907 como Soledades,
galerías y otros poemas, perdiendo muchos de sus rasgos
modernistas. Se observa asimismo una huella romántica
(de Bécquer) en el tono melancólico de las
composiciones. Sus temas son los “universales del
sentimiento”: el tiempo, la muerte y Dios. Destaca el
uso de ciertos símbolos “existencialistas”, como la
tarde (imagen de la tristeza, de la vejez) o el agua (si
corre, imagen del paso del tiempo; si está quieta,
imagen de la muerte). Su forma es sencilla, sin abuso de
figuras retóricas, destacando el uso del adjetivo.
• Campos de Castilla (1912), con un tono mucho más
“objetivo” (propio de la Generación del 98, frente al
“subjetivismo” modernista), tratará principalmente el
tema del paisaje castellano (la tierra, sus gentes, su
historia…). Destaca la presencia de poemas sentenciosos
y reflexivos (como la serie de “Proverbios y cantares”)
y el romance “La tierra de Alvar González” (sobre una
leyenda soriana, con los temas de la envidia y la
ambición). De su forma, destaca la brevedad, pues busca
la “esencia” de lo que se escribe (frecuentemente habrá
ausencia de verbos, con nominalizaciones).
• Otras obras en verso: Nuevas canciones (1924, formas
tradicionales y breves poemas sentenciosos), De un
cancionero apócrifo (incorporado a sus Poesías Completas
en 1926, 1933 y 1936, con personajes de Abel Martín y
Juan de Mairena), Canciones a Guiomar (a Pilar
Valderrama), Poesías de Guerra (durante la Guerra
Civil).
• Obras en prosa: Juan de Mairena (ensayos), Los
complementarios (textos diversos), algunas obras de
teatro (escritas con su hermano Manuel Machado; como La
Lola se va a los puertos).
Ediciones
• Antología de la poesía española del siglo XX, v. I:
1900-1939, Madrid, Castalia (edición de J. P. Ayuso).
• A. Machado, Soledades; Galerías; Otros poemas, Madrid,
Cátedra (edición de Geoffrey Ribbans).
• A. Machado, Campos de Castilla, Madrid, Cátedra
(edición de Geoffrey Ribbans).
• A. Machado, Nuevas canciones. De un cancionero
apócrifo, Madrid, Castalia (edición J. M. Valverde).
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