Antonio Muñoz Molina
El invierno en Lisboa
Mª José Requena
Objetivos
· Dar a conocer al alumno uno de los autores más importantes
de la literatura española así como sus obras.
· Facilitar al alumno la comprensión del vocabulario
relacionado con textos de las obras de Antonio Muñoz Molina.
· Favorecer el desarrollo de la capacidad del alumno para analizar
textos, para expresar sentimientos.
· Poner en contacto al alumno con la cultura literaria española.
· Hacer que el alumno conozca la importancia de este autor
y su obra.
Contenidos
· Información sobre el autor.
· Texto de la biografía de Antonio Muñoz Molina.
· Actividad de Internet para buscar de qué entidad en
Nueva York es director el escritor.
· Fragmento de “El invierno en Lisboa”.
· Artículo escrito por el autor.
Metodología
· Para el ejercicio de Toma de Contacto el profesor deja que
los estudiantes escriban información sobre el autor o que la
imaginen si no conocen al escritor (5’)
· Entrando en Materia:
Ejercicio 1.
Los alumnos van a leer un texto incompleto sobre la vida de Muñoz
Molina y en parejas lo van a completar haciéndose preguntas.
El profesor hace precisiones y amplía la información
(10’)
Ejercicio 2.
Los estudiantes buscarán en Internet información sobre
el Instituto Cervantes de Nueva York del que es director Muñoz
Molina (10’)
Ejercicio 3.
Fragmento de “El invierno en Lisboa” y escribir sinónimos
de palabras que aparecen en el texto.(10’)
Ejercicio 4.
Artículo del autor y completar el texto con artículos
determinados (15’)
· En pocas palabras: los estudiantes opinan sobre las adaptaciones
de novelas al cine
I. TOMA DE CONTACTO
(Tiempo: 5 minutos)
1. Antes de empezar vas a imaginar información
sobre este escritor
v
Nacionalidad
v Edad
v Estudios que realizó
v Dónde vive en la actualidad
v Qué género es más importante
en sus novelas (acción, misterio...)
II. ENTRANDO EN MATERIA
(Tiempo: 10 minutos)
1. Lee la biografía de Antonio Muñoz
Molina. Algunas informaciones faltan, complétalas con ayuda
de tu compañero.
Estudiante A
Escritor español, nacido en ........................................
en 1956, premio .............................y premio Nacional de
Narrativa 1992. Estudió ...................................en
la Universidad de Madrid y ...................... en la Universidad
de Granada. En 1986 publicó su primera novela ......................................con
la que obtuvo el premio Ícaro, y con El invierno en Lisboa
(1987) se vio catapultado a la fama. Esta última novela,
con la que obtuvo en 1988 los premios de ...............................................................,
fue adaptada al cine de la mano de José Antonio Zorrilla
(1991). Su novela posterior (Beltenebros, 1990) también fue
llevada al celuloide, esta vez por Pilar Miró, y en 1991,
con El jinete polaco, obtuvo simultáneamente el premio económico
más importante de España (el Planeta) y el Nacional
de Narrativa, considerado como el de mayor prestigio literario.
Se trata .........................................................................................................................,
por la que el autor trata de explicar el devenir y vivencias de
su generación. Posteriormente publicó El dueño
del secreto (1994) y Ardor guerrero (1995). En 1997 salió
a la luz una novela de intriga y misterio ..................................,
que obtuvo también un gran éxito, y en 2001 Sefarad,
un relato en el que se entrecruzan varias historias para tejer una
denuncia contra la marginación. Ese mismo año reeditó
En ausencia de Blanca, un relato de amor y fantasía que había
salido publicado en edición limitada en 1996 y en 1999. Su
última novela en el mercado literario es Ventanas de Manhattan
(2004). Sus influencias literarias son ........................................................................................................................Compagina
su actividad literaria con el periodismo de opinión. En 1996
ingresó en la Real Academia Española.
Estudiante B
Escritor español, nacido en Úbeda
(Jaén), en ................., premio Planeta y premio .................................................
1992. Estudió periodismo en ...............................................................
y arte en ........................................... En ....................
publicó su primera novela Beatus Ille, con la que obtuvo
el premio Ícaro, y con El invierno en Lisboa (1987) se vio
catapultado a la fama.
Esta última novela, con la que obtuvo en 1988 los premios
de la Crítica y el Nacional de Narrativa, fue adaptada al
cine de la mano de José Antonio Zorrilla (1991). Su novela
posterior Beltenebros, (1990) también fue llevada al celuloide,
esta vez por ...................................., y en 1991, con
El jinete polaco, obtuvo simultáneamente el premio económico
más importante de España (el Planeta) y el Nacional
de Narrativa, considerado como el de mayor prestigio literario.
Se trata de una novela de alguna forma autobiográfica, por
la que el autor trata de explicar .........................................................................................................................
Posteriormente publicó El dueño del secreto (1994)
y Ardor guerrero (1995). En 1997 salió a la luz una novela
de ..................................................., Plenilunio
que obtuvo también un gran éxito, y en 2001 ..................................,
un relato en el que se entrecruzan varias historias para tejer una
denuncia contra la marginación.
Ese mismo año reeditó En ausencia de Blanca, un relato
de amor y fantasía que había salido publicado en edición
limitada en 1996 y en 1999. Su última novela en el mercado
literario es Ventanas de Manhattan (2004). Sus influencias literarias
son Cervantes, Cortázar, Onetti, Faulkner y, fundamentalmente,
Borges. Compagina su actividad literaria con el periodismo de opinión.
En 1996 ...........................................................................
(Tiempo: 10 minutos)
2. Antonio Muñoz Molina ha sido nombrado
director de una prestigiosa entidad en Nueva York. ¿Quieres
descubrir cuál es? Pues tienes que buscar en Internet a través
de un buscador (Google, por ejemplo). Escribe la información
que encuentres sobre esa entidad.
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(Tiempo: 15 minutos)
3. Una de las novelas más famosas
de Antonio Muñoz Molina es “El invierno en Lisboa”.
El tema central de esta novela es un crimen en un ambiente al mejor
estilo del cine negro donde predomina la música jazz. Aquí
tienes un fragmento.
En
la Gran Vía, junto al resplandor helado de los ventanales
de la Telefónica, se apartó un poco de mí para
comprar tabaco en un puesto callejero. Cuando lo vi volver, alto
y oscilante, las manos hundidas en los bolsillos de su gran abrigo
abierto y con las solapas levantadas, entendí que había
en él esa intensa sugestión de carácter que
tienen siempre los portadores de una historia, como los portadores
de un revólver. Pero no estoy haciendo una vana comparación
literaria: él tenía una historia y guardaba un revólver.
Uno de aquellos días compré un disco de Billy Swann
en el que tocaba Biralbo. He dicho que soy más bien impermeable
a la música. Pero en aquellas canciones había algo
que me importaba mucho y que yo casi llegaba a apresar cada vez
que las oía, y se me escapaba siempre. He leído un
libro – lo encontré en el hotel de Biralbo, entre sus
papeles y sus fotografías – donde se dice que Billy
Swann fue uno de los mayores trompetistas de este siglo. En aquel
disco parecía que fuera el único, que nunca hubiera
tocado nadie más una trompeta en el mundo, que estaba solo
con su voz y su música en medio de un desierto o de una ciudad
abandonada.
De vez en cuando, en un par de canciones, se escuchaba su voz, y
era la voz de un aparecido o de un muerto. Tras él sonaba
muy sigilosamente el piano de Biralbo, G. Dolphin en las explicaciones
de la funda. Dos de las canciones eran suyas, nombres de lugares
que me parecieron al mismo tiempo nombres de mujeres: Burma, Lisboa.
Me acordé de aquella canción suya, Lisboa: cuando
la oía yo lo imaginaba a él exactamente así,
tendido en la habitación de un hotel, fumando muy despacio
en la penumbra translúcida. Le pregunté si por fin
había estado en Lisboa. Se echo a reír; dobló
la almohada bajo su cabeza.
–Desde luego –dijo–. En el momento adecuado. Uno
llega a los sitios cuando ya no le importan.
–¿Viste a Lucrecia allí?
–¿Cómo lo sabes? –Se incorporó
del todo, aplastó el cigarrillo en el cenicero. Yo me encogí
de hombros, más asombrado que él de mi adivinación.
–He oído esa canción, Lisboa. Me hizo acordarme
de aquel viaje que empezasteis juntos.
–Aquel viaje –repitió–. Fue entonces cuando
la compuse.
–Pero tú me dijiste que no habíais llegado a
Lisboa.
–Desde luego que no. Por eso hice esa canción. ¿Tú
nunca sueñas que te pierdes por una ciudad donde no has estado
nunca?
Lucrecia se acodó en la barra, probó el güisqui
y dijo, burlándose de sí misma y de Biralbo y de lo
que estaba a punto de decir y amándolo sobre todas las cosas:
–Tócala otra vez. Tócala otra vez para mí.
–Sam –dijo él, calculando la risa y la complicidad–.
Samtiago Biralbo.
Era igual que perderse en el paisaje de un sueño avanzando
hacia esa única luz que tiembla en la oscuridad: a la izquierda
de la carretera encontró el camino del que le había
hablado la mujer y el indicador del sanatorio. El camino ascendía
sinuosamente entre los árboles, mal alumbrado por bajas farolas
amarillas ocultas en la maleza. Recordó algo que le había
dicho alguna vez Lucrecia: que llegar a Lisboa sería como
llegar al fin del mundo.
Volvió a la ciudad para perderse en ella como en una de esas
noches de música y bourbon que no parecía que fueran
a terminar nunca. Pero ahora el invierno había ensombrecido
las calles y las gaviotas volaban sobre los tejados y las estatuas
a caballo como buscando refugio contra los temporales del mar. Cada
temprano anochecer había un instante en que la ciudad parecía
definitivamente ganada por el invierno.
Tal vez fue en Lisboa donde conoció esa temeraria y hermética
felicidad que yo descubrí en él la primera noche que
lo vi tocar en el Metropolitano. Recuerdo algo que me dijo una vez:
que Lisboa era la patria de su alma, la única patria posibles
de quienes nacen extranjeros.
Busca sinónimos
para las siguientes palabras que aparecen en el texto:
Resplandor ..........................................................................................................
Revólver ...............................................................................................................
Sigilosamente ......................................................................................................
Penumbra ............................................................................................................
Se acodó (acodarse) ...........................................................................................
(Tiempo: 10 minutos)
4. Muñoz Molina también ha
escrito muchos artículos de opinión en la prensa española.
Te presentamos uno de ellos. Lee con atención y escribe los
artículos determinados( el/ la/ lo/ los/ las) que faltan
en sus espacios correspondientes.
SIN ARTÍCULO
Quien vive en una época de cambios
es ........ que está menos capacitado para advertirlos en
el momento en que están sucediendo. Los españoles
de ahora hemos visto cambiar y perderse muchas cosas, y también
hemos ganado otras de ....... que no tenemos mucha conciencia. Del
mismo modo que no se percibe el crecimiento de una planta o de un
niño, tampoco se advierte el cambio constante de las cosas,
y creyendo tan firme todo ....... que nos rodea y hasta .......
que somos -la misma cara cada mañana en el espejo-, no somos
muy capaces de aceptar, con palabras de Quevedo, que sólo
lo fugitivo permanece y dura.
No
sé si mucha gente ha advertido el peligro de extinción
en que se encuentra uno de los elementos más comunes, aunque
también más valiosos, de la gramática castellana,
ese que antes se llamaba el artículo determinado, y que ahora
supongo que tendrá un nombre mucho más técnico
y complejo.
Muchos de nosotros nos acordamos de un mundo en ....... que había
más árboles y muchos menos coches y televisores, pero
se nos olvida que había también muchos más
artículos determinados. Hasta las personas los llevaban,
al menos en las clases menos pudientes: la gente de cierto postín
llevaba el don delante de su nombre, pero ....... que tenía
delante del suyo un artículo determinado ya se sabía
que no iba a llegar muy lejos en la vida: la Paqui, el Manolo, la
Juani.
Por muy respetables o grandiosos que fueran, los países y
las instituciones también iban precedidos de artículo,
que unas veces agrandaba su poderío y otras subrayaba su
familiaridad. La India nos parecía más misteriosa
y llena de bosques y de tigres porque se llamaba la India, del mismo
modo que la China era más remota, y el Congo más salvaje
y selvático. Pero cabe ..... posibilidad de que los ferrocarriles
de entonces fueran más lentos e impuntuales, porque a la
compañía que los administraba la llamábamos
la Renfe, y que los teléfonos funcionaran tan mal y tardaran
tanto en instalarlo porque de esas tareas se encargaba la Telefónica.
Iberia, en cambio, siempre fue tan moderna que desde el principio
careció de artículo. Y lo que ahora se llama, con
cierta severidad, Cruz Roja, tenía un aire como más
popular cuando todo ..... mundo la llamaba La Cruz Roja.
Quizá empezamos a cambiar de verdad cuando empezamos a prescindir
no sólo de la boina, de las calles adoquinadas y arboladas
y de los tranvías, sino también del artículo
determinado. Sin él, todo se vuelve más técnico,
más importante, incluso más internacional. Yo he conocido
a verdaderos maestros de su eliminación. Un jefe en la oficina
en ....... que trabajaba acentuaba su dinamismo diciendo mucho "contactar"
y "el tema" y prescindiendo del artículo en los
casos más insospechados: "El tema es contactar enseguida
con Arzobispado".
Un viajante de una poderosa editorial me demostraba su conocimiento
del mundo llevándome en un BMW a restaurantes muy caros,
citando a los escritores por su nombre de pila y suprimiendo los
artículos tan radicalmente como algunos arquitectos modernos
suprimen los árboles en las plazas que diseñan: "¿Has
leído en País la crítica del libro de Manolo?
¿Y qué dijeron del tuyo en Mundo?".
Ahora escucho en las transmisiones de la Vuelta ciclista que las
etapas de montaña ya no discurren por aquella cordillera
que se llamaba los Pirineos, sino por un espacio de gran altura
sobre el nivel del mar que lleva como una etiqueta el seco nombre
de Pirineos. A los Picos de Europa también les han quitado
el artículo, y cuando leo que alguien ha hecho una excursión
por Picos de Europa me parece que iba mucho mejor equipado, pero
que ..... cumbres ya no son tan altas. ¿Y en qué se
quedará el romanticismo algo lunático de los escaladores
cuando en vez de descender por las laderas del Himalaya y alcanzar
la cumbre del Everest, acampen en Himalaya y suban a Everest? Tampoco
creo que haya muchos chicos a ....... que atraiga leer las aventuras
de Kim de India, aunque no estará muy lejano el tiempo en
que a los más pequeños les leamos El libro de selva,
o les cantemos para que se duerman la canción de Cochinitos.
Aunque, bien pensado, la supresión del artículo puede
tener sus ventajas, suavizando partes muy ásperas de nuestra
historia. ¿No será menos sombrío Felipe II
cuando digamos que está enterrado en Escorial, y menos tirano
Franco si se cuenta que levantó su propio mausoleo en Valle
de los Caídos? (O mejor aún: en Valle, o en Caídos...).
III. EN POCAS PALABRAS
(Tiempo: 5 minutos)
Las novelas “Beltenebros”, “Plenilunio”,
y“El invierno en Lisboa” fueron llevadas al cine. ¿Qué
te parecen las adaptaciones de novelas al cine?
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