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Los Reyes Magos
1. La cabalgata de reyes.
Una de las tradiciones más arraigadas en
la cultura española es la celebración de la noche de reyes, cuando
niños y mayores se llenan de ilusiones y esperanzas. La Cabalgata
es un desfile que cada 5 de enero se representa en las grandes y
pequeñas ciudades españolas. Representa el camino que recorrieron
los Reyes Magos hasta Belén para encontrar al Niño Dios siguiendo
la estrella que les marcaba el camino. Esta fiesta reúne a muchas
personas en las calles y plazas de las ciudades para ver pasar a los
reyes y sus pajes quienes regalan caramelos a los niños, es una
noche donde se mezclan las tradiciones y la fe.
Según el Evangelio de San Mateo, los
tres Reyes Magos de Oriente ofrecieron al Niño Dios oro, incienso y
mirra. Durante años y siglos, la tradición popular ha representado
a tres importantes personajes que adoraron al Niño Dios y le
ofrecieron regalos.
En España
e Hispanoamérica existe la tradición de entregar a los niños
regalos en la noche del 5 al 6 de enero. Esa noche, largamente
esperada por los niños, los tres Reyes Magos llegan a la ciudad con
todo su séquito, donde son recibidos por las autoridades. Montados
en sus camellos o en carrozas, los reyes desfilan por la ciudad para
disfrute y deleite de los niños que les miran con ojos de asombro e
ilusión.
La Cabalgata de Reyes es una representación
festiva de la adoración de los tres Reyes Magos al Niño Dios. Las
ciudades se llenan de luces y color, y comienza el largo recorrido,
que en ocasiones dura horas; las carrozas, los camellos, los pajes
reales y los más variados y exóticos personajes desfilan ante los
ojos atónitos de niños y mayores. Según la tradición española,
la tarde del día 5 de enero los tres Magos de Oriente recorren la
ciudad lanzando a los niños caramelos y mostrando todo su
esplendor.
2.
El roscón de reyes y el carbón.
Como no todo va a ser regalos para niños y mayores, durante la
noche y el día de reyes también hay lugar para disfrutar de los
postres y los dulces. El roscón de reyes es el producto estrella
del día de reyes. Si los turrones han sido los indiscutibles
protagonistas de los dulces navideños, se hacen elegantemente a un
lado el día de reyes y cede su puesto de honor en la mesa al roscón.
Se trata de un tipo de bollo de masa fina
con forma de anillo, más o menos redondeado, decorado con trozos de
frutas confitadas de colores variados, muy dulce y sabroso. El
momento de consumo de este dulce navideño en muy variado. Se puede
consumir al desayunar, cuando la familia está junta abriendo los
regalos, con la curiosidad, la sorpresa, la ilusión y la alegría
como compañeros. La hora de la comida, como postre, también es
adecuada, aunque la hora de la merienda tampoco es mal momento para
continuar con su degustación.
Continuando con las tradiciones, si los Reyes Magos de Oriente
vienen cargados de regalos para niños y mayores, llenando de ilusión
y alegría a todos, el roscón de reyes también tiene esa gracia de
ilusión contenida. Dentro de la masa redondeada, se esconden pequeños
regalos que quienes comen el roscón descubren con alegría y buen
humor.
Ahora bien, en ocasiones cuando los
niños no se han portado bien no van a recibir los regalos que
esperan. Una de las cosas exigidas por los Magos de Oriente es el
buen comportamiento y la bondad en los niños. Para aquellos que
durante el año no se han portado bien, los reyes no traen regalos,
sino otro tipo de “obsequio”, en la mañana del 6 de enero el niño
encontrará carbón. Pero como los Reyes Magos no son malos, el carbón
que dan a los niños es un tipo de carbón dulce, de azúcar, que lo
pueden comer todos, niños y mayores, y simboliza el aviso de la
necesidad de cambio por parte del niño. En cualquier caso, también
es muy probable que la noche del 5 de enero los reyes dejen regalos
y carbón, como aviso para mejorar aquellos comportamientos que no
siempre son buenos.
3. La carta a los
reyes y la entrega al paje real.
Cada año, con la llegada de la Navidad, los hogares españoles se
llenan de alegría e ilusión. En España y en los países de
tradición española, los Reyes Magos se celebran con renovada
esperanza. Igual que hicieron los tres Magos de Oriente cuando
adoraron al Niño Dios entregándole regalos, los niños y mayores
esperan que se repita el mismo gesto de generosidad.
Llegado el momento preciso, los niños (y
también algunos mayores) escriben una carta a sus Majestades los
Reyes de Oriente, en la que cuentan, con más o menos detalles, su
comportamiento durante el año (aunque los reyes ya lo saben) y
donde reflejan sus ilusiones y anhelos para el nuevo año. También,
por supuesto, ya que es lo más importante, escriben los regalos que
quieren recibir. Escribir la carta a los Reyes Magos representa la
ilusión e inocencia de los niños, con la esperanza puesta en
conseguir aquellos premios, juguetes y regalos que ambicionan.
Cerrada la carta y con mucha ilusión, es
hora de entregarla a los reyes. La carta puede llegar a sus
Majestades por diferentes caminos. El primero es la entrega en mano
al paje real, una de las más divertidas, bonitas e ilusionantes.
Los pajes de los reyes montan el palco en el cual Melchor, Gaspar y
Baltasar reciben a los niños para coger sus cartas y escuchar qué
regalos quieren recibir, después de asegurarse de que se han
portado bien y han sido buenos. Otra forma de entregar la carta es
enviarla por correo, teniendo cuidado de poner bien la dirección
para que no se pierda, aunque como se trata de algo mágico, los
reyes ya se cuidan de no perder ninguna. La última forma de
entregar la carta, muy típica en la tradición española, es
dejarla la misma noche de reyes junto a las zapatillas, debajo del
árbol de Navidad, en la chimenea o en la ventana. Por la noche, los
reyes se dedican a entrar en las casas de los niños, leen las
cartas y les dejan los regalos junto a las zapatillas. También
manda la tradición dejar el correspondiente ágape para los reyes,
de modo que puedan comer algo y descansar un poco de su dura
jornada.
Sea cual sea la modalidad elegida para
entregar la carta, a la mañana siguiente, niños y mayores se
despiertan llenos de ilusión y corren junto a sus zapatillas, donde
de forma milagrosa hay regalos. La alegría, la ilusión y le
esperanza inunda los hogares españoles. Es una de las noches más mágicas
del año. Así que ya sabéis, sed buenos y no olvidéis escribir la
carta a los Reyes Magos pidiendo un mundo mejor.
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