Cada 12 de
octubre, la capital aragonesa de Zaragoza se convierte en un lugar
de celebración y homenaje a la Virgen del Pilar, la patrona de esta
región situada en el Pirineo, rodeada al norte por la región
de Navarra, al este por la zona de Cataluña, y al oeste por
Castilla-León. 
Siglos de
historia, fé, y devoción relacionada con esta patrona, hoy de toda
España, preceden las celebraciones que practican los españoles
actualmente. La abundancia de música, baile, teatro,
desfiles, y flores que se puede ver en la Fiesta del Pilar de hoy la
hacen una de las fiestas españolas más reconocidas en todo el
mundo.
La historia de la
Fiesta del Pilar empieza en el año 40, cuando el apóstol Santiago,
el hermano de San Juan, e hijo de Zebedo, entra en España para
predicar la palabra de Dios a los habitantes paganos que ocupaban la
tierra entonces. En la tierra aragonesa, mientras viajaba la
noche del 2 de enero de aquel año, se le apareció la Virgen,
entonces aún viva, y le pidió que construyera una iglesia en el
pilar de mármol donde estaba de pie. La Virgen desapareció,
pero el pilar permaneció, y en este mismo lugar Santiago realizó
la solicitud de la virgen, y el resultado es la hermosa Basílica
del Pilar.
El pilar, símbolo de la solidez de la
iglesia y el camino que une el cielo con la tierra, es la base de
estas bonitas celebraciones. Quizás la tradición más
conocida e importante entre ellas es la ofrenda de flores a la
Virgen en la Plaza del Pilar. Con gladiolos, orquídeas,
rosas, lirios, y todo tipo de flor imaginable la gente crea un
espectáculo colorido y bello mientras llevan sus ofrendas a la
Virgen.
Además de la ofrenda de flores, otros
desfiles, música de
varios
estilos, obras de teatro español y bailes tradicionales llenan las
calles. Uno de estos bailes, la jota, tiene mucha importancia
durante las fiestas. En la Plaza del Pilar, se celebran el
Festival Nacional de Jotas simultáneamente. Este baile tiene
varios estilos, incluso el baile de la jota aragonesa, que es el
baile oficial de la región. Se baila y se canta la jota acompañada
de dos instrumentos básicos, la gaita y la dulzaina. No se
sabe con seguridad cuáles son los orígenes de este baile.
Unos dicen que puede proceder de las cantigas del rey Alfonso X El
Sabio, otros dicen que tiene sus raíces en la música árabe, y
otros tienen teorías que proceden de los fandangos andaluces, de
ciertas tribus íberas, de los vascos, o del Carnaval de Venecia de
Italia. Lo único que es seguro es que se baila desde el siglo
XVII y que a partir de ese momento ha ido evolucionando hasta lo que
es hoy.
Se podría decir que Las Fiestas del
Pilar son también una fiesta de música independiente. Con
conciertos de música de muchos estilos, incluso el folk, el jazz,
el rock duro, el pop-rock aragonés, el reggae, el rap, y el ska,
además de la música de cantautores y la música clásica, habrá
algo para todos los gustos. En los últimos años, grupos como
Estopa, El Canto del Loco, Paco de Lucía, y The Flaming Lips entre
muchos otros han actuado en las fiestas.
Y si todavía no ha visto bastante, el
teatro también tiene su lugar dentro de
las Fiestas. Se pueden ver actores famosos españoles y grupos
de teatro de toda España realizando obras y entremeses de humor y
de revista de la mejor calidad, en las calles y las plazas,
transformando la ciudad en una plataforma del drama español.
En los barrios antiguos y en el tubo
(llamado así porque la mayoría de los bares son subterráneos) se
concentra la gente más joven, de día para comer, y de noche para
salir de fiesta.
Por supuesto, no se puede dejar de
mencionar el omnipresente toro de las fiestas españolas. Con
corridas y otros espectáculos, el toro da otro aspecto tradicional
a la Fiesta del Pilar.
Como hay algo para todos, los niños
también pueden gozar de una multitud de actividades. Para
ellos hay grupos de animación, cabalgatas de gigantes, y cabezudos,
juegos de magia y pasacalles.
La
fiesta sigue a la noche con mucho ambiente. En el Paseo de los
Bearneses hay un impresionante espectáculo que combina la luz, el
agua y el sonido. La música suena mientras el agua cae por
las fuentes iluminadas con luces de varios colores. También
varios barrios se iluminan con fuegos artificiales a lo largo de la
fiesta.
Como las fiestas que pasan en todas
partes de España, la Fiesta del Pilar no sería completa sin la
presencia de una multitud de peñas que ayudan a animar a la gente
para la fiesta. Estos grupos de amigos se visten con pañuelos
de colores distintos o con una camiseta del mismo color y sirven
para dar ánimo y energía a las calles. Normalmente estos grupos
están abiertos a los visitantes, ofreciéndoles una tapa y una copa
de vino o cerveza.
Zaragoza,
capital de la provincia de Zaragoza y de la comunidad autónoma de
Aragón, está situada a 200 metros de altitud a las orillas del río
Ebro. Creada alrededor de las años 19 hasta 15 a.C. por Cesar
Augusto, se llamaba al principio Césaraugusta. A través de
los siglos fue conquistada por suevos y visigodos, y también por
los musulmanes, hasta el año 1118 en que el Rey Alfonso I El
Batallador reconquistó la ciudad. Otra vez, en 1809 los
zaragozanos mantuvieron una heroica y victoriosa resistencia frente
al durísimo asedio de las tropas napoleónicas.
Historia, religión, y arquitectura se
combinan para hacer de Zaragoza una verdadera joya española.
Entre todos sus lugares de interés destacan la Plaza del Pilar y la
Basílica del Pilar, donde se encuentra la Pilarica, patrona de los
aragoneses y centro de peregrinación mundial. Claro que con
una visita durante la Fiesta del Pilar, se puede participar en las
costumbres, ambiente, e historia que esta preciosa ciudad sigue
ofreciendo.