Learn Spanish with Escuela Internacional
 

Los Carnavales en E.I. de Salamanca

Todos los alumnos y profesores nos reunimos en el salón de la escuela para escuchar una historia de terror. El salón está decorado sólo con la luz de las velas. Los estudiantes y profesores con sus mejores disfraces se disponen a escuchar la historia.

Los estudiantes escuchan atentamente la historia que los profesores les van a contar. Hay que escuchar atentamente para después interpretar.

Siempre estaré contigo

Estás solo, no tienes nada que temer, entonces, ¿de qué tienes miedo?. Recorres toda la casa asomando la cabeza antes de doblar cada esquina del pasillo; te aseguras de que la puerta de entrada está bien cerrada, hace tiempo que ha oscurecido y has bajado las persianas, pero aún así haces un último esfuerzo y miras en todas las habitaciones. Todo en orden, no va a pasar nada… ¿seguro?.

Como un ratón asustado, pasas como una exhalación delante del baño y crees haber visto algo tras la cortina de la ducha; te paras, cuentas hasta diez y te decides a entrar… tras ella, tu imaginación, en este momento sois los únicos que habitáis la casa (al menos es lo que deseas, ¿verdad?). Cierras la puerta, eso te hace sentir a salvo, pero ¿de qué?.

Te encaminas al salón e intentas concentrarte en el programa que ponen en la televisión, por supuesto antes has encendido todas las luces, notas un viento frío en la nuca y mientras te giras lentamente, tu corazón se desboca, la garganta se seca y se te eriza todo el vello del cuerpo… una corriente nada más, o ¿acaso esperabas otra cosa?. Vuelves a mirar la televisión y…¿qué ha sido eso?, ¿has oído algo caerse en la cocina?. Lástima, siempre es en la estancia más alejada.

Te levantas, te pegas bien a la pared, caminas despacio, tan despacio que parece que tus pies sean de plomo y estiras el cuello como si esperaras que de un momento a otro alguien surgiera de la última esquina. Venga, ya falta poco, estás frente a la puerta, alargas tu mano temblorosa hasta tocar el interruptor de la luz… el paquete de galletas está en el suelo, no tendrías que haberlo dejado en el borde de la mesa.

Riendo nerviosamente vas al salón y apagas la tele, mejor conectarse al ordenador. No estás a gusto ¿cierto?, ese silencio en toda la casa te aterra. Miras intranquilo hacia la puerta…¿lo has visto?, sí, es una sombra que acaba de pasar frente a tu puerta, no quieres salir a mirar, pero sabes que vas a hacerlo, ¿para que demorarlo?. Sólo asomas tu cabecita y lo que descubres es… soledad; tranquilo, tranquilo, son tus nervios nada más.
Entras en tu foro favorito y…¡BLAM!, algo se le ha caído al vecino, pero a ti casi se te sale el corazón por la boca. Es más de lo que puedes soportar, y notas como tu oído se “abre”, está alerta esperando ese último crujido que hará que tus nervios se vengan abajo. Esperas un rato, un poco más… respiras hondo, todo está bien, no hay ruidos, no hay fantasmas, ni sombras; sólo tú.

 

Es tarde y decides acostarte. Detrás de ti, la casa en tinieblas parece que te observa y un escalofrío recorre tu espalda, no miras, no hay nada, lo sabes, pero tus pupilas ya están dilatadas. Cuando llegas a tu habitación das un salto para meterte en la cama, y de un manotazo apagas la luz. Cubres tu cabeza con las mantas mientras tiemblas pensando en ese ser que imaginas está alargando su siniestra mano para tocarte… aprietas los ojos con tanta fuerza que te duelen… pero la curiosidad es más fuerte. Te destapas y abres los ojos para notar que no estás solo en la oscuridad… Pero no te preocupes, esta noche estás a salvo, tus padres acaban de llegar y cierras los ojos plácidamente para reconciliar el sueño.
Hoy te has librado, pero no te confíes. Mientras tú vivas yo viviré en ti; yo soy tu miedo y sé que cuando menos te lo esperes: TE ATRAPARÉ…

 

Salida por Salamanca para vivir los carnavales en la ciudad

Por la tarde los estudiantes y profesores salen por la ciudad de Salamanca para vivir de lleno estas fiestas con sus mejores disfraces.