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CRISTÓBAL COLÓN

(c. 1451-1506), navegante y descubridor, tal vez de origen genovés,
al servicio de España, hombre polémico y misterioso, autodidacta y
gran observador, descubrió el Nuevo Mundo el 12 de octubre de 1492,
fue el primer almirante, virrey y gobernador de las Indias, y enseñó
a los hombres de mar de su tiempo el camino a seguir para ir y
volver de América.
BIOGRAFÍA
Si bien lo aceptado es que Cristóbal
Colón nació en Génova, algunas opiniones difieren en cuanto a su
origen (catalán, castellano, francés, griego, etc). Por otro lado,
la fecha de su nacimiento oscila entre el 26 de agosto y el 31 de
octubre de 1451. Era hijo de un matrimonio de humildes tejedores:
Diego, Doménico o Domingo Colombo y Susana Fontanarrosa fueron sus
padres. Desde niño se interesó por la navegación y, desde muy
joven, trabajó como grumete.
Colón aprendió con su padre, a la vez que con amigos de éste. Le
gustaban las matemáticas y la Geografía, que estudió, según
cuentan sus antiguos biógrafos, en la Universidad de Pisa. Es aquí
que gracias a los doctísimos y sabios maestros, a la vez que hábiles
y excelentes cartógrafos, que Colón se empieza a interesar por los
viajes y la constitución de la tierra.
Fueron innumerables viajes los realizados
por Cristóbal Colón. Amante, también de hacer apuntes y escribir
notas, Cristóbal cuenta él mismo una serie no interrumpida de
viajes desde el mar Egeo hasta Inglaterra e Islandia, la tierra del
fuego y hielo. Gozaba estando fuera de casa y de su tierra donde
muchas veces fue visto como un loco. Siempre traía algo en mente.
No obstante, así, se casa, en 1480, en Portugal, con Felipa Muñiz
de Perestrello, hija de un marino italiano que había servido a
Enrique el Navegante, con quien tuvo a su hijo Diego (en 1482).
Interesado por la geografía, leyó tratados y conoció los mapas
que circulaban en su época. Deseaba llegar a las Indias Orientales,
tierra en las que suponía que iba a encontrar grandes riquezas. Al
fallecer su esposa, viajó con su hijo a España y residió en el
Convento de la Rábida. Allí, los monjes aceptaron sus teorías y
proyectos. En 1486 los Reyes Católicos lo recibieron por primera
vez en Alcalá de Henares (Madrid), pero una junta de expertos
rechazó sus proyectos.
En 1488 conoció a Beatriz Enríquez de Arana, con quien tuvo a su
segundo hijo, Fernando. Con la ayuda de uno de los religiosos del
convento, Fray Juan Pérez, logró el apoyo de los reyes de España,
Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, quienes solventaron económicamente
la organización de la expedición.
El 17 de abril de 1492 se firmaron las capitulaciones de Santa Fe,
que concedieron a Colón el título de almirante de la expedición,
el de virrey de la tierra que conquistara y el diez por ciento de la
riquezas que pudiera traer a España.
El 3 de agosto de 1492, Colón partió de Puerto de Palos (España)
y el 12 de octubre de ese año desembarcó por primera vez la
tripulación en la Isla Guanahaní (luego bautizada como San
Salvador). A partir de entonces, Colón realizó otros viajes, pero
ninguno logró tanto éxito como el primero.
Olvidado, triste y enfermo, el gran navegante falleció el 20 de
mayo de 1506 en Valladolid, en compañía de sus dos hijos y de dos
de sus fieles marinos.
En 1544 sus cenizas fueron trasladadas a
Santo Domingo y, a partir de 1796, quedaron en la Catedral de La
Habana.
LA OBRA DE COLÓN
Las causas del
descubrimiento de América
Se dice que varias son las causas del
descubrimiento de América. En el Mediterráneo, como se sabe, los
antiguos habían desplegado una gran actividad: fenicios, griegos y
cartagineses, lo mismo que los romanos, hicieron tráfico marítimo
como vehículo de intercambio de mercaderías entre Oriente y
Occidente. Vino luego un largo estancamiento. Después, poco a poco,
la inactividad marina que estuviera por muchos siglos adormecida fue
despertando ante la sed de nuevas aventuras y riquezas; pero, debido
sobre todo, o al menos en gran parte, al descubrimiento de la brújula
-ya no podían perderse-, de la pólvora y de la imprenta.
Otras de las causas
Son muchas otras las causas las que se
pudieran mencionar que dieron pie al descubrimiento de América. Se
citan, entre otras:
1. La extensión del comercio europeo con Oriente.
2. El ejemplo de las Cruzadas que habían sido viajes, no sólo de
conquistas, sino también de exploración.
3. El móvil religioso -imperante siempre en estos casos- de
conquistar no solamente territorios, sino almas también.
4. El deseo de encontrar un nuevo camino, tal vez más corto o menos
peligroso -por aquello de la piratería- para ir a las Indias, país
de preciosas y finas mercaderías.
5. El móvil aventurero, la sed de conquistas y la búsqueda de oro.
El proyecto de Colón
Era un verdadero proyecto, plan y programa,
surgido del genio de un gran hombre. Un proyecto que durante años
maduraría en el cerebro de Colón. Un proyecto encaminado a
realizar un viaje hacia occidente y para el cual tuvo que estudiar,
peregrinar, tocar de puerta en puerta y suplicar tenaz y osadamente.
Colón pide ayuda
Colón no sólo necesitaba apoyo moral sino
económico. Pide ayuda a Génova, Portugal e Inglaterra, y no la
obtiene. Enseguida pide ayuda al rey de España, y éste entrega
burocráticamente, a su vez, la misión de estudiar el proyecto a
las Universidades de Córdoba y Salamanca que dijeron que no al
proyecto.
Colón ante los reyes
Nuestro personaje Cristóbal no se dio por
vencido. Quedaban aún esperanzas. Se encamina hacia Francia a fin
de ofrecer sus servicios al monarca de esa nación.Entonces, dos
frailes franciscanos del convento de la Rábida, Juan Pérez y
Antonio Marchena, se lo impiden y ofrecen su ayuda presentando el
proyecto a la reina Isabel. Hubo muchas dificultades debido a que
las arcas del reino estaban casi vacías debido a la guerra contra
los moros. Fue necesario aceptar el préstamo que ofrecía a los
Reyes, el gran tesoro de la corona de Castilla, Luis de Santángel,
el cual contribuyó con un poco más de la mitad de la suma
necesaria para realizar y llevar a cabo tan grandiosa empresa. Colón,
por su parte, aportó la octava parte faltante, dinero que solicitó
y le fue prestado por unos cuantos y verdaderos amigos. Ahora ya tenía
lo que deseaba, pero habría que acordar y firmar algunos puntos. Su
viaje no iba a ser en balde. Algo le tendría que quedar. Era justo
y era necesario. 
Las Capitulaciones de Santa Fe
La idea de Colón no era descubrir un nuevo
mundo. Esto apareció por casualidad. Quería descubrir tierras que
pudieran ser ricas y él quería parte de ellas. Así fue como Colón
firmó este convenio el 17 de abril de 1492, obteniendo de la corona
de Castilla, entre otras, las siguientes concesiones o
capitulaciones firmadas en Santa Fe: El título de Almirante del Mar
Océano durante toda su vida, el derecho a legar dicho título a sus
descendientes, a sus hijos o herederos, el título de virrey y
gobernador de todas las islas y tierra firme que descubriese,...
La partida
Es el 3 de agosto de 1492, en que del puerto
de Palos salen tres carabelas: La Pinta, La Niña y La Santa María.
Su misión: descubrir nuevos mundos. Su capital, unos cuantos
reales, una tripulación de 120 hombres y víveres para tres meses.
Cristóbal Colón y su hombres se habían hecho a la mar.
El Viaje
La Santa María, que era la nave capitana,
estaba al mando de Cristóbal Colón; Martín Alonso Pinzón se
encargaba de La Pinta; mientras que Vicente Yáñez Pinzón
capitaneaba La Niña. El inicio del viaje ocurrió sin
contratiempos. Las naves iban tomando su paso a la marcha de los
vientos.
¡Tierra a la
vista!
El 11
de octubre Colón cree ver una pequeña luz en el horizonte. El 12
de octubre, tras dos meses y medio de navegación un marinero de La
Pinta, lanza por fin el tan esperado grito: "¡Tierra!".
Colón había llegado a la isla Guanahani, una isla del grupo de las
Lucayas, a la que Cristóbal bautizó con el nombre de San Salvador.
Tras el primer viaje realizó otros tres viajes más para descubrir
un "Nuevo Mundo", pero sin tanto éxito como el primero.
Colón experimentó honda tristeza. En sus
viajes no había encontrado oro en abundancia, como él creía iría
a encontrar. Tampoco había hallado perlas ni piedras preciosas; los
indígenas y colonos estaban descontentos; por otro lado, los Reyes
Católicos empezaba a desconfiar de él pues creían que Colón se
estaba quedando con una muy buena parte de las ganancias. Es por eso
que él mismo pide que envíen a un inspector real para informar
sobre la verdad de los hechos.
La muerte de
Colón
Finalmente, el 21 de mayo de 1506, solo,
triste y amargado, con el pensamiento puesto en esa hermosas tierras
y en la inmensidad del mar, muere este gran navegante y descubridor
de América: Cristóbal Colón.
ANÉCDOTAS
Sobre la vida de Colón:
Se cuenta, entre las anécdotas (que
pudieran ser o no ciertas) que cuando era niño, varias veces, al
estar dando de comer a los animales del campo, las chivitas y las
ovejas le comían la ropa por detrás sin que él se diera cuenta.
Un día sufrió un mordisco en la parte trasera por lo que Colón
prefirió mil veces el mar.
Sobre el descubrimiento: ¿Quién
descubrió a quién?
Hay leyendas que dicen que hubo un grupo de
viajeros (propios o nacidos en América) que al aventurarse por
tierras y por mares llegaron a lo que era África y Europa; pero,
como no les interesó, decidieron regresar. Gente que gustaba de la
aventura, pero que por miedo, temor, ignorancia o indiferencia
decidieron no continuaron adelante.
Sobre los viajes:
De los marineros cuentan que había muchos que eran prisioneros y
preferían el riesgo de la aventura marina, antes que pasar su vida
encerrados en la cárcel, aunque también había cartógrafos y
peritos en lenguas orientales, como el hebreo, el caldeo y el árabe.
En los viajes de Colón, por la falta de
comida y agua, se llega, incluso hasta pensar en el regreso. Y, no
es sino la fe, el valor y entrega de los demás hombres (tal vez la
resignación), lo que les hace ver que no hay otro remedio. Ni modo
de volver. Habrá que vencer o morir. ¿De qué otra forma podrían
regresar? ¿A nado? Habría que seguir y finalmente esperar.
El nombre de "El Salvador" fue
debido a que habían visto en esta isla su salvación, su tierra
salvadora.
Colón fijó una línea imaginaria divisoria
de Norte a Sur, a 370 leguas al Oeste de las islas de Cabo Verde.
Todos los territorios que quedaran al oeste de la misma pertenecerían
a España, mientras que Portugal se quedaría con todos aquellos
situados al este.
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