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Segovia
1. Localización
La
comunidad de Castilla y León, formada por las provincias de Ávila,
Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y
Zamora, se encuentra enclavada en la submeseta septentrional de la
Península Ibérica y circundada por el Sistema Cantábrico, Ibérico,
Central y la frontera con Portugal.
La provincia de Segovia está situada hacia el centro del territorio
español, limita con las provincias de Valladolid, Burgos, Soria,
Guadalajara, Madrid y Ávila. Tiene una extensión de 6.942 km, con
más de 50.000 habitantes y es una tranquila capital provincial.
2. Clima
Con un clima frío
en invierno y templado en verano, Segovia está emplazada en la
confluencia del río Eresma y del río Clamores, sobre una escarpa
vigilante de una gran roca que estos ríos rodean.
3. Historia
Cuenta la leyenda que el Hércules egipcio
fundó Segovia en el año 1076 antes de Cristo.
Lo que sí es cierto es que un poblado celta habitó en este espacio
y que después fue conquistado por Roma. Bajo esta dominación
construyeron el Acueducto, y numerosas calzadas, de las que hoy tan
sólo conservamos una pequeña muestra. En el año 346 d.C. nació
en Coca, el que llegara a ser Emperador Teodosio, conocido por la
Historia Universal como Teodosio El Grande, el último de los
gloriosos césares del Imperio.
En época visigoda, en el año
642, nació San Frutos, Santo patrón de la Ciudad, quien junto a
sus hermanos se retiró a las orillas del río Duratón donde tuvo
lugar el milagro de "cuchillada de San Frutos".
Durante la invasión musulmana, Segovia fue tierra de nadie, y en
ella habitaban tan sólo pastores y gentes de paso, hasta que
Alfonso VI a principios del milenio que ahora culminamos, fomentó
la repoblación de estas tierras. Aunque sí se conocen invasiones
de los moros a la ciudad; la más grave de todas fue la de Abderramán
en el año 756, que se llevó por delante algunos arcos del
Acueducto que fueron reconstruidos más tarde por los Reyes Católicos.
Se convirtió en tierra de nadie porque a los moros no les gustaba
el clima de la zona.
Dicen las crónicas que en el año 1079,
recién repoblada la ciudad, dos capitanes segovianos (Día Sanz y
Fernán García) se unieron al ejército que trataba de reconquistar
Madrid (Magerit) y que fueron recibidos con burlas por los veteranos
del frente. Los segovianos, dolidos por las burlas, tomaron la
heroica decisión de atacar esa misma noche la fortaleza de los
moros que, sorprendidos, huyeron. A partir de entonces, nadie volvió
a meterse con ningún soldado segoviano.
En el siglo
XII se construyó la Catedral de Santa María frente al Alcázar;
se edificaron multitud de iglesias, todas románicas; la industria
pañera comenzó su gloriosa actividad... Segovia se convirtió en
una ciudad importante de Castilla. De hecho, su territorio se extendía
más allá de la Sierra, ocupando la mayor parte de lo que hoy es
provincia de Madrid, varios pueblos de Toledo y amplios espacios de
Ávila. Luego, poco a poco, por arbitrarias decisiones y
disposiciones, Segovia fue perdiendo todos estos dominios.
En
el siglo XIII se construye la
iglesia de la Vera Cruz y también se instaura la Fiesta de las Águedas
en Zamarramala. Por esta época, Santo Domingo de Guzmán llega a
Segovia y ocurre el milagro de María del Salto; Alfonso X el Sabio
acondiciona el Alcázar como residencia real.
En el siglo XIV, sube al trono
Enrique II de Trastamara, cuyo hijo, el infante don Pedro, cayó por
uno de los balcones del Alcázar. Este no es un siglo de grandes y
destacables acontecimientos para Segovia.
El siglo XV fue el siglo de Oro
para Segovia: se consolida la industria pañera que alcanza fama
mundial; a los reyes les gusta pasar largas temporadas en el Alcázar,
muchos nobles construyen palacios en la ciudad...
Juan II fue coronado rey en la catedral de Segovia a los pocos meses
de nacer. En 1425 nace su hijo Enrique IV que no iba a ser un gran
rey para la Historia de España, pero sí para la Historia de
Segovia: concedió multitud de privilegios a la ciudad (por ejemplo,
el mercado de los jueves, que aún hoy se celebra), realizó
importantes mejoras en muchos edificios, sobre todo en el Alcázar y
construyó varias cosas: una ceca junto a la iglesia de San Sebastián,
un palacio real junto a la de San Martín (para vivir más cerca del
bullicio), la ermita de los altos de la Piedad, lo que hoy es el
convento de San Antonio el Real, el Monasterio del Parral...
En 1410 ocurrió el milagro de Corpus Christi que dio origen a las
fiestas de la catorcena. También nos visitó en este siglo San
Vicente Ferrer, causa de que se edificara el monasterio de Santa
Cruz, hoy sede de la Universidad SEK.
En 1472 se celebra un sínodo en Aguilafuente y el obispo Juan Arias
Dávila mandó imprimir en Segovia el Sinodal de Aguilafuente, el
que hoy en día es considerado el primer impreso realizado en España.
Para terminar el siglo, decir que el 13 de diciembre de 1474, tras
la muerte de Enrique IV, Segovia coronó reina de Castilla a Isabel
la Católica en el atrio de la Iglesia de San Miguel.
En el siglo XVI ocurrieron
varias cosas muy importantes:
Los Reyes Católicos ordenan reparar los arcos del Acueducto que se
habían destruido durante la invasión musulmana.
El 17 de octubre de 1505, Fernando el Católico, viudo, se casa en
Segovia con Germana de Foix.
El 19 de mayo de 1520 comienza la revolución comunera en la iglesia
del Corpus Christi.
El 8 de junio de 1525 se pone la primera piedra de la nueva
Catedral.
En 1530 nació en las calles céntricas de la ciudad, San Alfonso
Rodríguez, un Santo que dedicó su vida a la oración y a servir a
los demás desde su oficio de portero en un convento de Mallorca,
después de sufrir grandes penurias familiares, desgraciadas muertes
de sus padres, su esposa y sus hijos, y del fracaso de la empresa
telar familiar. Murió a los 86 años, y fue santificado el 15 de
Enero de 1888; dejando en buena parte de Segovia una gran devoción
a su persona.
Nace también en este siglo Andrés Laguna, el médico más
universal de la época.
El 12 de noviembre de 1570 se casa en Segovia Felipe II con su
cuarta esposa Ana de Austria.
El 19 de marzo de 1574, Santa Teresa de Jesús, acompañada de San
Juan de la Cruz funda en Segovia el convento de las Carmelitas
Descalzas.
El 3 de Mayo de 1586 funda los Carmelitas Descalzos en Segovia por
donación de los hermanos, Luis y Ana de Mercado Peñalosa.
En 1593 se trasladan los restos mortales de San Juan de la Cruz a
Segovia desde Ubeda.
Felipe II manda construir la Casa de la Moneda junto al río Eresma.
La peste de 1598 da un duro golpe a la ciudad y comienza la
decadencia.
El siglo XVII:
Se levanta el Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla.
El Alcázar se convirtió en una vulgar prisión, pues los reyes
dejan de venir a pasar temporadas en él.
El 29 de enero de 1651 muere Diego de Colmenares, el cronista más
importante de la Historia de Segovia.
La crisis agraria llega a su peor punto en 1683 debido a una racha
de gran sequía.
El siglo XVIII:
Fue
el siglo de La Granja de San Ildefonso, ya que en 1721 se puso la
primera piedra del palacio por mandato de Felipe V, el primer Borbón;
y en 1728 se construyó el primer horno de vidrio. En 1746 fue
enterrado, en la Real Colegiata del Palacio, Felipe V.
En 1751 comenzaron por orden de la viuda, Isabel de Farnesio, las
obras para construir el Palacio de Riofrío
El 16 de mayo de 1764 se inauguró en el Alcázar de Segovia el Real
Colegio de Artillería, la primera academia militar de España y una
de las primeras del mundo; en su laboratorio de química fue
descubierta la ley de las proporciones definidas por Proust en 1799;
formó una de las más importantes bibliotecas de la historia, pero
lamentablemente muchos de sus fondos se perdieron en un incendio en
1862. Aquí se formaron Daoíz y Velarde, héroes del 2 de Mayo.
El 12 de diciembre de 1780 nace con la aprobación de Carlos III la
Sociedad Económica de Amigos del País en Segovia.
El 19 de noviembre de 1778 empiezan las clases en la Escuela de
Artes y Oficios ubicada en la Casa de las Cadenas.
El siglo XIX supuso para Segovia un cambio de imagen, para bien y
para mal: se derribaron las casas que estaban adosadas al Acueducto,
pero también se derribaron un montón de iglesias románicas para
hacer plazas y jardines, moda urbanística de la época...
En 1809, una gran tormenta causó daños en la torre de la Catedral
y en 1825 llegó a Segovia un maestro de obras italiano, Montanera,
que más que obrero era acróbata e hizo que todos los días los
segovianos fueran a verle arreglar los desperfectos de la Catedral,
incluido el rey Fernando VII (que se instaló en un balcón de un
edificio de la Plaza Mayor), por sus peligrosas y espectaculares
acrobacias.
El 2 de noviembre de 1845 se inauguró el primer Instituto de Enseñanza
Secundaria de Segovia.
El 6 de marzo de 1862 un incendio dejó en ruinas el Alcázar y la
Academia de Artillería se traspasó al convento de San Francisco.
Las obras de restauración del Alcázar no comenzaron hasta veinte años
después.
En 1884 se inauguró la línea de ferrocarril Segovia-Medina del
Campo.
El 5 de noviembre de 1884, la Real Academia de la Historia declaró
al Acueducto Monumento Nacional.
En 1888 se inauguró la línea de ferrocarril Segovia-Villalba.
En 1894 se destruye parte de la torre de San Esteban por una gran
tormenta y en 1899 se incendia la iglesia del Corpus Christi.
El Siglo XX comienza anclada en
el pasado, pero, afortunadamente, con un buen sustrato cultural que
atraía a los amantes del Arte: Zuloaga, la Universidad Popular
fundada por Antonio Machado, un Instituto de Segunda Enseñanza...
El 12 de julio de 1941 se declaran monumentos nacionales algunos
edificios de la ciudad.
A partir de 1950, comienzan las numerosas obras públicas que
convierten a Segovia en lo que hoy vemos.
El 4 de noviembre de 1982, el Papa Juan Pablo II hizo una visita a
Segovia. Se celebró la Palabra entre una multitud en la Plaza de
Artillería, junto al Acueducto, y luego bajó en Papamóvil al
Santuario de la Fuencisla y la Iglesia del Carmen donde vio el
cuerpo incorrupto de San Juan de la Cruz (Karol Wojtyla hizo su
tesis doctoral sobre San Juan de la Cruz).
El 4 de diciembre de 1985, la UNESCO declara el Casco Antiguo y el
Acueducto de Segovia Patrimonio de la Humanidad.
4. Monumentos

El acueducto:
Se trata de una magnífica obra romana, siglo I, que llevaba el agua
a un campamento ubicado en la población. En la ciudad aparece el
tramo de 700 metros, con 163 arcos, en piedra de granito, con 29
metros de altura en algún punto.
Es una obra magnífica, pero que sufrió daños en el último medio
siglo, especialmente debido a la creciente contaminación y al paso
de vehículos bajo las arcadas, tráfico que ahora, por suerte, se
ha prohibido.
El Alcázar: de
aire casi naif, surgió en torno al siglo XII, como fortín
defensivo, engrandecido poco a poco por su cualidad de residencia
real habitual. Recibió su impronta casi definitiva con Felipe II. 
Su interior, visitable, muestra distintas dependencias de interés,
entre ellas la sala de la Chimenea, despacho de Felipe II, y el Salón
del Trono, con artesonado y friso mudéjar. También es interesante
la sala de Los Reyes, de magnífico artesonado. Subiendo por la
torre de Juan II, se alcanza una magnífica vista del entorno.
Las Murallas:
prácticamente toda la ciudad está rodeada por un irregular cinturón
defensivo,
desigualmente conservado. El conjunto, que va desde el Alcázar al
entorno del Acueducto, conserva airosos torreones y alguno de sus
históricos accesos, como la Puerta de San Andrés.
Siempre es aconsejable un bello paseo que sirve para gozar
especialmente de la ciudad. Éste debe discurrir por el paseo de
Santo Domingo de Guzmán, desde el Acueducto al santuario de la
Fuencisla. Se trata de un bucólico recorrido, en medio de verdor,
que nos permite ver a nuestra izquierda el recinto amurallado y a la
derecha monumentos como los monasterios de Santa Cruz la Real, San
Vicente y El Parral.Luego, cruzando el puente que hay ante la
explanada de La Fuencisla, avanzar por el Paseo de los Hoyos,
circunvalando el perímetro urbano. El Paseo de los Hoyos es magnífico
para tener otra perspectiva de la ciudad, especialmente del Alcázar
y la Catedral.
La
Catedral: es un edificio gótico, del siglo XVI, trazado
originalmente por Juan Gil de Hontañón, en sustitución de una
catedral románica anterior, destruida en gran parte por un
incendio.
Es éste uno de los grandes templos del gótico final, y en él
destaca su vigorosa torre, de 90 metros de altitud. En el interior,
de tres naves y crucero, figuran numerosas capillas, donde hay obras
valiosas de Juan de Juni(una Piedad) y Gregorio Fernández(un Cristo
yacente). También es interesante el claustro.En el museo de la
Catedral hay piezas de hermosa orfebrería.
5. Anécdotas
San Frutos, patrón de Segovia: Cuenta
la leyenda del santo, que habiendo ido los moros a por los
cristianos que se habían retirado al yermo no sólo para huir de
los moros, sino también para llevar una más santa vida, salió san
Frutos a su encuentro, y después de intentar persuadirles de lo erróneo
de sus creencias musulmanas y de la persecución que hacían de los
cristianos, en vista de que los moros persistían en su actitud,
hizo el santo una raya en el suelo sobre la peña desnuda, intimando
a los moros que no la traspasasen, y que si se empeñaban en
traspasarla, Dios se cuidaría de impedírselo. Y así ocurrió en
efecto que al ir a traspasar los primeros moros la raya, se abrió
la peña en una hendidura profundísima, a la vista de moros y
cristianos, a la que bautizaron en honor del santo como Cuchillada
de san Frutos. Desde entonces tuvieron los sarracenos un respeto
reverencial por el santo segoviano, que murió de edad muy avanzada
mientras se multiplicaba el número de mártires a manos de los
infieles. Su fiesta se celebra, con romería y todo, el 25 de
octubre.
Acueducto: Cuenta
la leyenda que el Acueducto fue obra del diablo. Éste intentaba
conseguir el alma de una muchacha que cansada de bajar a por agua a
las fuentes que había en el valle estaba dispuesta a cualquier cosa
con tal de dejar tan fatigoso trabajo.
Un día el diablo le ofreció construir un gran puente a cambio de
su alma. La muchacha aceptó pero con la condición que debía estar
terminado en una noche. El diablo se puso manos a la obra y cuando sólo
le faltaba una piedra por colocar aparecieron los primeros rayos del
Sol, con lo que perdió el alma de la muchacha. Hay quien dice que
los agujeros que se ven en las piedras del Acueducto son las huellas
de los dedos del demonio.
Leyenda de la
Mujer Muerta Desde Segovia se puede observar la silueta de
una montaña conocida como "la Mujer Muerta".
Su formación según una antigua leyenda se debió a los siguientes
hechos: muerto el jefe de
una tribu que vivía en el cerro donde ahora se encuentra el Alcázar,
su mujer crió a dos niños
gemelos que, con el tiempo se enfrentaron para gobernar a la tribu.
La madre desesperada ante
la lucha de los hermanos ofreció su vida a cambio de la de sus
hijos. Cuando éstos iban a enfrentarse,
una gran nevada (en verano) se lo impidió. Pasado el temporal,
comprobaron que una montaña
cubría lo que anteriormente había sido una llanura. Dios había
aceptado el sacrificio de la madre y
cubrió su cuerpo yacente con nieve.
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6. Restaurantes
Alcázar de
Segovia
Dirección :Venta
Nueva, 9
Horario :De 9 a 23.30 h.
Asador La
Alcaldesa
Dirección :Oriente, 2
Horario :De 8.30 a 2 h.
Gago
Dirección :Calle
San Juan, 14
Horario :De 8 a 23.30 h. |
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7. Hostales en Segovia
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