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La sequía en Málaga en verano

Apuntes históricos sobre la sequía 

España es un país árido, aunque en algunas áreas de Galicia y de Cantabria llueve mucho. Un marcado déficit estival es nocivo para el desarrollo de la vegetación y de la agricultura, e incluso para la eliminación de los usos y vertidos urbano – industriales. Para paliar el déficit se debe recurrir al agua embalsada superficial o subterránea. En España es necesaria una capacidad de embalse casi siete veces superior a la de Francia. Además, la demanda de agua está creciendo debido a los ascendentes niveles de vida, a la industrialización y a la introducción de una agricultura muy exigente en agua. Se han calculado que las pérdidas a causa de la sequía del año 1999, incluso en las cosechas de secano, en Andalucía, rebasaron casi los dos millones de euros. Por todo esto, economizar agua es muy importante. La sequía es un problema que debería preocupar no sólo a la gente en el sur de Europa sino también a otros países afectados, a todos, en cualquier sitio del mundo. Agua significa vida y es verdaderamente preocupante con la indiferencia que tratamos el tema.

En Málaga, por ejemplo, en los meses de verano el gasto se triplica debido al aumento de la población. Podemos imaginar que los numerosos turistas que llegan a la Costa del Sol tienen un enorme consumo de agua. Si no llueve antes del otoño, en Málaga serán necesarias restricciones en el suministro. Ya existe una campaña dirigida a los andaluces, y muy especialmente a los malagueños, para llevar a cabo un consumo responsable de agua evitando fugas domésticas. Con estas medidas, los responsables de la campaña esperan que se pueda rebajar el consumo en un 10 %, lo que permitiría garantizar el abastecimiento durante un año más.
Tenemos que pensar que tenemos solamente un mundo, y como la situación es mala deberíamos cambiar nuestro pensamiento. No podemos cambiar el ciclo de la naturaleza pero sí podemos esforzarnos en mantener el agua limpia y gastar la menos posible.

Consecuencias de la sequía. Sus efectos. Actuaciones políticas al respecto

La sequía, en estos momentos, es un grave problema no sólo en España sino también en otros países vecinos del sur de Europa, como pueden ser: Portugal, Italia o Francia. Las consecuencias más graves de la sequía, además de la escasez de agua para el consumo de las personas y del regadío de cierto tipo de cultivos, es el riesgo de incendios en los meses de verano.

El agua es el bien más importante que hay, o de los más importantes, y sin el cual los seres vivos no pueden sobrevivir, ya que el agua es el principio de la vida. Por ello, la sequía que actualmente sufre España amenaza con acabar con grandes extensiones agrícolas que están viendo restringidas las cantidades de agua necesarias para su natural desarrollo por cantidades simbólicas que no van a poder salvar al tan necesitado campo español.

Otra importante y grave consecuencia de la sequía, como ya hemos mencionado, son los incendios. Un ejemplo es el incendio de Guadalajara del día 21 de julio de 2005. Seis días emplearon los servicios de extinción en controlar el incendio que costó la vida a 11 personas y que quemó 13.000 hectáreas en el noreste de esta provincia, 2.500 de las cuales pertenecían al Parque Natural del Alto Tajo. Para intentar controlar el incendio se emplearon 17 equipos de maquinaria pesada, 20 retenes terrestres, 1 patrulla, 2 dotaciones de bomberos, 2 aviones de carga en tierra, 1 helicóptero de transporte y extinción y 2 unidades de apoyo de combustible más otras 2 de agua. Según el informe de la Guardia Civil, un grupo de excursionistas encendió una barbacoa en el Parque Natural del Alto Tajo y de esta manera empezó el incendio. Después de esta catástrofe se dispararon todas las alarmas sobre la situación real de peligro de la naturaleza y los parques y montes de España y se está revisando la normativa que autoriza a hacer fuego con barbacoas para campistas y excursionistas.

Para evitar estas tragedias, en la ciudad de Málaga se ha conseguido que el agua de los embalses del río Guadalhorce sea para uso exclusivo humano. El problema está en que la alta salinidad del agua almacenada la hace inservible para el riego de los campos, por lo que en el mes de septiembre se cerró el grifo a los agricultores.

En otras ciudades de la Costa del Sol hay desaladoras, como por ejemplo en Marbella. Los ajustes en esta desaladora de Marbella han terminado ya y hace poco se ha puesto en marcha tras nueve años parada. La planta transformadora mezclará un litro de agua de mar desalada con dos litros de la Concepción generando 20hm3 de agua diarios. Esperemos que esta sea una solución, aunque temporal, a la grave situación creada.

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