CÓRDOBA
LOCALIZACIÓN
Córdoba goza de una localización geográfica estratégica
privilegiada. Situada en el extremo suroeste del continente europeo,
cuya puerta de entrada por el norte es a través de Sierra Morena,
el último eslabón con la meseta castellana antes de conectar con
la depresión del Valle del Guadalquivir, que constituye una fosa
alpina entre Sierra Morena y las cordilleras béticas.
Córdoba es una zona estratégica de comunicaciones y de contacto
entre Europa y África, ya que se encuentra a menos de dos horas de
cualquier punto de comunicación (aéreo, ferroviario, marítimo)
dentro de la Península.
CLIMA
Aunque de clima interior y continental, las temperaturas no son
extremas. Los inviernos son suaves, salvo en algunos días, en la
cresta del frío, en el que el termómetro puede marcar bajo cero,
y, con cierta frecuencia, en estos días, nieva. Los veranos
calurosos sobrepasando algunos días los 40ªC con una humedad muy
baja.
HISTORIA
Hay poca información sobre el origen de la ciudad de Córdoba. Las
primeras noticias datan del período del Bronce final. Existió un
poblado indígena llamado “Corduba”.
Desde que en el año 206 a.C. la ciudad fue conquistada por los
romanos al mando de Lucio Mario, Córdoba se convierte en una ciudad
importante, sirviendo de emplazamiento a tropas romanas. Se le
consideró capital oficiosa de la Hispania.
Fue a partir de las guerras civiles entre Cesar y Pompeyo cuando Córdoba
entra plenamente la historia. Tras la victoria de Cesar sufrió una
grave destrucción y descenso demográfico importante, aunque no
perdió los privilegios anteriores. Córdoba recibió el estatuto de
colonia, con lo que se convirtió en la capital de la recién creada
provincia Bética, tras las reformas administrativas emprendidas por
Augusto.
El periodo visigodo, su declive comenzó con
Diocleciano, la capitalidad se desplazó a “Hispalis” (Sevilla)
y comenzó la expansión del cristianismo en tierras cordobesas. Las
comunidades cristianas comenzaron a tener importancia como
demuestran los sarcófagos paleocristianos, que hoy se conservan en
el Alcázar y en el Museo Arqueológico.
El
periodo musulmán empieza el año 711 Córdoba fue conquistada por
los generales del invasor árabe Tariq. Los invasores instalaron la
sede de su gobierno en el alcázar visigodo, situado cerca del
actual Alcázar de los Reyes Católicos, y designaron un wali o
gobernador.
A los cinco años de la conquista, los árabes
distinguieron a Córdoba con la capitalidad de las tierras de Al-Andalus.
Se reconstruyó el puente romano, se restauraron las murallas y en
la margen izquierda del Guadalquivir se fundó el arrabal,
denominado Secunda, hoy Campo de la Verdad.
En Córdoba se fundó una primitiva mezquita
aljama cuando los omeyas y los abasidas se separaron
definitivamente, tras una pugna sangrienta. En el año 756, el príncipe
omeya Abd al-Rahman derrotó al emir abasida y se alzó, convertido
ya en Abd al-Rahman I, como la única autoridad de Andalucía.
Impulsó el establecimiento de la mezquita en el año 786.
Sus sucesores propiciaron el desarrollo de la cultura y en Córdoba
se asentaron místicos, maestros orientales, matemáticos, médicos,
filósofos, poetas. Se acabó de construir la mezquita que fue
ampliada por Abd al-Rahman II.
El Califato empezó a desmembrarse debido a
las guerras civiles, que acabaron con el poder central y fomentaron
por toda Andalucía la formación de los reinos de taifas. Los
bereberes, ayudados por el rey Sancho de Castilla, se apoderaron de
Medina Azahara en el año 1010, incendiándola y saqueándola.
Durante los siglos XI y XII Córdoba fue una taifa más. Cayó en
poder de Sevilla en la época del rey poeta Motamid. Su último
reyezuelo, Ibn Hud perdió la ciudad a manos de Fernando III el
Santo.
El 29 de junio de 1236 Córdoba cayó en
poder del rey Fernando III. Tras la firma de las capitulaciones la
población musulmana fue erradicada de la ciudad.
Comenzaron a construirse nuevas iglesias de estilo llamado
fernandino o de la Reconquista: transición del románico monacal al
gótico castellanizado.
La ciudad siguió siendo el epicentro de
contiendas civiles, que solo se apaciguaron con los Reyes Católicos.
Los siglos del XVI al XX a pesar de que con
los Austrias se construyó la Puerta del Puente y la Plaza de la
Corredera y se realizaron las cortes de 1570 con Felipe II, Córdoba
fue perdiendo su importancia y población.
Durante el reinado de Felipe IV, en el siglo
siguiente, tuvo lugar el motín del pan debido a la escasez del
trigo.
Ya durante el siglo XIX Córdoba vivió una
gran exaltación patriótica durante la Guerra de la Independencia.
En los años posteriores Córdoba vivió un período de tensas
disputas entre absolutistas y liberales. Durante el reinado de
Isabel II Córdoba fue cartel de los liberales, que en 1868
derrotaron a los realistas en el puente del Alcolea.
A mediados del siglo XX la ciudad cambió su
fisonomía, potenció las tradiciones populares y se modernizó.
MONUMENTOS
MEDINA AZAHARA
Situada en las inmediaciones de
Córdoba, Medina Azahara fue el Versalles cordobés del Siglo X, en
su calidad de palacio califal de Abderramán III y sus sucesores.
Construída en el Siglo X, sus edificios se disponian sobre las tres
terrazas en las faldas arboladas de Sierra Morena, constituyendo sus
ruinas una inagotable cantera artística. Los museos arqueológico
provincial y de Medina Azahara exponen sus tesoros cerámicos,
ornamentales, de forja y arquitectónicos, procedentes de las
excavaciones. Como resultado de las obras que científicamente se
vienen realizando hoy puede admirarse, reedificado, el Salón Real o
de los Visires y, en fase avanzada de reconstrucción, la Mezquita,
cuya excavación se ha efectuado recientemente.
LA MEZQUITA
Este impresionante ejemplar
del siglo VIII es por su extensión (23.000 m2) la tercera mezquita
del mundo. Cuando observamos su fachada, cerrada por fuertes muros
coronados de almenas, no nos podemos imaginar las maravillas que
encontraremos en su interior, aquellas que hicieran al escritor inglés
Gerald Brenan escribir: es el más bello y original edificio de España.
No en vano ha sido declarada patrimonio de la humanidad.
La Mezquita fue iniciada por Abderramán I, sobre una iglesia visigótica,
inspirandose en una mezquita omeya de Jerusalén. El resultado de
esta primera etapa constructiva fue una armónica sala de 11 naves
con 110 columnas de mármol y granito con capiteles romanos
paleocristianos y bizantinos. Sobre ellos una doble serie de arcos
de herradura y medio punto que constituyeron una novedad arquitectónica
sin precedente. El juego de luces y sombras que ofrecen la piedra
caliza y el ladrillo de sus arcos crea una singular atmósfera.
En el año 833 Abderramán II la amplía, añadiendo
8 arcadas. Las columnas que la sujetan son de mármol blanco
procedentes del teatro romano de Mérida. Once capiteles son árabes,
el resto son romanos y postromanos.
En el 961 Alhakem II aporta los mayores
tesoros que hoy tiene la mezquita: el Mihrab, con su preciosista y
exuberante decoración en mármol labrado y la cúpula octogonal
central de arcos entrelazados de la Kliba, consideradas ambas obras
maestras joyas del arte universal.
La última y mayor ampliación se debe a Alamanzor, que en el año
987, casi dobló su talla. De esta época son las columnas de mármol
azules concapiteles compuestos y las de mármol pardo rojizo con
capiteles corintios.
La Mezquita presenta dos singularidades: Su
orientación, pues no mira a la Meca. En ello se ha querido ver la
notalgia que Abderramán I sentía por Damasco, expresada por él
mismo en su poesía. Pues lo cierto es que la Mezquita de Córdoba
se orienta a las mezquitas de Damasco y no a la meca. La otra
singularidad es su ubicación descentralizada del Mihrab. Ello se
debe a la ampliación que hizo Almanzor, que tuvo que hacerla por el
lado oriental, ya que al Sur se topaba con el río Guadalquivir y al
Oeste estaba el palacio del Califa.
Es por último de resaltar la belleza de los
patios y puertas de la mezquita, por las novedades que supusieron en
el arte de la época y por sus ricos artesonados.
ALCAZAR DE LOS
REYES CRISTIANOS
En el Alcázar se evocan fácilmente
las históricas figuras que pasaron por sus recintos: la reina
Isabel y su esposo Fernando, que durante ocho años gobernaron España
desde aquí, viviendo en la fortaleza, y los cinco hijos de este
egregio matrimonio, de entre ellos la infanta doña Maria, que nació
en este alcázar, y don Juan, el joven malogrado, que pudo ser
primer rey de la España unificada.
En este palacio se registraron hechos, históricos unos, curiosos
otros, como el bautizo de la infanta cordobesa.
Cuentan, que mientras Colón descubría América, Córdoba descubría
los toros. Al parecer, la primera corrida de que se tenga constancia
documental, se celebró en este palacio, lidiándose dos reses en
honor y divertimento del príncipe Don Juan.
Luego de la reconquista de Granada, los Reyes Católicos cedieron el
Alcázar al Tribunal del Santo Oficio, después fue cárcel civil, y
posteriormente prisión militar.
Posee el alcázar magníficos jardines, en uno de ellos, en el Paseo
de los Reyes, están colocadas las estatuas de los monarcas que, de
una forma u otra, han tenido relación con el alcázar; además de
un grupo escultórico que representa a los Reyes Católicos, ante
los cuales está Cristóbal Colón.
EL PUENTE ROMANO
El famoso Puente Romano, del
cual hemos vemos una magnífica estampa, es atribuido al emperador
romano Augusto, con la gran calzada Augusta que unía Roma con Cádiz
y Mérida.
Ha sufrido infinidad de reformas, razón por la cual no conserva
ningún arco romano de los dieciséis que lo componen, siendo éstos,
algunos musulmanes y el resto posteriores.
Hacia la mitad del puente, existe una escultura del Arcángel San
Rafael de 1651, obra de Bernabé Gómez del Río. A un extremo se
encuentra situada la puerta del puente, más conocida como Arco del
Triunfo, obra de Hernán Ruiz, realizado bajo las órdenes de Felipe
II en el año 1572.
BARRIO DE SAN
BASILIO
Creado en el siglo XIV por Alfonso XI, conserva estructura propia
del urbanismo cristiano-medieval articulándose en tres calles
anchas y paralelas: San Basilio, En medio y Postrera. La entrada se
hace a través de un arco de muralla donde se encuentra la Torre de
Belén albergando una ermita y un retablo barroco. La iglesia de San
Basilio o de Nuestra Señora de la Paz se fundó en el año 1590 por
los monjes de San basilio Magno para convertirse desde 1846 en
parroquia. Aunque presenta una estructura exterior muy sencilla,
sufrió distintas reformas en el Barroco. El barrio cuenta con una
salida a través de la Puerta de Sevilla; un acceso reinventado a
mediados de este siglo que sustituye a una puerta medieval que
formaba parte de las murallas occidentales de Córdoba.
San Basilio es conocido por la arquitectura popular de sus casas en
cuyos hermosos patios con arriates y macetas se halla el pozo y la
escalera de acceso al piso superior; un espacio de gran variedad
florística cuidada con esmero por sus vecinos.
PUERTA DEL PUENTE
La Puerta del Puente, conocida por los musulmanes como Bab al-Qantara
y en el siglo XIII como Puerta de Algeciras es el tradicional acceso
meridional a la ciudad desde tiempos remotos. Levantada en la época
de Felipe II (1571) por Henán Ruiz III, se trata de una de las
obras más llamativas del último tercio del siglo XVI. Con motivo
del derribo de la muralla adyacente, se construyó en 1928 a manera
de monumento conmemorativo frente al río
BAÑOS CALIFALES
En el llamado Campo de los
Santos Mártires afloraron en 1903 los restos de unos baños árabes
que se soterraron al considerarse que constituían peligro de
insalubridad pública. Habría que esperar a la década de los
sesenta para que los vestigios permanecieran a la intemperie, siendo
investigados en 1994. Los últimos estudios inciden en que los baños
contiguos al desaparecido alcázar omeya existían ya desde la época
califal (siglo X) utilizándose en periodos posteriores por los
almorávides y almohades (siglos XI-XIII). Constan de un conjunto de
estancias abiertas con muros de sillería (pórtico, vestuario, sala
de agua fría) que giran en torno a otras cuatro salas abovedadas
destinadas al agua templada y caliente perforadas con lumbreras
estrelladas y soportadas por arquerías de herraduras y columnas de
mármol.
NORIA
DE LA ALBOLAFIA
De origen musulmán, la Albolafia tenía como función suministrar
agua de riego a los jardines del Alcázar. La original fue
desmontada por orden de Isabel la Católica. A partir de entonces
sufrió múltiples reformas hasta que en 1993 un incendio la destrozó
y se restauró añadiéndosele unos cangilones de barro. Desde el
siglo XIV la imagen de esta noria figura en el sello de la ciudad.
También desde el río pueden contemplarse varios molinos harineros
de época musulmana que durante siglos posteriores se utilizaron
como batanes, tenerías y lavaderos de lana. Todavía hoy pueden
apreciarse los restos de tres: el de Don Tello, En medio y el de San
Antonio, éste último junto a la Calahorra.
Otros aspectos culturales de Córdoba
GASTRONOMIA
El aceite de oliva, cuyo
cultivo se extiende en toda la provincia, es el principal
protagonista de la cocina cordobesa. Podemos citar entre sus
geniales recetas el salmorejo y el gazpacho, sopas frías de
hortalizas, de gran valor nutritivo y delicioso sabor, especialmente
en las cálidas estaciones del año.
Entre sus guisos de carne no se pueden
olvidar los estofados de rabo de buey y el cordero en caldereta.
En su charcutería destacan los jamones de
cerdo ibérico del Valle de los Pedroches, la caña de lomo, el
salchichón de Pozo Blanco y las morcillas de Fuente Ovejuna e
Hinojosa.
Sus postres, tienen una gran influencia árabe, destacando, entre
otros, el Pastel Cordobés, fino dulce a base de hojaldre y cabello
de ángel, al que algunos, en su originalidad, añaden jamón, el
Membrillo de Puente Genil, elaborado a base de una fruta parecida a
la manzana, los Roscos de Priego, los Merengues de Aguilar, a base
de clara de huevo batida a punto de nieve, los Pestiños dulce frito
y rebozado de miel, los Alfajores, delicioso dulce a base de miel y
almendras, los Polvorones y las Perrunas de Manteca.
FIESTAS
El 24 de Octubre se celebra la
fiesta de San Rafael Arcángel, el Custodio de Córdoba.
La Semana Santa se celebra llena de misticismo y belleza, con sus 32
procesiones y alrededor de 60 pasos de la Virgen y Santos. A estos
les irán acompañando miles de penitentes; los encapuchados
nazarenos, que crean una atmósfera realmente
Del 5 al 12 de mayo tiene lugar el Festival de los Patios
Cordobeses, fiesta de gran tipismo y colorido en las callejuelas y
plazas del centro. Durante la misma se celebra un concurso en que se
premiarán a los más destacados por su belleza. Esta tradición
mantiene en pie el gusto y el interés en la decoración de los
patios cordobeses, considerados los más bellos de España.
Las Cruces de Mayo, mantienen una colorida tradición por la que se
engalanan las calles y plazas con cruces adornadas con inmensidad de
flores.
Del 25 al 28 de Mayo, se celebra la festividad Nuestra Señora de la
Salud
A finales de Mayo tiene lugar la Feria de Córdoba, donde se
disfrutará del baile y del cante flamenco en sus alegres casetas
adornadas con farolillos y luces de colores y se podrán apreciar
los típicos trajes de flamenca. Es una feria inolvidable con su
impresionante iluminación nocturna y sus encantadoras casetas, con
el atractivo adicional de que son de entrada libre
ARTESANIA
La artesanía del cuero
trabajado con las tradicionales técnicas de córdoba y del
guadamecil es una de la que más prestigio ha dado a la provincia de
CORDOBA junto a los trabajos de filigrana en plata y la elaboración
de numerosas piezas de joyería. Otros objetos artesanos que también
dan renombre a esta provincia son la cerámica califal, la artesanía
del mueble, la tonelería y la elaboración de guitarras.
Si hablamos de artesanos joyeros, tendremos que decir que es en esta
provincia donde se da la mayor concentración de talleres de España.
Tradicionalmente, la joyería cordobesa se centraba en la filigrana
en plata, pero poco a poco ha ido evolucionando y ahora ofrecen una
gran variedad de diseños y objetos elaborados con toda clase de
metales.
Para comprar cerámica califal, el mejor sitio es la localidad
cordobesa de La Rambla, donde se encuentra uno de los talleres que más
esfuerzo ha hecho por recuperar del pasado la técnica y los diseños
de la época del Califato de Córdoba.
Lucena, Castro del Río, Palma del Río y Villa del Río son las
localidades más indicadas para adquirir muebles artesanos. Y si
queremos toneles, en Montilla hallaremos el primer centro español
en cuanto a presencia de talleres de tonelería.
También destaca de la artesanía cordobesa la elaboración de
guitarras. Parte de su producción es exportada a Japón, Estados
Unidos y Europa.
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