| LAS ISLAS BALEARES
Situación
En
el Mediterráneo hay un conjunto de Islas que forman La Comunidad
Autónoma de Baleares , situadas a 95 Km. de la costa valenciana.
Este archipiélago está dividido en dos grupos de islas,
al Norte las Gimnesias (Mallorca, Menorca y Cabrera) y al Suroeste
las Pitiusas: Ibiza y Formentera. La superficie de las islas es
la siguiente: Mallorca tiene una superficie de 3.640 km2, Menorca
de 690 km2, Ibiza de 541 km2 y Formentera de 100km2.
Su clima es suave y
sus playa y paisajes diferentes a otra zonas de la península,
hacen que se haya desarrollado el turismo bastante, y así
se ha convertido en un lugar cosmopolita visitado desde todos los
lugares del mundo. El aeropuerto de la capital, Palma de Mallorca,
es el que tiene más tráfico de España.
Historia
Las
islas Baleares tienen unos orígenes antiquísimos.
De la época del megalítico, se han conservado innumerables
restos de gran importancia a la hora de estudiar la prehistoria
europea. En la isla de Menorca, se encuentran unos 500 monumentos
prehistóricos, esa es la razón por la que se la ha
denominado museo al aire libre. Estas huellas se concretan en los
célebres talayots, taulas y navetas, construcciones funerarias
o probablemente relacionados con rituales y ceremonias de origen
religioso y guerrero.
Ya en el año 415, los
pueblos germánicos conquistaron las Islas Baleares, y a partir
de este momento y a lo largo de la Edad Media, estas islas han tenido
una historia muy completa, pero a veces confusa, al mezclarse pueblos
como los bizantinos o los normandos. Se puede decir que todos los
pueblos que han navegado por estas islas han dejado su huella.
El año 903 d. C., las
Baleares fueron conquistadas por los árabes, que permanecieron
en el archipiélago hasta la reconquista de las Baleares por
el rey Jaime I de Aragón en el 1229, pero las islas siguieron
teniendo numerosos ataques de piratas turcos y norteafricanos, entre
los que destacan el legendario Barbarroja, en el siglo XVI. Aún
no llegó la paz.
Con todas estas invasiones,
el poder de las islas se fue formando poco a poco y, quizás,
al margen del poder central de España. Esta autonomía
que les caracterizaba, hizo que formaran una sociedad rígida
en jerarquías, con un Derecho Civil propio. La mayoría
de la sociedad estaba formada por propietarios agrarios y minorías
de comerciantes, destacando los judíos, que antes se habían
instalado en la península y fueron expulsados.
A
mediados del siglo XIX, se inauguró la primera línea
regular de barcos de vapor entre Baleares y la Península.
Más tarde, vendría el turismo de masas. La historia
hace huella distinta en cada una de las Islas de esta Comunidad.
Vamos a ver algún dato más que nos ayude a conocer
a fondo cada uno de los componentes de la Comunidad de las Islas
Baleares:
Mallorca
La
tradición y la historia es el aspecto más característico
de Mallorca. Fenicios, griegos, cartagineses, romanos, bizantinos
y moros, son los pueblos que conforman esta bella isla, todas estas
civilizaciones aún hoy se pueden encontrar. Jaime I el Conquistador,
desembarca en 1229 en la isla y desde entonces pasa a la corona
de Aragón. A su muerte deja como rey de Mallorca a su hijo
Jaime II, pero la independencia no duraría mucho, y en 1343
pasa de nuevo a la corona de Aragón.
El turismo empezó a
llegar a la isla a principios del siglo XX, en los años veinte
y, hasta la guerra civil, fue creciendo, especialmente turistas
intelectuales y artistas. Mallorca es la isla más grande
del archipiélago y también la que más cosas
tiene para ver. Se pueden hacer muchas excursiones, iniciándose
desde Palma, la capital de la isla. Por ejemplo la visita al Puerto
Soller -hay un tren especial-, o la excursión a la Península
de Formentor, en el extremo noreste de la isla, con pinares, calas
salvajes, bahías y pueblos en medio de la montaña.
Hay bastantes complejos turísticos en Palma, pero la mayoría
están concentrados en la zona oriental. Además de
las playas, el interior de esta isla es montañoso. En Palma
se centra una larga historia de comercio marítimo. Uno de
los puertos costeros más visitado de la isla, es San
Telmo, fortaleza del s. XVI. La ciudad se divide en una parte
más moderna, de este a oeste, y la parte vieja donde está
la Bahía de Palma, y donde encontramos algunos lugares
y monumentos arquitectónicos para visitar como el Castillo
de Belver, la Catedral La Seo, el Palacio del
Arzobispado, la Iglesia y Monasterio de San Francisco y
la Iglesia de Montesión.
No hay que olvidar las maravillosas
playas de Mallorca, playas como las de El Portixol, El Molinar,
Coll d'En Rebassa, Santa Ponça, Can Pastilla, Playa de Formentor,
Bahía de Pi, Santanayí, etc
Manacor es la segunda ciudad
importante de las Islas Baleares. Tiene una producción extensa
de muebles y objetos de vidrio hueco y perlas.
Menorca
En
Menorca se asentaron y dejaron sus huellas las civilizaciones más
importantes de la antigüedad; griegos, cartaginenses, romanos,
vándalos, bizantinos y moros. En el año 1231 pasa
a la corona de Aragón. Posteriormente se da un período
de frecuentes ataques piratas, inestabilidad que se aprecia aún
en los monumentos defensivos conservados. El Tratado de Utrecht
hace que la isla quede bajo la corona británica por casi
cien años; en este tiempo se han dejado huellas indiscutibles
en la arquitectura o en los dialectos. Todo desencadena numerosas
luchas por el dominio de la isla entre ingleses, españoles
y franceses, y termina pasando, aunque por poco tiempo, a la corona
francesa. Fueron estos últimos años los más
sangrientos de su historia, finalizando en 1802 con la Paz de Amiens
, fecha en la que las Islas Baleares vuelven a formar parte de la
corona española.
Menorca es la segunda
isla más grande del archipiélago, se encuentra situada
a 40 km. al noreste de Mallorca, con una superficie de 216 km. de
costa con multitud de playas y calas solitarias. Presenta una atmósfera
casi libre, a diferencia de Mallorca que está más
explotada por el turismo. La capital es Mahón, y los monumentos
más destacados son la Casa Consistorial, la Iglesia
de Santa María y la Iglesia de San Francisco.
Pero la antigua capital de la isla era Ciudadela, y aquí
se puede visitar la Catedral y varios Palacios e Iglesias
medievales. Ha sido declarada Monumento Histórico Artístico
Nacional. Aunque sus carreteras están apartadas de las playas,
no es difícil el acceso a las mismas. A diferencia de Mallorca,
Menorca ha preservado sus tradiciones ganaderas y de trabajo de
productos de cuero, lo que la hace económicamente menos dependiente
de los ingresos generados por el turismo.
Ibiza
Aquí
la huella de fenicios, cartagineses, romanos, vándalos, bizantinos,
moros y normandos, es la más destacada. Fue considerada como
un enclave estratégico del Mediterráneo, donde tuvieron
lugar grandes luchas y donde se derramó mucha sangre. En
sus yacimientos y museos se encuentran importantes pruebas de lo
mencionado. Ibiza fue una importante colonia cartaginesa, posteriormente
fue colonia romana, y tras la conquista por los vándalos
y bizantinos, que no duró mucho, la isla cae bajo poder musulmán
en el año 707. Durante el reinado de Jaime I, pasa la isla,
como todas las Baleares, a manos cristianas. A partir de aquí
se dieron lugar una serie de incursiones piratas, llegando a poner
a prueba la estabilidad insular.
En especial para los jóvenes,
Ibiza es uno de los sitios turísticos más populares
de España, hay mucha vida nocturna y ésta comienza
desde la tarde en las calas o en la ciudad y termina pasando la
noche en alguno de los innumerables locales de moda y discotecas
cerca de la playa. Además de las enormes playas de arena
que se encuentran al sur de la capital, el paisaje de Ibiza está
dominado por pinares y huertos. La capital está dominada
por la Dalt Vila. Hay otras dos ciudades que merece la
pena visitar y son San Antonio Abad y Santa Eulalia del Río,
pueblo pintoresco de pescadores. También los pueblos de San
Carlos, San José, Sant Miquel y San Juan tienen
un encanto especial. Se ha bautizado así a esta isla sobre
todo por su típica arquitectura blanca, y el gran turismo
de la zona la ha convertido en un gran atractivo turístico.
También tiene fama por su cultura hippy y sus playas nudistas.
No hay que olvidar visitar
el Museo Monográfico del Puig de Molins, El Barrio
de la Penya y de la Bomba, el centro histórico(Dalt
Vila), la Catedral y el Museo Arqueológico.
Formentera
La
historia de Formentera es paralela a la de Ibiza, pero la diferencia
es que durante los ataques bereberes sus habitantes se encontraron
tan indefensos que tuvieron que huir de ella. Hasta finales del
s. XVII no volverían a repoblarla, cuando Formentera ya tenía
defensas necesarias para garantizar la seguridad contra los ataques
piratas. Es una pequeña isla de 90 km2, con una población
de unos 5.200 habitantes, y está separada de Ibiza por un
canal de 3,6km.
El principal pueblo
de la isla es San Francisco Javier, pero dentro también
hay otras poblaciones interesantes para conocer como San Fernando,
La Mola o La Sabina y Las Salinas. Tiene bastantes pinares
y playas preciosas, y su ritmo de vida es mucho más relajado
que en el resto del archipiélago.
Cabrera
El mayor atractivo de Cabrera
es su propia costa, destacando Cova Blanca y Cala Gandulf
donde sólo se puede acceder por el mar. El Castillo
del s. XIV se encuentra en las cercanías del puerto y sirvió
de escondite para los piratas en sus ataques a Mallorca. Desde 1991
la isla de Cabrera y los otros pequeños islotes fueron declarados
Parque Natural Marítimo y Terrestre. A partir de
este momento y en pro de la protección de su flora y fauna
las visitas a la misma se han controlado por parte de ICONA (Instituto
Nacional para la Conservación de la Naturaleza).
Economía
Quien pone la fuerza a la
economía en las Islas Baleares es el gran número de
visitantes que reciben a lo largo del año. Este desarrollo
turístico es la base de la economía y ha hecho que
la vida en esta isla cambie su ritmo. Se han creado muchos puestos
de trabajo, sobre todo en el ramo de la hostelería, pero
se ha producido un abandono de la agricultura, sobre todo en Ibiza
y en Mallorca. La construcción de complejos turísticos
ha roto la armonía del paisaje natural, aunque en Menorca
aún se lucha con fuerza para que no suceda. Cabrera es una
zona militar y Conejera es una reserva natural prácticamente
deshabitada y con una gran belleza. Por eso, en resumen, se puede
decir que la economía balear ha experimentado cambios importantes
en la segunda mitad del siglo XX; la agricultura ha pasado de ocupar
el 40% de su población activa a poco más del 6%. El
trasvase se ha producido hacia el sector terciario, que emplea a
más del 70% de la población activa.
Industria y agricultura
La actividad agraria producía
tradicionalmente los cultivos de la trilogía mediterránea
(cereal, vid y olivo). En las últimas décadas ha disminuido
la tierra cultivada, se han ampliado las zonas de regadío
y se han diversificado los cultivos, que intentan orientarse al
mercado que ha originado el impacto turístico.
Respecto a la estructura de propiedad de la tierra, hay que distinguir
algunas diferencias entre las islas: mientras que en Ibiza predominan
las pequeñas y medianas explotaciones, en Menorca hay grandes
propiedades que emplean mano de obra asalariada; esta estructura
menorquina se ha visto favorecida por el sistema de “hereu”
o heredero único de la propiedad. En Mallorca se dan todos
los tipos de explotación: en el norte grandes propiedades
y en el resto de la isla predominan las pequeñas y medias.
Actualmente, se está produciendo un cambio de la estructura
de propiedad de la tierra.
En
Mallorca e Ibiza hay gran cantidad de cultivos arbóreos,
sobre todo almendros (la higuera y el algarrobo, importantes en
tiempos pasados, están en retroceso), alternando con los
herbáceos (forrajes) y con una gran producción de
hortalizas. En Menorca, debido al fuerte viento, el árbol
es prácticamente inexistente y predominan los cultivos herbáceos
(cereales y forrajes).
La ganadería es una actividad menor, aunque el vacuno para
la producción de leche y la fabricación de quesos
cuenta con una cabaña de 35.311 cabezas. El ovino se ha incrementado
en los últimos años llegando a contabilizar unas 300.000
cabezas que cubren, en parte, la mayor demanda de carne debida al
sector turístico.
Los recursos pesqueros, de gran tradición en las islas, se
han visto muy reducidos por la sobrepesca y la contaminación.
Existe una flota de bajura que atiende la demanda de pescado fresco
y que recala en los puertos de Palma, Alcúdia, Andraitx,
Mahón (Maò) y Ciutadella.
Aparte de la construcción,
que es sin duda la principal actividad, existen algunas industrias
tradicionales que se mantienen, no sin pasar periódicas crisis,
como el calzado, la bisutería y el mueble. Hay empresas de
curtido de pieles para proveer la industria zapatera y la de confección,
de productos agroalimentarios (quesos, embutidos y bebidas alcohólicas),
y las dedicadas a la fabricación de productos de artesanía
para el mercado turístico.
Lengua
Extendido entre toda la población,
y con una procedencia del catalán, en todas las islas se
habla el mallorquín. Hasta la llegada de la democracia,
se hablaba entre la población rural y se utilizaba como lengua
familiar, pero ya desde la Constitución Española en
1978, se convirtió en símbolo del nacionalismo.
Población
Las Islas Baleares tienen
una población de derecho de 878.627 habitantes. Esta cifra
supone el 1,8% del total del Estado español.
La distribución
de la población balear es muy desigual, concentrándose
en su mayoría en la isla de Mallorca, que congrega el 80,11%
de los habitantes. El 11, 07% de habitantes vive el las Pitiusas
(Ibiza y Formentera) y el resto, 8,82% reside en la isla de Menorca.
Organización política
y estatuto de autonomía
El
Estatuto de Autonomía de la comunidad autónoma balear
fue aprobado a principios de 1983. Se han celebrado elecciones autonómicas
en los años 1983, 1987, 1991 y 1995 en las que siempre ha
resultado vencedor el Partido Popular. En las últimas elecciones
también resulta vencedor el Partido Popular. Los órganos
para el autogobierno son los Consells Insulars, encargados del gobierno
y administración de cada isla (Ibiza y Formentera tienen
un Consell común para ambas), el Parlament, que ejerce la
potestad legislativa, el President, elegido por el Parlament, y
el Govern Balear, órgano ejecutivo elegido y dirigido por
el President.
Arte y cultura
No es casualidad que todos
los creadores – en el sentido más amplio de la palabra
– hayan elegido al archipiélago como lugar de inspiración
y emanación de su obra. Las islas ofrecen, por un lado, lugares
aislados propicios para la creación de la obra y, por otro,
la excitación de un contacto permanente con los otros circuitos
expositivos, culturales y musicales contemporáneos.
La evocación de su historia milenaria, como son los restos
megalíticos o los púnicos, junto con la creación
artística más moderna, hacen de las islas un lugar
muy atractivo para cualquier creador de moda, arquitectura, pintura,
cerámica, etc.
Además de su paisaje
singular, las Baleares, también albergan pueblos que han
atraído a numerosos artistas e intelectuales durante años.
Deià, lugar en el que residió el poeta Robert
Graves, y Valldemossa, donde se hospedaron entre otros,
Federico Chopin y George Sand en 1838, son los más conocidos,
pero hay otras villas maravillosas esparcidas a lo largo de las
islas, que encajan perfectamente con el paisaje circundante.
En
el campo de la música destacamos la figura de Chopin.
Compositor y pianista polaco adscrito al movimiento romántico,
es considerado como uno de los más grandes compositores de
música para piano. Nació en Varsovia. Vivió
en Viena durante dos años, en París, donde se convirtió
en un prestigioso profesor, pianista y compositor. Fué en
París donde conoció a una escritora francesa, George
Sand, que le cuidó durante su enfermedad cuando se trasladaron
a Mallorca. Vivieron en la cartuja de Valldemosa.
También
Palma de Mallorca puede presumir de otro gran artista, en el terreno
de la pintura: Joan Miró. Vivió sus últimos
años alejado de la vorágine artística, en su
tranquila residencia de Palma de Mallorca, y allí falleció.
En 1992 se abre la Fundació Pilar i Joan Miró en Mallorca,
con la intención de formar un centro vivo de irradiación
cultural. Se abrirán más tarde muchas más salas
con obras del artista, ya que la ciudad de Palma se vuelca con la
obra de Miró.
Literatura
Pocos años después
de la conquista de Mallorca por Jaime I de Aragón, apareció
la primera gran figura de las letras baleares: Ramon Llull (Palma
de Mallorca, 1232-1316), que supuso una aportación decisiva
tanto para el pensamiento y la literatura medievales como para la
formación del catalán literario. Era una época
de confusión religiosa y Anselm Turmeda (Palma de
Mallorca, c. 1352-c. 1450), fraile franciscano, fue otra de las
grandes figuras literarias. Escribió en árabe Tuhfa
y en catalán el Llibre de les bons amonestaments (1397) y
las Cobles de la divisió del regne de Mallorques. Ya en el
siglo XV y dentro de la poesía cortesana, poetas como Arnau
Descós figuran en el cancionero de Ripoll.
El
clasicismo, desde el renacimiento hasta el siglo XVIII estuvo dominado
por las traducciones de los clásicos latinos y griegos e
incluso por autores que escribieron en latín como Dionís
Pont, Nicolas Romis, Joseph Pueyo y el padre
Bartolomeu Pou, profesor en la Universidad de Bolonia y
que tradujo "Los nueve libros de la Historia de Herodoto",
que no se publicó hasta 1846.
El romanticismo tuvo una enorme fuerza en Baleares, pero dado que
este movimiento miraba la edad media como motivo de inspiración
nacional, aquí se sintió como un acicate que tendría
posteriores consecuencias para un despertar local y para fijar una
lengua diferencial con su tronco común; se tradujeron desde
las Noches lúgubres de Cadalso hasta cuentos de Quevedo;
Fernando Patxot (1812-1859) escribe títulos tan
sugestivos como Las ruinas de mi convento, Mi claustro o La cruz
del bosque. Es el momento en que aparece la revista literaria La
Palma (1840) en la que escribe José María Quadrado,
que será el alma de la renaixença mallorquina y que
creará los Jocs Florals como una recreación del pasado
cortesano medievalista. Miquel Costa (Pollença,
1854-1922), romántico tardío a la manera de Lamartine,
escribió en mallorquín y castellano Poesies (1885)
y Joan Alcover (Palma de Mallorca, 1854-1926), Meteoros
(1901) y Records de Soller (1901). El noucentisme se manifestó
en una escuela mallorquina vigorosa, con representantes como Gabriel
Alomar (Palma de Mallorca, 1873-1941) o Mario Verdaguer
(Mahón, 1855-1963).
Otros nombres importantes del siglo XX son el poeta Miguel Villalonga
(Palma de Mallorca, 1899-1946), el novelista Llorenç
Villalonga (Palma de Mallorca, 1897-1980), Bartolomé
Roselló-Porcel (Palma de Mallorca, 1913-1938), Joan
Bonet (Palma de Mallorca, 1917- ), Baltasar Porcel
(Andraitx, 1937- ) o Blai Bonet (Santanyi, 1926- ).
Lugares
Patrimonio de la Humanidad
Cuatro enclaves históricos
y naturales de la isla de Ibiza han sido declarados Patrimonio de
la Humanidad por la UNESCO: las Praderas de Posidonia, el barrio
de Dalt Vila, la Necrópolis del Puig des Molins y el Yacimiento
púnico de Sa Caleta.
Dalt
Vila, el recinto amurallado, es una muestra clave de la arquitectura
militar del Renacimiento. Construidas en época de Felipe
II, las murallas fueron diseñadas en el siglo XVI por el
ingeniero italiano Giovanni Battista Calvi y posteriormente ampliadas
por Jacobo Paleazzo. Ocupan 300.000 metros cuadrados y fueron declaradas
Monumento Nacional en 1946. Desde hace años, es el principal
atractivo cultural de Ibiza. Distintas civilizaciones han dejado
su huella en este conjunto histórico, en el que encontramos
la Almudaina, el Castell, la catedral y otros edificios de gran
interés.
El poblado
fenicio de Sa Caleta y la necrópolis
del Puig des Molins dan a la isla una vital importancia en
la economía mediterránea, especialmente durante el
largo período fenicio-cartaginés. La necrópolis,
la mayor del mundo, tiene 50.000 metros cuadrados de superficie.
Su mayor
atractivo
son les 3.000 sepulturas púnicas en hipogeo. En el municipio
de Sant Josep se encuentra Sa Caleta, un yacimiento de valor inigualable
para conocer la distribución urbanística fenicia entre
los siglos VIII y VII antes de Cristo.
El valor de la Reserva
Natural de Ses Salines se ha mantenido gracias al uso de
técnicas tradicionales en la explotación de la sal.
Las praderas de posidonia son una especie marina que sólo
se encuentra en la cuenca mediterránea, son de una riqueza
biológica incomparable. Las praderas crean arrecifes naturales
que protegen la costa y dan la posibilidad de mantener playas y
dunas. Además, contribuyen a la depuración de las
aguas, por lo que son consideradas verdaderos pulmones del Mediterráneo.
Por su extensión y estado de conservación tienen una
gran relevancia en el perímetro de ses Salines. También
destaca la zona húmeda de ses Feixes, una reliquia agrícola
árabe, y el paraje natural conocido como es Soto. Pero la
isla ofrece también al visitante bienes de gran interés
cultural, testigos de su larga historia.
Fiestas y folclore
Gracias a las influencias
de los pobladores de las islas y de los numerosos visitantes que
durante la historia han vivido en estas tierras, las Baleares toman
una gran riqueza en tradiciones y folclore que hacen que cada vez
sea más interesante para los turistas y viajeros. Sus fiestas
se visten de intensos colores y curiosos acontecimientos.
Las fechas más interesantes
por su originalidad o atractivo en cada una de la islas son:
En
Mallorca:
El 5 de Enero: desfilo de la Cabalgata de los Reyes Magos en Palma
de Mallorca.
El 16 de enero: fiestas des foguerons en Muro y en Soller.
El 17 de enero: fiesta de Sant Antoni en casi toda la isla.
Destaca también la de Pollença, que se celebra en
en la Plaza Vieja.
El 20 de Enero: fiestas de San Sebastián en Palma
En Febrero: Carnaval en la playa de la Palma
En Semana Santa: procesiones del Jueves y Viernes Santo en Sineu.
El segundo domingo de Mayo: celebración en Soller de la vistosa
escenificación del desembarco y la batalla de los sarracenos
contra los habitantes de la isla, concluyendo con la victoria de
estos últimos.
En Julio: Festival de Jazz de Palma
El 2 de Agosto: Fiesta de Nuestra Señora de los Angeles en
Pollença
En Noviembre: Feria de Inca ; son tres domingos seguidos de fiestas
y celebraciones. Justo al domingo siguiente: fiesta de Santa María
la Mayor, y al Jueves siguiente: Feria de Dijous Bo de maquinaria
y ganado.
El 31 de Diciembre: Fiesta del Estandarte en Palma
En
Menorca:
En Febrero: Carnaval en Mahón
Entre el 23 y 24 de Junio, junto con el domingo anterior: fiestas
de San Juan (tienen más de seiscientos años de antigüedad).
Al día siguiente se produce el Jaleo, impresionante exhibición
con juegos ecuestres de origen medieval.
El 29 de Junio: las Verbenas de San Juan
El tercer Domingo de Julio: en Mercadal la fiesta de San Martín
en Mercadal
El 8 de Septiembre: fiestas de Nuestra Señora de Gracia en
Mahón.
En
la isla de Ibiza:
El 17 de Enero: las fiestas del patrón Sant Antoni en San
Antonio Abad.
El primer Domingo de Mayo: fiesta en Santa Eulalia.
El 5 de Agosto:, celebración de Nostra Senyora des Neus en
la ciudad de Ibiza
El 8 de Agosto: fiestas de la Reconquista en la ciudad de Ibiza
El 24 de Agosto: fiestas de San Bartolomé en San Antonio
En
Formentera:
El 25 de Julio: festividades de Santiago Apóstol, el patrón
El 5 de Agosto: fiesta de Santa Maria de las Nieves.
Gastronomía
La cocina tradicional balear,
fruto de la intensa actividad pesquera y campesina que se registraba
antes de la eclosión turística, es variada, laboriosa,
opulenta, mediterránea, original y exquisita.
Recetas de las Islas
Baleares
|